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51 atropellados en 2016 por saltar el vehículo el paso de peatones

El Servei Català de Trànsit coordina esta semana una campaña focalizada en el respeto a los semáforos y a los pasos de cebra

Àngel Juanpere

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Un agente de la Guàrdia Urbana denunciando un vehículo en la Plaça Imperial Tàrraco. Unos guardias que estaban en la avenida de Roma habían detectado la infracción. FOTO: LLUÍS MILIÁN

Un agente de la Guàrdia Urbana denunciando un vehículo en la Plaça Imperial Tàrraco. Unos guardias que estaban en la avenida de Roma habían detectado la infracción. FOTO: LLUÍS MILIÁN

Un total de 51 personas fueron atropelladas el año pasado en el casco urbano de Tarragona porque el conductor del vehículo no respetó el paso de peatones, lo que representa el 70 por ciento del total de este tipo de accidentes. Para intentar reconducir ésta y otras situaciones que se dan en los núcleos urbanos, el Servei Català de Trànsit (SCT) coordina a lo largo de esta semana una campaña policial de controles intensivos para prevenir las distracciones durante la conducción y el respeto por los semáforos. Esta estrategia de vigilancia se focaliza en detectar las desatenciones en la circulación, sobre todo relacionadas con la manipulación del teléfono móvil y el uso de dispositivos tales como pantallas con acceso a internet, monitores de televisión y reproductores de vídeo o DVD.

La campaña se está desarrollando tanto en las carreteras como en las calles de Catalunya a través de los Mossos, las policías locales y las guardias urbanas. Además, en zonas urbanas, también se intensificará el control del cumplimiento de las obligaciones de detención en los semáforos.


Respetar los pasos
«Los conductores, por lo general, no respetan mucho el paso de peatones», comenta al Diari uno de los agentes de la Unitat de Trànsit de la Guàrdia Urbana de Tarragona. Durante el año pasado, los agentes de dicho cuerpo policial pusieron 40 denuncias por este concepto. La sanción es de 200 euros –100 si se paga en periodo voluntario– y la retirada de cuatro puntos del carnet. En el caso de los semáforos, muchos conductores acostumbran a pasarlos en rojo. Durante el 2016 fueron denunciados 227 conductores por este concepto.

Muchas veces, pero, la presencia de vehículos –especialmente furgonetas– antes de los pasos de peatones dificulta o entorpece la visibilidad de los conductores. El agente reconoce que a veces se da, «por ello, en la Rambla Nova los pasos de peatones son más anchos de lo normal, para intentar evitar que los vehículos tapen la visibilidad». De todas maneras, recalca que aunque ello se produzca, «el conductor tiene que tener precaución al aproximarse, por lo que tiene que aminorar la velocidad».

Los peatones tampoco es que hagan muchas veces caso de los pasos habilitados para ellos. «Es una infracción muy común». Si el agente ve al infractor desde lejos «no vamos en su búsqueda, pero si está cerca sí que le recriminamos su actitud». La mayoría de persones pide perdón. El año pasado, la Guàrdia Urbana impuso una denuncia a un peatón por atravesar la calzada por fuera del paso de peatones. En este caso la sanción es de 100 euros, la mitad si se paga durante el periodo voluntario. «Seguro que este caso es porque el hombre no debió hacer caso al agente o le respondió despectivamente, porque las instrucciones que tienen es no sancionar».

En cambio, los peatones sí que suelen respetar los semáforos, «eso no quiere decir que si ven que no hay tráfico, no duden en cruzar la calle aunque el semáforo esté en rojo». En el año 2016 se pusieron cuatro multas por este concepto. La infracción está castigada con 200 euros –100 si se paga voluntariamente–.


La asignatura pendiente
Desde la Guàrdia Urbana de Tarragona se reconoce que una de las asignaturas pendientes es el uso del teléfono móvil. «La gente toma el riesgo y no está concienciada de que puede tener un accidente. Juega con el riesgo de que lo vea un policía y lo multe. Porque tiene más miedo a la sanción que al accidente», comenta el agente. Prácticamente, el año pasado dicho cuerpo policial puso una multa al día –en concreto 364– por hablar por el móvil mientras conducía. Fueron sancionados con una multa de 200 euros y la retirada de tres puntos del carnet de conducir.

En cambio, el uso del cinturón de seguridad sí está muy extendido, «alguna persona mayor con un coche viejo no se lo pone. Las personas de más de 60 años tienen más tendencia a no abrochárselo, porque antiguamente no era obligatorio».

Las vías del centro de la ciudad son también las más problemáticas y donde más multas se ponen: Ramón y Cajal, las dos Rambla, Prat de la Riba, Reial, Rovira i Virgili, avenida de Catalunya, etc.

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