Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Ana Guerra, en Tarragona: "«No me creo ni yo lo que me está pasando»"

Entrevista. La tinerfeña lleva mañana al Palau Firal de Tarragona su ‘Reflexión’. Llega con la maleta cargada de temas propios como ‘Ni la hora’, con versiones de otros grandes y, por supuesto, con ‘La Bikina’

Sílvia Petit

Whatsapp
Ana Guerra en una imagen promocional. FOTO: cedida

Ana Guerra en una imagen promocional. FOTO: cedida

La inmensidad del Teide y la locura de su Carnaval son, posiblemente, los atractivos más conocidos de la isla de Tenerife pero desde hace algo más de un año una joven de 25 años que nos enamoró cantando La Bikina, popularizada por el mexicano Luis Miguel, se ha colado entre lo bonito y más querido de la isla canaria y que ahora se recorre el mundo girando con su Reflexión. Este volcán tinerfeño no es otro que Ana Alicia Guerra Morales, conocida como Ana Guerra o Ana War, que mañana (21.00 horas) canta en Tarragona, en el Palau Firal i de Congresos. La de Tenerife nos recibe con su eterna y gran sonrisa y la carita de una niña con zapatos nuevos.
 

¿Cómo está?
Feliz, muy feliz porque no paro y hago mil cosas. Tengo la agenda llena hasta el 2020 y sólo puedo dar las gracias por lo que me está pasando.
 

Empezó su gira el pasado 25 de Abril en Girona con todas las entradas vendidas y allá por donde pasa está colgando el cartel de ‘sold out’.
La verdad es que todo el mundo me recibe con mucho cariño. Cada ciudad donde actuamos es una vivencia nueva porque el público es completamente diferente y hace que cada concierto sea único y especial. 

¿Cómo es Ana Guerra en directo?
Pues como la veíais en la tele, ni más ni menos, pero con una banda genial que me lo hace pasar en grande. Nosotros subimos al escenario para compartir un buen rato a los que están en la pista o butacas, para olvidarnos de los problemas durante hora y media y ser felices, que no es fácil tal y como está todo. Si conseguimos eso, ya es maravilloso.

¿Usted es poco de ‘postureo’?
Menos ‘postureo’ y más quererse más joder. El tema Despierta lo compuse en la Academia un día que el jurado me machacó, para decirme a mí misma que tengo algo especial y todo el mundo lo tiene. Hay que quererse para querer y no querer gustar tanto a los demás y más a uno mismo.

¿Es usted muy segura o rompe a llorar en algún momento?
Me quiero mucho, lucho por mis principios y soy una feminista guerrera pero soy también muy sensible y hay cosas muy sencillas que me hacen llorar.

«Lucho por mis principios y soy una feminista guerrera pero soy también muy sensible y hay cosas que me hacen llorar»

Decía que en cada lugar vive un concierto diferente, ¿por qué?
Porque cada lugar tiene una energía diferente y yo me dejo llevar mucho por la energía de las personas, incluso por cómo estoy yo ese día. Es imposible contar las historias cada día igual, además sería muy aburrido, y eso hace que cada show de Reflexión sea único. Yo me desnudo completamente, desnudo mi alma y doy el 200 por cien de mí y te aseguro que el público hace lo mismo.

¿Se pone todavía nerviosa antes de salir al escenario?
Sí y espero que me pase siempre porque eso me hace sentir pasión y que estoy viva. Lo canto todo con el corazón y disfrutándolo muchísimo. Pero también te digo que cuando rompo la cuarta pared y ya me meto entre el público todo cambia, porque entonces me río, cuento anécdotas, chistes malos y ya compartimos muchas más intimidades y todo con mucha naturalidad.

¿Qué le está regalando esta gira?
Sobre todo el equipo humano que está a mi alrededor; desde los técnicos de sonido, managers y, por supuesto, los músicos que me dejan crecer cada día y me cuidan un montón. ¡He tenido tanta suerte con el equipo que sé que es para toda la vida!
 

¿Es importante tener una banda que al final sea como una familia?
Es básico porque nos pasmos muchas horas en la furgoneta, hoteles, aeropuertos y si hay química, cuando te subes al escenario, todo fluye y se nota el buen rollo. Puedes improvisar, inventar, cantar lo que quieras y los músicos te entienden y juegan contigo. Piensa que delante del público el artista se desnuda, muestra su vulnerabilidad y necesita de los músicos para sentirse arropado.
 

Además de cantar por un montón de lugares, estos días ha estado en la Feria del Libro de Madrid firmando su libro ‘Con una sonrisa’.
Exacto; estuve en Sant Jordi en Barcelona y aluciné. La cantidad de gente que vino a charlar conmigo y otros autores y la cantidad de personas que ese día compraban o regalaban un libro, me encantó. En Madrid pasó lo mismo; largas colas para que les firmara y hacernos una foto y fue muy bonito. Es de agradecer, en los tiempos que corren que se compren libros y se lea porque así la gente me conoce mucho más.
 

Esta noche toca en el Polo Music Festival de Barcelona, por donde pasarán artistas como Luz Casal, Miguel Poveda, Alan Parsons Project y David Bisbal. ¿Se lo mira con cara de no creérselo?
Es que no me lo creo. Yo soy muy fan de estas personas y ahora estoy en el mismo cartel que ellos, es como un sueño. Tengo cierto respeto porque inauguró el festival Pablo López con un concierto único, él y piano, y ha dejado el listón muy alto, pero haré todo lo posible para meterme al público en el bolsillo.
 

Y mañana se va a Tarragona. 
Sé perfectamente que el concierto de esta noche en Barcelona y el de mañana en Tarragona no tendrán nada que ver, seguro, y eso me encanta.

En septiembre arranca otra gira que comparte con Luis Cepeda, o sea que ¿se queda sin vacaciones este año?
No no, no lo voy a permitir (se ríe) y aunque no pueda tener un mes me voy a coger cuatro días para disfrutar de mi tierra, de mi gente y de mi mar que tanto quiero y necesito. Necesito sentir el aroma del mar y tocarlo; te recuerdo que nací en una isla y eso ya va en el ADN. Pero ojalá siempre me vaya así y estoy muy muy feliz de tener conciertos hasta Enero de 2020, es un regalazo.

Temas

Comentarios

Lea También