Polémica
Una urbanización de Tarragona reclama su pipicán y el Ayuntamiento dice que lo tendrán en seis meses
Los vecinos de La Móra-Tamarit se concentrarán el próximo día 20 en la Plaça de la Font para reivindicarlo. El proyecto está ya presupuestado.

La Móra quiere contar su pipicán como tienen otras zonas de la ciudad.
Los propietarios de perros que viven en la urbanización La Móra-Tamarit se manifestarán el próximo día 20 en la Plaça de la Font, a las 11 de la mañana delante del ayuntamiento.
Protestarán porque, según aseguran, desde el Consistorio se les prometió que se les pondría un pipicán. Han pasado los meses y no lo tienen.
Desde el Ayuntamiento aseguran que el proyecto está hecho y presupuestado –23.595 euros–, y que estará operativo en medio año.
Maite Quintana, vocal de la asociación de vecinos, ha afirmado al Diari que la construcción de un pipicán es un tema «largamente prometido y nunca ejecutado». Recuerda que el pasado mes de diciembre tuvieron una reunión con un concejal, al parecer con Guillermo García de Castro, concejal de Medi Ambient i Conservació de l’Espai Públic. Les dijo que en enero se aprobarían los presupuestos «y que estuviésemos tranquilos, que el tema estaba hecho».
La vocal añade que por las fiestas de la urbanización vino el primer día, «dijo que tenía una buena relación con la urbanización, pero no habló de los pipicans». También hablaron con el asesor del alcalde, «que nos dijo que antes del verano tendríamos alguna cosa».
El tiempo ha pasado y siguen sin tener el esperado pipicán, algo que están pidiendo desde hace tres años, cuando en el Ajuntament de Tarragona gobernaba ERC.
Igual que el resto
Maite Quintana asegura que La Móra no quiere ser ni más ni menos que el resto de zonas de Tarragona. Si la ciudad dispone de este servicio y los barrios de Ponent también, ellos no piensan renunciar a su reivindicación: «Nuestros perros y nuestro barrio se merecen un espacio digno».
La iniciativa nace de la necesidad de disponer de un espacio seguro donde las mascotas puedan correr y socializar. «La falta de este equipamiento genera problemas de convivencia y pone en evidencia el olvido institucional hacia Llevant».
Actualmente, los vecinos sacan a sus perros al Bosc de la Marquesa, pero no los pueden dejar sueltos. Otro de los puntos es la Plaça del Pare Ernesto donde, en principio, también tienen que ir atados. Y un tercer enclave sería detrás de las vías del tren.
Para este futuro pipicán incluso ya se sabe dónde tiene que ir ubicado. Se trata de un solar existente entre las actuales pistas públicas de fútbol y baloncesto y el aparcamiento, entre las calles Baix Empordà y Conca de Barberà. Tendría que tener dos espacios diferenciados: uno para perros grandes y el otro, para los pequeños, con su fuente de agua.
La versión municipal
Desde el Ayuntamiento se asegura que se está trabajando en el proyecto y también en su inclusión en el contrato de mantenimiento, para no encontrarse en situaciones recurrentes de espacios para perros y que después no se mantienen.
Las mismas fuentes añaden que ha habido conversaciones al respecto entre la concejala de barrio, Isabel Mascaró, y Maite Quintana.
El proyecto incluye hacer llegar el agua para una fuente en el espacio previsto, un vallado con dos acceso y también para que pueda acceder el servicio de limpieza y mantenimiento y mobiliario urbano (bancos y papeleras).