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Baix Penedès y Garraf retan a un pulso a la Generalitat por el peaje de la C-32

Comienzan movilizaciones en la calle. La primera será el 12 de abril y pretende colapsar la C-31

José M. Baselga

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Baix Penedès y Garraf están unidos en la protesta.

Baix Penedès y Garraf están unidos en la protesta.

«No pedimos más que lo hay en otras comarcas de Catalunya», señala la presidenta del Consell Comarcal el Baix Penedès, Eva Serramià. Incluso la comarca es de las más agraviadas.

Porque ha crecido con una población expulsada del área de Barcelona, pero que debe desplazarse a diario a la capital por motivos laborales y formativos. Y las vías de comunicación como la autopista C-32 castiga esos desplazamientos. El trayecto (ida y vuelta) entre El Vendrell y Barcelona cuesta 22,5 euros.

Jarro de agua fría
Hace unos días el conseller de Territori de la Generalitat, Damià Calvet, dijo que no se contemplaban rebajas. Que debe esperarse a la implantación de un sistema de pago mediante viñeta, para el que no hay fecha.

Fue un jarro de agua fría a unas pocas esperanzas en el Baix Penedès. La comarca pide la eliminación de la barrera de Cubelles y una rebaja del 60% en la de los túneles del Garraf. La Generalitat no contempla ni uno ni lo otro.

A la carretera
Así que el Baix Penedès y el Garraf, con sus consejos comarcales, plataformas vecinas y asociaciones empresariales, volverán a sacar la reivindicación a la calle. Será el viernes 12 de abril (18.00) con una marcha lenta que colapsará la carretera C-31 desde El Vendrell hasta Sitges y regresará de la localidad del Garraf hasta Vilanova por la C-32.

Los impulsores de la movilización esperan una amplia participación de vecinos, entidades y asociaciones. Para demostrar que Baix Penedès y Garraf están unidas en una reivindicación mayoritaria y pedir «una solución inmediata», como señala el alcalde de Calafell, Ramon Ferré.

La primera
La marcha lenta debe ser la primera de las acciones reivindicativas que se enlazarán con visitas a partidos políticos en el Parlament. Pero también de otras acciones. El objetivo es mantener el pulso y motivar a una respuesta de la Generalitat.

Los impulsores de la movilización destacan que ese peaje impide la dinamización turística de la zona. Y barra la llegada de empresas. Pero sobre todo castiga a  los residentes ya que no hay una alternativa rápida y segura. La carretera C-31 es hoy una calle que cruza por Segur de Calafell, Cunit y Cubelles. Y las costas del Garraf  son una vía panorámica peligrosa.

Túnel del Cadí
En zonas como la Cerdanya los residentes tienen una importante bonificación en el túnel del Cadí para evitar la Collada de Toses. «En el Penedès y Garraf, las costas son nuestra Collada, pero sin bonificación».

Con la crisis la comarca ha perdido competitividad. Las inversiones de la Generalitat son mínimas y a principios de año la C-32 se ha encarecido otro 2,5%. «Por eso la respuesta ha de ser mayoritaria», señalan.
 

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