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Así nos ha cambiado el terrorismo

En algunos conciertos de Tarragona se instalarán detectores y se reforzará la seguridad. Además, los Mossos incrementarán los controles en entradas y salidas de los grandes eventos

Raúl Cosano

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Un control reciente de los Mossos d’Esquadra, en la carretera de acceso a la Estació Camp de Tarragona, del AVE, uno de los puntos estratégicos vigilados.  Foto: A.J

Un control reciente de los Mossos d’Esquadra, en la carretera de acceso a la Estació Camp de Tarragona, del AVE, uno de los puntos estratégicos vigilados. Foto: A.J

Txarango, el grupo reivindicativo y de mestizaje por excelencia en Catalunya, llenó este pasado fin de semana en su concierto en el parking del instituto en La Selva del Camp. Fue uno de los shows en los que ya se notó el efecto de los atentados de Manchester: más seguridad, incluso en la pista y durante la actuación musical.  

«Estaban los agentes dentro, incluso con fusiles. Era una manera de dar sensación de control, pero es algo que yo no había visto nunca, no tiene nada que ver con otros conciertos que he organizado», admite Sergi Solís, promotor de Music From Tamarit y responsable de la organización. 

Los sociólogos hablan de la sociedad del miedo. Hay quien renuncia a viajar o a ir a conciertos multitudinarios

Los ataques en el concierto de Ariana Grande tendrán su repercusión este mismo verano. «Empezamos a estar más alerta», cuenta Solís, que en estos momentos estudia algunas medidas de seguridad para los conciertos que montará este verano en Tarragona: «Estamos pensando ya en arcos de seguridad y en tomar ciertas medidas, como detectores de metales. Para nosotros la seguridad es lo primero». 

Tras lo sucedido en Manchester, los Mossos han reforzado su presencia y los controles en las entradas de los grandes eventos pero también en las salidas. 

 

 

En suma, más controles y más registros, a pesar de que el nivel de alerta de 4 sobre 5 no cambia. Cuando se alcanzó ese nivel, decretado el 22 de junio de 2015, comenzó a cambiar no sólo el paisaje de los enclaves estratégicos sino las rutinas. La alerta terrorista ha instalado un cambio de hábitos. Los ataques al semanario francés Charlie Hebdo y en Túnez fueron los puntos de inflexión para que España viva desde hace casi dos años en alerta 4, un estado que implica un incremento de la presencia policial en las calles y en los centros comerciales y de los controles de tráfico por parte de Mossos d’Esquadra. 

En este tiempo se ha llegado a poner a prueba la paciencia del ciudadano. A más intensidad en los controles, más posibilidad de colas o demoras, ya sea a la hora de coger un avión en el aeropuerto de Reus o un tren en la estación del AVE del Camp de Tarragona. «La gente es cada vez más consciente de la situación. Antes molestaba mucho hacer un control más intensivo o un cacheo pero ahora no. La gente lo entiende», indica Sergi Solís. 

En Tortosa los Mossos patrullaron con armas durante la cabalgata, algo nunca visto antes 

Cada vez es más habitual ver a Mossos armados ya sea en un partido del CF Reus o el Nàstic de Segunda División o en un concierto especialmente multitudinario de verano. Interior destina 11 millones para preparar a los Mossos para la lucha antiterrorista en Catalunya. De ellos, 4,5 serán para pagar las horas extraordinarias de los agentes de los dispositivos antiterroristas para 2017. El resto va a material de protección e investigación de unidades como Tedax y Arro. Otro dato ilustrador del trabajo realizado: los Mossos invirtieron el año pasado más de 60.000 horas en medidas de prevención contra el terrorismo en la provincia.

Patrullar con arma larga 

«El tema antiterrorista es una prioridad para los Mossos d’Esquadra», ha dicho recientemente el conseller de Interior de la Generalitat, el tarraconense Jordi Jané. «Tenemos que estar atentos, no podemos bajar la guardia, nos dedicaremos a ello con todas las fuerzas posibles porque forma parte de las prioridades de los Mossos», añadió. 

Ese nivel 4 incluye, por ejemplo, el patrullaje con arma larga en sitios donde pueda haber grandes aglomeraciones. En ese aspecto hay otra imagen contundente. En la pasada cabalgata de Reyes de Tortosa, llamó la atención a la ciudadanía que los Mossos patrullaran portando armas, algo nunca visto con anterioridad. Los agentes aparcaron algunos coches en mitad de la calzada de las calles cercanas a la cabalgata para evitar el paso de vehículos como camiones. Especial psicosis se ha vivido con ese modus operandi de los terroristas, utilizado en atentados como el de Niza. Algunas poblaciones han llegado a vetar la entrada de camiones a eventos concurridos. 

Mossos con fusil ya patrullaron entre el público durante el concierto de Txarango, en La Selva del Camp 

La industria química es uno de los puntos con especial vigilancia. «Las medidas son móviles y van variando dependiendo de las circunstancias. Hay una parte que son confidenciales», explica un trabajador de una empresa química de Tarragona. Más controles de acceso a través de elementos como escáners son cribas habituales en diversas industrias tarraconenses.  

El Port de Tarragona es otra de esas infraestructuras con especial vigilancia. «El nivel de alerta antiterrorista es dado desde Interior. Desde el Port estamos a disposición, colaboración y coordinación con los diferentes cuerpos y fuerzas de seguridad», indican fuentes del Port. 

Tal es el nivel de vigilancia y alerta, que incluso recientemente la estación del AVE de Camp de Tarragona ha sido escenario de un espectacular simulacro de operación antiterrorista. Fue un escalón más en la preparación de las fuerzas armadas para evitar un atentado terrorista. 

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