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25 años de alta velocidad

El 21 de abril de 1992 arrancó la primera ruta comercial del tren más veloz. Entonces se estrenaron 471 kilómetros. Hoy hay 3.240 kilómetros operativos

Núria Riu

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25 años de alta velocidad

25 años de alta velocidad

La Alta Velocidad española ha cumplido sus bodas de plata, una edad a la que llega como la segunda red AVE más extensa del mundo, después de una inversión de 51.775 millones destinada a su construcción, y encadenando récords de viajeros que le han llevado a ganar al avión en los desplazamientos dentro del país.

El AVE conmemora no obstante su cuarto de siglo en plena expansión y pendiente del reto de la próxima apertura a la competencia de la explotación del servicio de transporte, actualmente monopolio de Renfe. Desde que el 20 de abril de 1992 se inaugurara la primera línea AVE, la Madrid-Sevilla, la red de Alta Velocidad ha llegado ya a 47 ciudades. A ellas se irán sumando otras capitales a medida que vayan concluyendo las obras de las conexiones actualmente en construcción, como son el AVE a Galicia, a Asturias, al País Vasco, a Extremadura, a Castellón, a Granada, a Murcia y a Almería, entre otros destinos.

La llegada del AVE a alguno de estos destinos está programada para el horizonte de 2020, con lo que coincidirá con la fecha prevista para liberalizar el transporte de viajeros en tren y para que operadores privados entren a competir con la compañía pública Renfe.

Por el momento, la actual red AVE cuenta con 3.240 kilómetros de longitud que la convierten en la segunda mayor del mundo por detrás de China y la primera de Europa por delante de Francia. El AVE español es también líder mundial en velocidad media comercial, dado que sus trenes circulan a una media de 222 kilómetros por hora, si bien alcanza los 248 kilómetros por hora en el caso del AVE a Barcelona. Así, son más rápidos que los de Japón (218 kilómetros por hora) y Francia (216 kilómetros por hora).

El AVE se ha convertido en prioridad de Gobierno. Y no tan solo en los presupuestos del Estado, que le asignan todos los años el grueso de las inversiones del Ministerio de Fomento, sino que representa una enseña de país del que el Ejecutivo hace estandarte cuando las empresas españolas optan a concursos internacionales como el AVE La Meca-Medina.

Un orgullo que tiene un toque de reacio cuando la lectura la hace la sociedad. A las críticas por el derroche en estaciones fantasma hay que sumarle el malestar que genera la concepción de un sistema radial que hace obras altamente demandadas, como el Corredor del Mediterrani, estén muy lejos de las conexiones que la segunda y la tercera ciudad de España se merecen.

El desarrollo de esta red y la que está actualmente en construcción suman una inversión total de 51.775 millones de euros. De hecho, el pasado viernes el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, anunció una inversión de 500 millones de euros para adquirir quince trenes de alta velocidad, que sumada a la ya prevista en noviembre supondrá una cifra global de 1.300 millones.

La operadora calcula que desde la puesta en servicio comercial del AVE a Sevilla el 21 de abril de 1992 su parque de trenes AVE ha transportado un total de 267 millones de viajeros. Esta cifra se eleva hasta los 357,5 millones de pasajeros en caso de sumar los trenes Alvia, aquellos que circulan por vías de Alta Velocidad en parte de su recorrido con el fin de extender la reducción de tiempos de viaje que permite el AVE a ciudades donde aún no llega directamente.

Gana al avión

La reducción del tiempo de viaje y la puntualidad son dos de las principales ventajas de este transporte ferroviario, que además le han llevado a ganar la batalla al avión en todas las relaciones en las que compiten. A cierre de 2016, los trenes AVE copaban el 63% de los viajes directos entre Madrid y Barcelona, el corredor de mayor movilidad de viajeros del país, frente al avión.

Sólo en 2016, los trenes AVE y Larga Distancia transportaron 35,2 millones de viajeros y encadenaron así cuatro años de récord de pasajeros, desde que en 2013 Renfe decidiera bajar el precio de los billetes y lanzara una política comercial de descuentos y promociones con el fin de ganar usuarios para este modo de transporte, y optimizar y rentabilizar la inversión en la infraestructura. De hecho, coincidiendo con este 25 aniversario, el viernes Renfe anunció que a lo largo de este año pondrá a la venta un total de 250.0000 billetes para viajar en trenes AVE a 25 euros.

Dudosa rentabilidad

A pesar de ello, desde diferentes ámbitos se ha planteado en distintos momentos la rentabilidad de la inversión en este ferrocarril. En este sentido, el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna defiende que la Alta Velocidad ha generado no sólo beneficios económicos, sino también sociales y medioambientales estimados en unos 4.000 millones de euros.

En concreto, asegura que el AVE ha ahorrado 42 millones de horas en tiempo de viaje a los españoles y ha evitado la emisión de 13 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera, además de generar beneficios con su explotación (unos 141 millones de euros sólo en 2016) y en las ciudades a las que llega.

Pese a ello, ninguna de las líneas es rentable económicamente. El Gobierno prevé ampliarse en otros 1.500 kilómetros en los próximos años aunque quedarán varias capitales fuera de la red, salvo cambios de última hora, debido a los más de 14.000 millones de deuda que ha generado la construcción de esta vasta infraestructura ferroviaria.

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