Así será Porta Tarraco

Patrimonio. La rehabilitación de Ca l’Agapito supone el pistoletazo de salida para un proyecto que quiere transformar la experiencia de los turistas que llegan a la ciudad

NÚRIA RIU

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Las obras en la Volta del Pallol arrancaron a finales de septiembre. FOTO: pere ferré

Las obras en la Volta del Pallol arrancaron a finales de septiembre. FOTO: pere ferré

Tarragona tiene una asignatura pendiente en cómo explica su patrimonio, un déficit que quiere empezar a enmendarse con el proyecto de Porta Tàrraco. Pretende ser un primer paso para convertir la visita a la ciudad en un experiencia que permita conocer cómo era la Tàrraco de hace más de 2.000 años, una iniciativa que suma patrimonio y turismo, que no tiene precedentes en la ciudad.

Tal y como indica su nombre, Porta Tàrraco será la puerta de acceso a la antigua ciudad de Tàrraco y esta se ubicará ni más ni menos que en el Portal del Roser, el espacio por el que entran los miles de turistas que cada año visitan el centro histórico. Los que lo hacen estos días pueden ver las vallas de las obras, que se están haciendo en la Volta del Pallol, un edificio que hace más de una década que está cerrado y que será el epicentro de este proyecto.

Las obras arrancaron el pasado 30 de septiembre y consistirán, por un lado, en la recuperación estructural del edificio y la eliminación de las patologías de la bóveda, y, por el otro, en la consolidación y restauración de la fachada del antiguo convento adyacente, conocido también como Ca l’Agapito. «Esta actuación nos permitirá garantizar la seguridad estructural del edificio y poner en valor las diferentes épocas constructivas de la fachada», indica el concejal de Patrimoni, Hermán Pinedo.

Desde hace algunos años se instalaron unos plafones en las paredes del edificio que ‘escondían’ los sistemas de apoyo de la fachada, para evitar desprendimientos. Esto ha impedido hacerse una idea de un conjunto arquitectónico con restos del antiguo Foro Provincial –construido a finales del siglo I d.C., durante la época Flavia– y que posteriormente sufrió una profunda transformación arqueológica, hasta que en el siglo XV se convirtió en iglesia de los Dominicos.

El proyecto que se está llevando a cabo supone una inversión de 1,2 millones de euros, de los cuales 759.000 euros los aporta el Estado, a través del 1,5% Cultural, y los otros 470.000 son recursos municipales. De momento se ha iniciado la fase inicial de las obras, ya que posteriormente tendrá que instalarse una grúa de 50 metros de altura. Para ello hace falta el permiso de Aviación Civil, ya que es una zona que forma parte del radio de afectación del aeropuerto de Reus.

Con las obras tan solo se permitirá recuperar el acceso al interior de la antigua bóveda. «Para la recuperación entera del edificio hace falta un proyecto mucho más amplio, de alrededor de 5 millones de euros», matiza el responsable de Patrimoni. Es la suma que se calculó en el año 2009 cuando se presentó el proyecto redactado por Basterrechea- Tejada Arquitectes, en el marco del Pla Integral de la Part Alta. Por lo que, de momento, tan solo se abordará la primera fase.

Los trabajos se prolongarán por espacio de ocho meses, de forma que antes del próximo verano deberían finalizar las obras. En paralelo, se está empezado a trabajar con la parte de los contenidos. Esto ya es Porta Tarraco, un proyecto impulsado con la participación de la Direcció General de Turisme, que aporta el 50% de los 600.000 euros de inversión que representa en su conjunto este proyecto. Pinedo explica que el interior de la Volta del Pallol «será un espacio museístico con un audiovisual, de forma que jugaremos con las nuevas tecnologías para darle un efecto cinematográfico para explicar cómo era Tarragona hace 2.000 años». Más allá de los recursos audiovisuales, habrá la maqueta de Tàrraco –que ahora está en la Antiga Audiència– que servirá como recurso de apoyo. La proyección tendrá una duración aproximada de unos veinte minutos y en los próximos meses tendrá que definirse si se harán diferentes pases o cómo se hará para que sirva como punto de inicio de la visita a la ciudad.

Pinedo asegura que «se está trabajando en el tema audiovisual» ya que el objetivo es que tan pronto como se acabe la parte de las obras, pueda trasladarse la maqueta. A partir de ahí, se empezarán a montar los contenidos para que Porta Tàrraco sea una realidad en septiembre del año que viene y el Ayuntamiento no pierda la subvención de la Generalitat.

En la misma Plaça del Pallol habrá otra de las patas del proyecto Porta Tàrraco. Afecta al edificio de la Antiga Audiència donde se reubicarán las oficinas de turismo de la Generalitat y la municipal. «Será un punto de información de la ciudad y del conjunto del Camp de Tarragona», describe Pinedo. El objetivo es que este sea el primer punto de parada para los turistas, antes de entrar a la Volta del Pallol. Previamente, podrán haber pasado por el Camp de Mart, donde se recuperará la antigua caseta de turismo, que ahora está abandonada. Se ampliará el espacio actual para darle un uso público, de forma que tendrá un servicio de restauración, a concesión, y tendrá unos baños públicos de cara a los visitantes que lleguen en autobús. «Estamos hablando de un punto de bienvenida de cara a la gente que llega, que pueda ir al baño, tomarse algo, pasar por el Portal del Roser, visitar la oficina de turismo, donde recibirá la información, y seguirá con la experiencia de la Volta, donde verá la introducción de qué es Tarraco y donde está», concluye Pinedo. En este caso, se está finalizando la redacción del proyecto, que está previsto que empiece a ejecutarse de cara al primer trimestre del año que viene, de forma que pueda abrir al público a inicios del próximo verano.

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