Política
Así se gobernará el Àrea Metropolitana de Tarragona a partir del 31 de octubre
Ejecutivo contará con una presidencia, dos vicepresidencias y cuatro vocalías con un mandato de cuatro años. Los cargos deberán ser avalados por unanimidad

Imagen de una reunión del Grup Impulsor del Àrea Metropolitana.
El futuro gobierno del Área Metropolitana de Tarragona tendrá un mandato de cuatro años con presidencia, una o dos vicepresidencias y un máximo de cuatro vocalías que deberán ser aprobadas por unanimidad. Así se establece en los estatutos que regularán el funcionamiento de la nueva asociación, que tendrá como objetivo principal «impulsar alianzas, planificar estratégicamente y liderar proyectos transformadores», según se especifica en el documento al que ha tenido acceso el Diari.
Inicialmente, el Àrea Metropolitana estará integrada por la mayoría de consistorios del Grup Impulsor del 2023: Tarragona, Reus, Salou, Cambrils, Valls, Constantí y La Canonja, esto sí, con la más que previsible ausencia destacada en el minuto cero de Vila-seca. ¿Por qué? Todavía no se ha recuperado la «confianza» tras la polémica con la estación intermodal con Tarragona.
«Interlocutor institucional»
El futuro ente se constituirá el próximo 31 de octubre en un acto que se llevará a cabo por la tarde en La Canonja. Hasta entonces, los municipios que formarán parte del proyecto aprobarán las normas en sus respectivos plenos municipales. Así, Reus tiene previsto avalar los estatutos en la sesión del día 24; Tarragona y Valls lo harán 27; y, Cambrils, el mismo viernes 31. Constantí todavía no tiene fecha definida.
En el texto se recalca que uno de los objetivos de la nueva asociación es «preparar la transición hacia estructuras metropolitanas formales», especificando que el horizonte es «consolidar la acción conjunta como base para una futura institucionalización metropolitana».
La asociación se perfila como una «transición» hacia «una futura institucionalización formal»
Por ello, ya en esta primera fase el Àrea Metropolitana actuará como un «interlocutor institucional ante otras administraciones». Pese a que en el salto inicial solo habrá siete agentes, se deja la puerta abierta a «la incorporación como miembros de nuevos municipios (del Camp de Tarragona) en cualquier momento».
Decisiones por mayoría
Por lo que se refiere a la estructura de funcionamiento, los estatutos especifican que el ente estará formado por la asamblea general y la junta directiva. También están previstos dos organismos de gestión: la tesorería y la secretaría.
Cada ayuntamiento tendrá un representante en la asamblea, que deberá ser un concejal. En este órgano, las decisiones se tomarán por «mayoría simple», excepto en los casos de la modificación de estatutos, la aprobación del reglamento interno o la disolución, que requerirá una mayoría del 66%. Este organismo será el encargado de aprobar las cuotas «ordinarias y extraordinarias» de los socios. El ente también se financiará con «subvenciones, transferencias y ayudas» públicas y privadas.
En cuanto a la futura junta directiva, el mandato será de cuatro años, renovable a otra legislatura adicional. Cabe señalar que la elección de los órganos unipersonales –presidencia, vicepresidencias y vocalías– deberá pactarse por «unanimidad», mientras que los acuerdos del gobierno metropolitano serán avalados por «mayoría simple». Tras una primera fase de implementación, el Àrea Metropolitana empezará a coger ritmo con el Pacte de Tots Sants.