Vía pública
Insalubridad e inseguridad en el Parc de la Reconciliació de Tarragona
Unas quince personas conviven en el lugar. Consumen droga y alcohol, e incluso han instalado tiendas de campaña

El Parc de la Reconciliació se encuentra en una de las principales entradas a Tarragona
Unas quince personas malviven desde hace meses en el Parc de la Reconciliació, ubicado en la Via Augusta. Duermen, beben, consumen droga, hacen sus necesidades al aire libre, se duchan y lavan la ropa con el agua de la fuente. Incluso han instalado tiendas de campaña para resguardarse del frío. El lugar se ha convertido en un punto negro de insalubridad. Los vecinos y comerciantes del entorno ya no pueden más. Aseguran que, últimamente, algunos miembros del grupo se han vuelto agresivos y se han encarado con algunos turistas y familias. A la suciedad ahora hay que sumarle la inseguridad y el miedo.
Según los vecinos, ya hace años que el Parc de la Reconciliació se ha convertido en punto de encuentro para personas sin hogar. Sobre todo cuando quieren hacer sus necesidades. «Hay una esquina que les va muy bien porque quedan tapados», dice Lucía, una vecina. La cosa se ha agudizado en los últimos seis meses. «El motivo, creemos, es porque hay una entidad que cada viernes les trae comida. Aquí se han quedado», dice Aitor, otro vecino de la Via Augusta.
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Los vecinos coinciden en que ha sido durante el último mes cuando el problema se ha agravado. «Ya no solo se juntan personas sin hogar.Aquí viene lo mejorcito de cada casa. Hemos identificado que es un punto de encuentro para toxicómanos. Aquí hay tráfico constante de drogas», dice otra vecina, quien no quiere dar el nombre por miedo a represalias.
Algunos comerciantes cercanos al parque explican que se encuentran diariamente jeringuillas y condones. También aseguran estar cansados de recoger excrementos. «Quizás, un primer paso para terminar con tanta insalubridad sería instalar unos lavabos públicos», apunta Aitor.
Las personas que conviven en el Parc de la Reconciliació han convertido el parque en su hogar. Utilizan un árbol como armario, donde cuelgan la ropa. Se duchan diariamente y lavan las prendas en la fuente central, y han montado una especie de tendedero en las rejas del pipican.
La novedad de esta semana es que han instalado unas tiendas de campaña en medio del parque para resguardarse del frío. Cabe recordar que es ilegal acampar en la vía pública.
«La situación es insostenible. Tanto para los vecinos como para los turistas que se juntan aquí», dice Aitor.
Catalogado BCIL
El Parc de la Reconciliació es un lugar estratégico para la ciudad, además de estar catalogado Bé Cultural d’Interès Local (BCIL). Está ubicado en una de las principales entradas de la ciudad. Quizás sea el primer parque infantil que te encuentras al entrar a Tarragona. Además, son muchos los autobuses que utilizan este parque como parada. Hasta hace unos meses, paraban los autobuses de cruceristas. Ahora ya no, pero sí que paran los escolares, los del Imserso y los visitantes que llegan de España. «La cara que se les queda al bajar del autobús es alucinante. Muchos entran a mi local a preguntar qué es lo que pasa», dice Paula Varas, directora de la Casa del Jardín, un centro cultural ubicado justo al lado del Parc de la Reconciliació. «Los turistas se llevan una primera imagen de la ciudad deplorable», dice Òscar García, un vecino de la Via Augusta.
Además, el Parc de la Reconciliació se encuentra a un paso de la Casa de la Festa y de la Escola el Miracle, dos espacios muy concurridos por niños. De hecho, el parque tenía una zona infantil que ha quedado totalmente inutilizada desde la llegada del grupo.
«Al principio les pedíamos que nos dejaran un poco de espacio y lo respetaban.Ahora ya no. Hemos optado por trasladar las actividades al interior del local», dice Varas, la responsable del centro cultural.
Los vecinos aseguran que en las últimas semanas han detectado una gran presencia de mosquitos que se generan en los charcos del parque.
Por su lado, el Ayuntamiento de Tarragona asegura que la Guàrdia Urbana ha intensificado el patrullaje por la zona en los últimos meses y que, al menos un par de veces por semana, técnicos de los servicios sociales municipales visitan el lugar.