Aguilar aboca a Ricomà a renegociar, prorrogar el presupuesto o ir a una cuestión de confianza

La portavoz de ECP vota en contra de las cuentas y tensa al máximo la cuerda en contra de la voluntad de su partido, que hoy le ha convocado de urgencia para que dé explicaciones

Octavi Saumell

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Representantes del ejecutivo municipal, ayer, en rueda de prensa. FOTO: Pere Ferré

Representantes del ejecutivo municipal, ayer, en rueda de prensa. FOTO: Pere Ferré

A la misma hora que ayer el President Pere Aragonès (ERC) aplaudía en el Parlament de Catalunya la aprobación de los presupuestos de la Generalitat para 2022 con los votos a favor de En Comú Podem, en Tarragona la formación progresista hacía todo lo contrario, tensaba la cuerda hasta el límite y abocaba al alcalde Pau Ricomà (ERC) a un triple dilema: renegociar, prorrogar por primera vez las cuentas de la Plaça de la Font o convocar una cuestión de confianza vinculada a unos presupuestos, como en 2018 ya hicieron los alcaldes Ada Colau (Barcelona) y Carles Pellicer (Reus), y como también hará en enero Miquel Pueyo (Lleida). 

Después de días de especulaciones, ayer la portavoz de En Comú Podem, Carla Aguilar-Cunill, confirmó lo que era un secreto a voces: votó en contra del presupuesto municipal y del posicionamiento de su partido, Catalunya en Comú. Lo hizo en la comisión previa al decisivo pleno que, en teoría, debe convocarse para el próximo jueves 30 de diciembre, pero que en estos momentos está en el aire.

El posicionamiento de la líder de los Comuns se sumó al rechazo de PSC, PP, Cs y no adscritos y deja en estos momentos las cuentas del próximo año al borde del abismo, un hecho que dejó «perplejos» a los partidos del ejecutivo local (ERC-Junts per Tarragona-CUP). Por ello, de momento, aún no se ha convocado formalmente el pleno previsto para el jueves día 30.

Aguilar abre la puerta a negociar
En un comunicado, Carla Aguilar justificó ayer su postura en la suma global de las votaciones de las dos asambleas que se convocaron el pasado lunes: la de Podem y la de Catalunya en Comú, que registraron un resultado de 39-19 a favor de tumbar las previsiones económicas. En concreto, los militantes de Podem avalaron el ‘no’ al presupuesto por un contundente 33-0, mientras que los Comuns se mostraron a favor de facilitar el documento por 19-6 (un 76%).

 «Estos días han sido muy duros para mí y para mucha gente para buscar un equilibrio que no rompa la coalición. Ayer –el miércoles– hubo una reunión de deliberación con los coordinadores de En Comú, los de Podem y yo misma, donde se puso en valor la validez de las dos asambleas y el respeto mutuo para preservar la coalición unida», afirmó la edil, quien recalcó que en este encuentro, «aunque no se llegó a una unanimidad, la propuesta de sumar los votos de las dos asambleas es la que logró un consenso más amplio», lo que determina «una mayoría de votos negativos» a las cuentas. 

En el texto, Aguilar expone que «en la misma reunión se tuvo muy presente que, en cualquier caso, no es el final del recorrido de los presupuestos y todo el mundo se mostró muy abierto a seguir hablando de la cuestión. Sabemos que ya entramos en cuentas prorrogadas pase lo que pase aunque el pleno se celebrase el día 30, de modo que el gobierno municipal todavía puede presentar una propuesta alternativa que podría generar un nuevo proceso de diálogo». 
La ejecutiva local de Catalunya en Comú ha convocado este mediodía una comisión extraordinaria para que Aguilar dé explicaciones sobre su voto. «Entendemos que la comisión es un primer paso, pero aún queda camino por recorrer en nombre del consenso para poder llegar a una posición que refleje la realidad de los resultados de las asambleas», indicó ayer el cocordinador de Catalunya en Comú, Toni Peco. 

El presupuesto más complicado
El voto en contra de Aguilar, como el del PSC, impidió que las cuentas de 2022 –que ascienden a 168 millones de euros en gastos corrientes, cinco más que los de 2021– pudieran ser aprobadas en comisión, por lo que llegarán al Saló de Plens con un dictamen desfavorable. Además, en caso de que en los próximos días se renegocie y se cambie alguna partida, debería convocarse otra comisión porque el documento ya no sería el mismo. 

Si no se modifican, las cuentas presentadas ayer «ya incorporan la mayor parte de propuestas de En Comú Podem», ya que «los hemos hecho de manera conjunta», indicó el concejal de Territori y portavoz de ERC, Xavier Puig, quien recalcó que el gasto social «sube hasta el 26% del total»: 43,6 millones de euros» en 2022, mientras que el apartado de inversiones es de 12,6 millones, un 25% menos que los 16,9 de 2021.

Entre las actuaciones que se contemplan destacan los 2,9 millones para el espacio público –con los proyectos de remodelación de las calles Unió, Apodaca y Plaça de Prim–; los 1,5 millones de euros para el nuevo gimnasio y los vestuarios de la piscina de Sant Pere i Sant Pau; los tres millones en patrimonio; o el millón para la adquisición de vivienda para destinarla al alquiler social. También se abre la puerta para convertir el edificio municipal de la Plaça Imperial Tarraco en un centro cívico y cultural, así como la desaparición de la polémica plataforma del Miracle para «renaturalizar» todo ese entorno.        

Pese a esta previsión, el hecho de no contar con cuentas actualizadas en 2022 complica que el Consistorio puede acceder al crédito –se prevé uno de 12,2 para el próximo año– y deja en el limbo la concurrencia a los Fondos Next Generation –de los cuales el gobierno municipal prevé lograr cinco millones– y la tramitación del nuevo POUM. Aguilar, pues, cumplió ayer su predicción: Ricomà ha saltado al vacío. 

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