Educación
Carla, de Reus a Turín: "El Erasmus es un vuelo que debes coger para descubrir una parte de ti"
Esta joven estudiante de Arquitectura es uno de los casi 500 alumnos de la URV que este curso harán una estancia en el extranjero. Desde Italia, cuenta cómo disfruta de la experiencia: "Te obliga a crecer como persona"

Carla está realizando el Erasmus en Turín (Italia).
Dice Carla Caire que las ciudades ligadas al vermú suelen marcar su itinerario académico. Natural de Lloret de Mar (Girona), desde hace cuatro años estudia Arquitectura en Reus, en la URV. "Este último año lo he decidido acabar en Turín", cuenta. Allí, esta estudiante de 24 años cursa una beca Erasmus que está exprimiendo al máximo en lo personal pero también en lo educativo.
El Erasmus, que cumple 25 años en la URV y ha mandado al extranjero a unos 10.000 alumnos en este tiempo, también está cambiando ahora la vida de Carla. Ella es una de los casi 500 jóvenes que este curso se irán al exterior desde la universidad tarraconense. Lo tenía claro desde el principio: "Sabía que era una oportunidad que si no la cogía me arrepentiría toda la vida". La beca se amoldaba a la perfección a sus intereses, marcados desde bien pequeña por un espíritu inquieto: "Siempre he estado muy dispuesta a irme y a adentrarme en nuevas culturas".
A los 18 años se fue a estudiar a Estados Unidos. Tenía decidido que quería acabar su formación universitaria en otro país. Italia, uno de los destinos predilectos de los alumnos en la URV, no fue una elección casual. "Elegí Turín porque tenía muy claro que quería vivir la experiencia de estar todo el año en el país que tanto quiero y donde hay arquitectura en cada rincón", reconoce.
La futura arquitecta eligió esta ciudad del norte transalpino por un componente también personal. "Sentía que mi corazón me decía que fuera... y cuánta razón". Plenamente satisfecha por el lugar escogido, en estos meses se empapa de la vivencia. "Me está aportando muchísimo. Tengo la suerte de estudiar lo que me apasiona y el hecho de poder hacerlo en otro país, aprendiendo nuevas maneras de representar y entender la arquitectura, hace que me motive a continuar formándome", apunta.
"Elegí Italia porque aquí puedo encontrar arquitectura en cada rincón", explica Carla
El crecimiento personal es también impagable. "Es donde más ganas y aprendes. Estoy conociendo a personas que en la vida hubiera pensado encontrarme. Son de todos los lados y me encanta porque cada uno a su manera me aporta nuevas ideologías y valor", comenta, resumiendo uno de los sentimientos más compartidos por los alumnos que hacen una estancia así.
Para Carla, "el Erasmus es un vuelo que tienes que coger para descubrir una parte de ti que desconocías y para abrir un gran capítulo de tu vida". Admite que "te obliga a crecer como persona y te hace pensar y valorar todo lo que quizás antes dabas por sentado".