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67.000 tarraconenses se endeudarán para hacer sus compras esta Navidad

Un 13,3% de ciudadanos en la provincia financiarán sus gastos al recurrir a préstamos, créditos o adelantos de nómina. Pagarán 41,9 millones, 3,8 de ellos en intereses. Los analistas advierten del error

Raúl Cosano

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Un pago con Visa en un establecimiento de Tarragona. Foto: Pere Ferré

Un pago con Visa en un establecimiento de Tarragona. Foto: Pere Ferré

Financiar los polvorones y hasta la compra del pavo para Nochebuena. Los expertos no lo recomiendan porque atenta contra todo rigor económico y desmonta las recomendaciones de la educación financiera, pero se ha convertido en algo común. En diciembre hay mucho en liza. De aquí hasta enero el pequeño comercio se juega en Tarragona alrededor del 25% de las ventas totales del año. Y eso solo una muestra: grandes superficies, tiendas, bares, restaurantes o peluquerías se la juegan y desplegarán sus ganchos en busca de clientes. 

Esta Navidad será más que nunca a golpe de crédito en Tarragona. Nada menos que 67.462 personas en la provincia financiarán sus compras, el 13,36% de la población adulta, y 3.218 más que en 2018, un 5% más, según un extenso estudio del comparador Kelisto.es. 

En esas opciones se incluyen desde adelantos de nómina hasta préstamos al consumo. Y eso que Tarragona está por debajo de las otras provincias catalanas y de la media, situada en un 13,76%. Esos tarraconenses que financian sus compras –y, por tanto, se van a endeudar para adquirir las gambas o regalos de Reyes– gastarán 41,9 millones y pagarán 3,8 en intereses. 

Comprar con cautela
Este comparador y plataforma de ahorro alerta de que «el consumo de los hogares pasa por momentos bajos, entre otras cosas, por la incertidumbre política, que provoca que se paralicen ciertos gastos importantes, como la compra de una vivienda o de un coche, y por el empeoramiento de la confianza en el futuro de la economía». 

Sin embargo, en estas semanas las familias, abocadas a un consumismo que no entiende de tambores de desaceleración, tienden a realizar esfuerzos adicionales. «Son muchos lo hogares que optan por soluciones de financiación para aliviar el impacto de los gastos navideños, una alternativa que debe plantearse con cierta cautela para no terminar eligiendo ofertas demasiado caras», cuenta la web. 

La tendencia de esa necesidad de financiación va al alza. En Tarragona, se pasa de un gasto de 39,3 millones a 41,9 y también sube ligeramente el porcentaje de población adulta que apuesta por este sistema (de 12,83 a 13,36%). Rafael Muñoz, economista del gabinete de estudios de la patronal Cepta, alerta del riesgo de este tipo de consumo: «La compra nos genera endorfinas, una especie de placer pasajero. Hay que tener la cabeza fría para saber si lo que queremos comprar lo necesitamos o no. El marketing es muy hábil generando deseos donde no hay necesidades». 

El cada vez más asentado Black Friday ha marcado el inicio de la temporada de compras. Muñoz avisa del riesgo de financiar: «Pensamos que simplemente con fraccionar el coste no lo vamos a pagar, cuando en realidad es una forma de decir que no me va a doler tanto. Vamos cargando la mochila con deudas, pero lo importante es saber cuál es el retorno de la inversión». 

Muñoz apuesta por financiar «lo que antes se llamaba bienes duraderos» y descartar el resto, en la medida de lo posible: «Hay que hacer la reflexión. ¿En qué podemos hipotecarnos? En cosas que realmente van a durar y que no dejan de ser una inversión, como un piso. Financiar las cosas pequeñas nos mete en una dinámica complicada». Muñoz, como otros expertos financieros, advierte de que «nos lanzamos a comprar de una manera bastante frenética, con frenesí, con emociones, no con cabeza, y pensamos que seremos capaces de hacer frente al coste». 

Quienes necesiten recurrir a una tarjeta de crédito (con o sin vinculación), un préstamo o un anticipo de nómina para pagar a plazos los gastos navideños tendrán que abonar a su banco un interés medio del 13,6%, una cifra que podría llegar a dispararse hasta el 24% si se elige el producto de financiación más popular para este tipo de pagos: las tarjetas de crédito. «En términos de coste real, financiar un presupuesto de 620 euros a 12 meses supondrá abonar una TAE media del 18,4%, lo que se traducirá en un gasto medio de casi 58 euros», avisan desde Kelisto.

A la hora de elegir la forma de financiación más adecuada, hay que tener en cuenta varias cuestiones. En primer lugar, nunca hay que olvidarse de calcular la TAE de la operación: esto nos permitirá saber el coste real de aplazar el pago. En segundo lugar, es importante saber que las condiciones más ventajosas para aplazar gastos como los de Navidad se encuentran en la financiación a corto plazo. Por último, merece la pena recordar que, pese a que los préstamos personales suelen ser, en general, opciones de financiación más baratas que las tarjetas de crédito, el abanico de ofertas para una cantidad como la de las compras de Navidad hace que el número de ofertas a disposición del cliente se reduzca, ya que la mayoría de los productos están diseñados para cifras superiores.

Mejor planificar a largo plazo
Los economistas expertos en consumo creen que lo ideal, sin embargo, es establecer una planificación de largo recorrido que evite el endeudamiento. «Hay que volver a lo que decía mi madre, a lo que hacía mi abuela. ¿Cuánto tenemos? ¿Mil euros? Pues es lo que vamos a gastar. No nos vamos a mover de ahí», cuenta Rafael Muñoz. 

Si hablamos de ofertas concretas, los préstamos y los adelantos de nómina suelen ser las alternativas más baratas para financiar las compras de Navidad. En ambos casos, las ofertas más económicas cobran intereses, pero el hecho de que no pidan comisiones hace que el coste real que suponen sea bajo. Eso sí, no hay que olvidar que para solicitar un adelanto de nómina el consumidor ya tendría que ser cliente (y tener su nómina domiciliada) en alguna de las entidades que las ofrecen. 

En el caso de los préstamos, su  hándicap reside en el proceso de solicitud, poco ágil para este tipo de gastos. Para quienes busquen una solución más inmediata –aunque más cara–, una alternativa son las tarjetas de crédito. En este caso, es posible encontrar ofertas sin intereses pero –salvo ofertas y promociones puntuales– este tipo de operaciones suele estar sujeto al pago de comisiones.

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