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Aumentan un 30% los enseres y muebles tirados en las calles de TGN

El Ayuntamiento está preocupado y busca soluciones para acabar con el incivismo. No se descarta la posibilidad de sancionar a las personas que dejan los voluminosos 

Carla Pomerol

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La calle de Misericòrdia es una de los puntos de la Part Baixa donde más voluminosos aparecen enfrente de los contenedores. FOTO: Pere Ferré

La calle de Misericòrdia es una de los puntos de la Part Baixa donde más voluminosos aparecen enfrente de los contenedores. FOTO: Pere Ferré

El incivismo en Tarragona empieza a ser preocupante. Así lo valoran desde el Ayuntamiento. Los técnicos han detectado un incremento del 30% respecto al año pasado del número de muebles y voluminosos incontrolados, es decir, tirados en la vía pública.

Teniendo en cuenta que ya se amplió de tres a cinco los días de recogida, el consistorio no sabe cómo hacer frente a este problema que no hace más que agraviarse. 

«No sabemos identificar el porqué de este aumento», reconoce la concejal de Neteja del Ayuntamiento de Tarragona, Ivana Martínez, quien sólo ve una posible solución en incrementar el control por parte de la Guàrdia Urbana. «Estamos llegando a un punto muy preocupante», confiesa Martínez.

En agosto de 2017, se recogieron 185 toneladas de voluminosos, lo que engloba muebles, maderas, colchones, electrodomésticos, entre otros. Este agosto, se ha llegado a las 223. En julio se recogieron unas 232 toneladas. Un aumento que no encuentra explicación y que la tendencia es que siga subiendo.

Martínez asegura que durante la crisis, la cantidad de voluminosos incontrolados bajó notablemente. «Supongo que la gente no se cambiaba tanto los muebles del comedor. Y si alguien los tiraba en un contenedor, siempre había otros que los recogían», supone Martínez. 

Al Ayuntamiento se le están acabando las ideas y reconoce que la única solución pasa por controlar policialmente quién y cómo deja los voluminosos en los contenedores y, si es necesario, sancionarlos. Dejar un colchón o un mueble sin avisar al Ayuntamiento podría significar una multa de entre 100 y 300 euros. 

La empresa que se encarga de la recogida de basura en Tarragona, FCC, reconoce que no da al abasto. Hasta hace unos meses, los voluminosos incontrolados se encontraban en puntos concretos de la ciudad, se trataba de puntos críticos. Pero ahora estas ubicaciones se han ampliado y calles tan céntricas como Ramón y Cajal, Prat de Riba o Unió también son víctimas de este incivismo. «Se han multiplicado los puntos calientes», explica Àlex Ruiz, encargado de FCC.

Hay quien culpa de este aumento la permisibilidad por parte de las administraciones. «Si la ordenanza municipal se hiciera cumplir, seguramente el número de voluminosos dejados en la vía público se reduciría», asegura Ruiz, quien comparte con el consistorio que el incivismo se encuentra en su momento más álgido.

La empresa cuenta con dos camiones especializados para recoger estos voluminosos. «Pasamos por 25 puntos al día, a partir de las ocho de la tarde», explica Ruiz, quien asegura que no hay suficiente, ya que los tarraconenses dejan los muebles en el contenedor a cualquier hora del día y sin avisar con antelación.

Sin ir más lejos, la pasada semana, en la calle Prat de la Riba con esquina Higini Anglès, se podía observar un lavabo, un bidé y una pica. Una imagen que cada vez sorprende menos a los peatones.

Los últimos datos facilitados por parte del Ayuntamiento son del año 2016, cuando se gastaron 371.251 euros adicionales en la recogida de residuos no programados, que ascendían a 1.384 toneladas. En lo que llevamos de año, ya se han recogido 1.512 toneladas. Teniendo en cuenta que aún quedan cuatro meses para finalizar el 2018, la factura de este año será superior a la del 2016.

Doble gasto

Desde FCC reconocen que el gasto que supone esta mala praxis es muy alto. Hay quien apoya trozos de madera, muebles o electrodomésticos en los contenedores por la parte de la acera. Cuando llega el camión, el conductor utiliza las cámaras traseras para descargar el contenedor y no se da cuenta de los voluminosos. Es entonces cuando se caen al fondo del depósito subterráneo y otro camión debe venir a sacarlo. Más gastos añadidos.

La normativa marca que aquellos que quieran dejar algún voluminoso deben hacerlo a partir de las ocho de la tarde en un contenedor y previo aviso. Sin embargo, FCC asegura que se recogen más muebles durante la mañana que por la tarde. El Ayuntamiento pide a los vecinos más civismo.

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