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Aquí gana el mismo partido desde hace 40 años

En 13 municipios de la provincia, bastiones históricos, vence la misma fuerza desde 1979. Hay dos feudos del PSC; el resto son de la extinta CiU

Raúl Cosano

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Panorámica de Mas de Barberans, un pueblo de casi 600 habitantes en el Montsià. Desde 1979 siempre ha ganado el PSC, que ha acabado gobernando. Son diez victorias en diez elecciones.  Foto: Ajuntament

Panorámica de Mas de Barberans, un pueblo de casi 600 habitantes en el Montsià. Desde 1979 siempre ha ganado el PSC, que ha acabado gobernando. Son diez victorias en diez elecciones. Foto: Ajuntament

Aquí no se esperan grandes emociones ni sobresaltos. O quizás sí, con esa amenaza en ciernes de ERC sobre Junts, que puede arrebatar alcaldías en territorios tradicionalmente convergentes. Lo cierto es que, en tiempos de carpetazo al bipartidismo, fragmentación y plenos atomizados, hay pueblos que siguen siendo feudos históricos para algunos partidos. 

Se trata casi de un voto heredado, instalado en el imaginario de un municipio, en el sustrato vecinal. «Aquí siempre ha ganado CiU. Supongo que todo ayuda. Sociológicamente Les Borges del Camp ha sido siempre un pueblo convergente. Luego se ha dado que los alcaldes de ese partido han hecho un buen trabajo», explica Joaquim Calatayud, que de la mano de la marca Junts, ese amplio paraguas del PDeCAT, aspira a su cuarto mandato. 

«Aquí todas las elecciones, no sólo las locales, desde 1979 hasta 2016 las ganó CiU, fueran del tipo que fueran», recuerda Calatayud, testigo de esa superioridad aplastante en cada cita con las urnas. 

El cambio de ciclo
Sólo en las generales de 2016 se rompió la dinámica y ERC pasó por delante, algo que también sucedió este pasado 28-A. Atrás quedaron los años del pujolismo más exitoso. Eso sí, en las municipales, no hay quien les tosa: 10 victorias en otros tantos envites electorales. «Es verdad que hay un auge de ERC pero creo que la marca Junts va a aguantar bien en aquellos municipios donde gobernamos», aporta Calatayud. 

A veces la marca personal es la clave, como indica Antoni Anglès, candidato y alcalde de Vilaverd, en la Conca de Barberà: «En pueblos pequeños se vota a la persona. Y ha coincidido que ha sido de CiU durante estos años. Yo mismo no estoy ni afiliado». Lleva ocho años de alcalde y, a seis días del 26-M, ya se puede decir que repetirá en el cargo, porque sólo se ha presentado su lista. 

Capafonts, La Riba, La Riera de Gaià, Llorac o Castellvell del Camp son ejemplos de voto fiel

Su predecesor, Ramon Abelló, también fue una muestra de la lealtad en el sufragio. Gobernó durante 32 años –ocho mandatos en su haber–, desde que en 1979 se reinstaurara la etapa democrática en los consistorios. 

Esa hegemonía de la antigua CiU también impera en Capafonts, La Riba, La Riera de Gaià, Castellvell del Camp, Llorenç del Penedès, Maspujols, L’Aleixar, Llorac o Savallà del Comtat, poblaciones pequeñas y de interior de comarcas como el Baix Camp, la Conca de Barberà o el Baix Penedès. 

En todos estos municipios, ejemplos de alta fidelidad a prueba de vaivenes o coyunturas políticas, siempre se ha impuesto la misma fuerza, que ha sido CiU. No quiere decir, eso sí, que haya acabado gobernando, puesto que a veces se han firmado pactos que han otorgado la alcaldía a candidatos que habían obtenido menos apoyos en las urnas. 

Pero más allá de esos baluartes convergentes, destacan dos municipios marcados por las victorias socialistas desde 1979. Uno de ellos es Mas de Barberans, un reducto socialista en el Montsià, cercano a otras localidades como Ulldecona o Roquetes donde el socialismo es fuerte y acostumbra a ganar en las urnas. En Mas de Barberans, el caso más claro de las Terres de l’Ebre, tres alcaldes socialistas se reparten los 40 años de democracia. Josep Maria Lleixà aspira a seguir haciendo pleno y, de paso, a su cuarto mandato. 

Más insólito es el caso de Santa Oliva, en el Baix Penedès. Allí históricamente gana el PSC en las elecciones municipales, pero no siempre gobierna. Han estado al mando del consistorio CiU, PP o ERC, que desde enero de 2018 ostenta ahora la alcaldía después de hacerse efectivo el pacto con el PSC. «Creo que la gente se identificó con el proyecto desde el principio, ya en los años 80, y eso ha quedado ahí. También tiene que ver con la composición sociológica», indica Christian Martínez, alcaldable socialista y, por lo tanto, con el encargo de volver a sumar un nuevo triunfo, a la espera de los posibles acuerdos a los que puedan llegar los otros partidos. 

En el cómputo de España, en al menos seis de cada diez municipios un mismo partido ha dominado las elecciones, ganando en más de la mitad de las ocasiones que se han celebrado comicios. Concretamente, el PP ha ganado en 2.221 localidades más de la mitad de las veces en las diez elecciones municipales celebradas desde 1979, mientras que el PSOE lo ha hecho en 1.828 localidades. CiU ha dominado en 452 municipios catalanes y el PNV en otros 122 casos, en el País Vasco. 

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