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Alta tensión por el Palau d’Esports

Ballesteros obvia las exigencias del PP y se olvida del polideportivo en el presupuesto. La Generalitat recuerda al alcalde que el equipamiento «se construyó a petición suya» y teme que el cambio de postura se deba a «estrategias electorales»  

OCTAVI SAUMELL

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Imagen reciente del Palau d’Esports, que tiene una capacidad para 5.000 espectadores. FOTO: Octavi Saumell

Imagen reciente del Palau d’Esports, que tiene una capacidad para 5.000 espectadores. FOTO: Octavi Saumell

Máxima tensión entre el alcalde Ballesteros, el PP y la Generalitat de Catalunya. Pese a las peticiones de los últimos días, el líder municipal ha hecho caso omiso a las exigencias del Govern y de su socio de gobierno y ha optado por obviar la gestión del Palau d’Esports en el presupuesto municipal que se presentó el pasado lunes y que será votado en el Saló de Plens el próximo 21 de diciembre.  

De esta forma –y contra todo pronóstico–, el Consistorio no ha previsto ni un euro para que  el principal legado de los Juegos del Mediterráneo –un pabellón con capacidad para 5.000 espectadores que comportó un coste de construcción de 18 millones de euros por parte de la Generalitat– pase a manos municipales a partir del próximo mes de enero.     

La postura de Ballesteros, motivada por las obras que faltan por realizar y que ascienden a un millón de euros, ha generado tensión tanto en la administración autonómica como en el Partido Popular, ya que tras la reunión del pasado 26 de octubre todo hacía presagiar que el acuerdo para la cesión del equipamiento sería inminente. 

«No entendemos que ahora se nos diga que no pueden aceptar el Palau cuando se ha construido a petición del propio Ayuntamiento. Hicimos lo imposible para acabar las obras para los Juegos del Mediterráneo cuando las dificultades políticas del Estado español obligaron a retrasar un año la celebración del evento», afirma el director territorial de Esports de la Generalitat, Joan Plana, quien teme que el cambio de planteamiento municipal «sea por una estrategia electoral o por algún tipo de equilibrio político» de cara a las elecciones municipales del próximo 26 de mayo. 

No se descarta que en pocos días pueda producirse una nueva reunión entre Josep Fèlix Ballesteros y el secretario general de l’Esport, Gerard Figueras, ya que en la que se llevó a cabo hace un mes y medio no acudieron ni el alcalde ni el concejal de Hisenda, Pau Pérez, sino que estuvieron presentes Javier Villamayor –del PSC– y José Luis Martín y Elisa Vedrina –del PP–.   
«¿El bus sí y el Palau no?»

La negociación para asumir el espacio deportivo ha provocado turbulencias en el ejecutivo de la Plaça de la Font. El primer teniente de alcalde y portavoz del PP, José Luis Martín, carga contra el hecho de que «pueda rebajarse el coste del bus e incluso hacerlo gratis y, en cambio, no se pueda gestionar el Palau», y lamenta que «las prioridades se demuestran con dinero en el presupuesto». 

A juicio del líder popular, no poner ninguna partida en las cuentas «es alargar un problema, ya que el próximo año necesitaremos este dinero», y recuerda que la voluntad del PP «es la de gestionar nuestras áreas con los recursos necesarios».

Precisamente, ésta es una de las claves del puzle: el Patronat d’Esports está presidido por una edil del PP, Elisa Vedrina, quien junto a Martín ha expuesto públicamente su oposición contra la decisión socialista. «Los Juegos no eran nuestro proyecto, pero una vez tenemos las instalaciones debemos gestionarlas para ofrecer el mejor servicio a las entidades y a la ciudadanía», remarca la edil popular.   

Por su parte, Martín reivindica que «después de los Juegos, lo que debemos hacer es mantener y gestionar todo el Anillo Mediterráneo, y no dejarlo morir», como teme que podría pasar si se confirma el cero en las cuentas municipales que serán aprobadas el próximo 21 de diciembre con la abstención de Ciutadans, una circunstancia que tampoco ha gustado en el PP. Todo parece indicar que el camino hasta el 26 de mayo será largo e intenso en el gobierno municipal.  
 

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