Así mueven las mafias de Tarragona sus tentáculos para captar ‘trabajadores’
El crimen relacionado con la marihuana, la mayoría con origen en el este de Europa, recluta sobre el terreno y por internet. En cuanto al hachís, el Ebre es foco de colaboración autóctona

Detención de una persona en Salou por presunta colaboración con la mafia rusa; el caso quedó archivado.
Los narcotraficantes no utilizan Infojobs. Sus estrategias son variopintas y, evidentemente, más laberínticas, aunque, aun así, siguen dejando un rastro que los cuerpos policiales se encargan de seguir. Una planificación que va desde la captación a través de redes sociales hasta el tejido de complicidades en el territorio y la posterior seducción –o bien imposición–, ya sea en la zona de origen de la banda –en muchos casos, países del este de Europa– o en la de acción –como puede ser Tarragona–.
«Muchas de estas personas colaboradoras nunca han tenido relación alguna con organizaciones criminales; no obstante, hay grupos que igual plantan marihuana, necesitan determinados conocimientos en ingeniería o electricidad y pagan a una persona que tenga una actividad lícita y regulada un importe mayúsculo por colaborar y ayudar a montar una instalación», comenta el jefe de la Unitat d’Investigació del Àrea Bàsica Policial (ABP) del Tarragonès, el subinspector Marc Bayón, quien añade que «esto puede hacer que estos colaboradores se vean cada vez más tentados porque les sale a cuenta».