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Aumentan las llamadas por violencia machista en Tarragona, pero bajan las denuncias

El año pasado el teléfono del Institut Català de les Dones recibió un 22% más de consultas desde el Camp de Tarragona, especialmente durante el confinamiento y la desescalada

NORIÁN MUÑOZ

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El confinamiento obligó a convivir 24 horas con los agresores. FOTO: GETTY IMAGES

El confinamiento obligó a convivir 24 horas con los agresores. FOTO: GETTY IMAGES

«El 2020 fue un año complicado, que puso a prueba a las mujeres y sus derechos. La violencia creció en todos los ámbitos», resume Ekaterina Kàtcheff, Coordinadora territorial del Institut Català de les Dones, ICD.

Y es que el año pasado el teléfono contra la violencia machista que gestiona el ICD recibió 927 llamadas realizadas desde el Camp de Tarragona, un 22% más que en 2019. «Es un incremento notable, que coloca a la región como la segunda detrás de Barcelona», dice.

No obstante, aunque hubo más mujeres buscando información y ayuda, esto no redundó precisamente en más denuncias. De hecho, según los datos del Departament d’Interior, en la región policial del Camp de Tarragona el año pasado se presentaron 1.312 denuncias por violencia machista, un 12% menos que en 2019. También hubo menos detenidos y se atendió a menos víctimas. El hecho de no poder salir de casa durante más de tres meses tuvo una influencia decisiva en las cifras.

Pero el de Tarragona no ha sido un caso aislado; el patrón se repite en el conjunto de España, donde las denuncias bajaron un 20%. Así lo explicaba ayer la Fiscal General del Estado, Dolores Delgado, quien decía que «las denuncias han bajado, pero la violencia está ahí, como se demuestra con el aumento de llamadas al 016».

Reconocía que durante el 2020 las mujeres sufrieron «un mayor aislamiento social, sumado a la dificultad de acceso a los recursos públicos para denunciar o pedir auxilio».

En lo que tampoco se avanzó el año pasado fue en lo que se refiere a que la sociedad asuma que la violencia machista no es un problema privado, de puertas hacia adentro. El año pasado quienes llamaron al teléfono del ICD fueron mayoritariamente (en el 75% de los casos) las propias víctimas.

Cuando son otras personas quienes llaman, en tres de cada diez casos, son los amigos. En menos proporción llaman los hermanos, hijos y padres.

Mirar para otro lado

Katcheff explica que «como sociedad tenemos que entender que la violencia nos incumbe a todos, que no es un tema de dos... Cuando alguien infringe fuerza hacia otro no es tolerable si hay testigos», explica.

En este sentido señala que fue valiosa la colaboración de comercios y otros establecimientos que se ofrecieron como sitios seguros para que las mujeres pudieran llamar desde allí cuando no podían hacerlo desde casa.

El grupo más numeroso de quienes llamaron vivían en pareja con hijos (35%) o sin ellos (15%). El perfil más frecuente es el de una mujer de 31 a 40 años (el 40%) o de 41 a 50 años (27%). La mayoría, el 77,5%, son de nacionalidad española, seguidas de las nacidas en América, que representan el 14%.

Más llamadas en confinamiento

La coordinadora del ICD recuerda que en el teléfono quienes atienden lo hacen en diferentes idiomas, incluido el árabe o el ruso. El servicio es gratuito y confidencial y funciona todos los días del año, durante las 24 horas del día. La línea pone a disposición de las personas que llaman el asesoramiento por parte de personas profesionales del ámbito de la asistencia social, de la abogacía y de la psicología, y en caso de que sea necesario, el contacto con los servicios de emergencia.

El año pasado, no obstante, el 48% de las llamadas no fueron derivadas a otros servicios, el 20% fueron derivadas a los Serveis d’atenció a les Dones, SIAD (20%) y servicios de seguridad y policiales (14,4%). Y es que más de la mitad de quienes llamaban buscaban información general.

A diferencia de años anteriores, en que las llamadas se mantenían relativamente estables a lo largo de los meses, en 2020 se ve como hubo claramente un pico que despuntó en marzo, tuvo su momento más álgido en mayo, y siguió hasta agosto. La curva coincide pues con el confinamiento y la posterior desescalada.

El motivo más frecuente de las llamadas, con diferencia, es la violencia psicológica (91,7% de los casos), seguida de la física (37,8%), la económica (9%) y la sexual (3%). Aunque es frecuente que se produzca más de un tipo de violencia.

En opinión de la coordinadora local del ICD, habrá que trabajar para que los derechos de las mujeres no retrocedan más de lo que lo han hecho durante la pandemia.

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