Infraestructuras
Tarragona inicia un nuevo proyecto para prevenir inundaciones en La Móra
Esta infraestructura permitirá una mayor resiliencia del canal que pasa por este barrio tarraconense en caso de temporales

Vista aérea del barrio de La Móra
Hoy se inician las obras de construcción de un tanque o depósito anti-DSU (anti-Desbordamientos de los Sistemas Unitarios) en el barrio de La Móra. Este depósito podrá almacenar un máximo de 1.000 m³ de agua, con el fin de regular y tratar los desbordamientos.
Esta infraestructura permitirá laminar y regular los caudales generados en los episodios de lluvia, disminuyendo su vertido al canal de La Móra e, incluso, realizando un cierto grado de depuración sobre los volúmenes que finalmente se verterán al medio. Las obras tendrán una duración de 4 meses.
El alcalde de Tarragona, Rubén Viñuales, ha destacado la importancia de esta obra:
“Este proyecto nos permitirá mejorar las infraestructuras necesarias en la Móra y minimizar al máximo la posibilidad de desbordamientos del canal. Desde el gobierno municipal reafirmamos el compromiso con la ciudadanía de la Móra para que el barrio sea más resiliente a las tormentas fuertes, como la que sufrimos el pasado mes de noviembre en esta zona de la ciudad”.
Proyecto financiado con fondos Next Generation
Las obras de este carril bici forman parte de las acciones del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino “Tarragona, entre el azul y el verde”, un proyecto financiado por los Fondos Europeos Next Generation en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, que apuesta por un turismo verde y sostenible, por la mejora de la eficiencia energética, por la transición digital y por la competitividad en el camino para dar cumplimiento a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
La adecuación turística de los recursos naturales del litoral, la pacificación del tráfico en el barrio del Serrallo o la mejora de la iluminación y la reducción de residuos en el frente marítimo son algunos de los ejes que ayudarán a Tarragona a diversificar la oferta, ampliar los espacios visitables y desestacionalizar la demanda, para convertirse en el destino natural y cultural de futuro que queremos que sea.