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Ballesteros apela a su optimismo para garantizar los Juegos de 2017

Representantes de 14 sedes, la Generalitat y las diputaciones de Tarragona y Barcelona hacen frente común para exigir los quince millones de euros del gobierno del Estado
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Los representantes de las sedes de los Juegos Mediterráneos 2017 tras la firma del manifiesto.  Foto: Pere Ferré

Los representantes de las sedes de los Juegos Mediterráneos 2017 tras la firma del manifiesto. Foto: Pere Ferré

El alcalde de Tarragona, Josep Fèlix Ballesteros, apeló a su optimismo como principal argumento para que los Juegos Mediterráneos de 2017 acaben siendo una realidad. Tras la firma del manifiesto en que los representantes de 14 sedes –Barcelona no envió a ningún representante–, la Generalitat de Catalunya, la Diputación de Tarragona y Barcelona, el Consell Comarcal y la Cambra de Comerç hicieron frente común para exigir que Madrid cumpliera con sus responsabilidades en materia de inversión para la cita olímpica, Ballesteros evitó pronunciarse sobre si, sin el dinero del Estado, la ciudad no tendría más remedio que renunciar a la organización del evento. «Iremos a Pescara y explicaremos la situación tal como es. No quiero ni imaginarme que no tengamos ese dinero, soy optimista por naturaleza. Si no fuera optimista, no estaría en política», aseguró sin precisar a qué debía su optimismo, si había algún indicio que le permitiera ser tan positivo. El alcalde afirmó que los contactos con el Consejo Superior de Deportes eran constantes y se mantendrían «hasta el último momento» y recordó que tenía en su poder un documento del Consejo de Ministros de 23 de abril de 2010 por el cual el Estado se comprometía a «la inversión que fuera necesaria» para la realización de los Juegos. «Si no hubiera tenido esta garantía, no hubiera accedido a la organización del evento», dijo al mismo tiempo que aseguró que «los Juegos se harán».

El principal problema radica en que el presidente del Consejo Superior de Deportes (CSD), Miguel Cardenal, dijo públicamente la semana pasada que no existía ningún acuerdo por el cual el Estado debía aportar los aproximadamente 15 millones de euros a los Juegos de Tarragona y emplazaba al alcalde tarraconense a que mostrara el documento en cuestión. El presidente del CSD explicó que tiempo atrás tuvo un «desencuentro» con Ballesteros cuando este, en una reunión en Madrid, decidió irse por entender que Cardenal le hizo esperar demasiado. «¿Ustedes creen que yo puedo llevarme mal con alguien? No sé a qué se refiere el señor Cardenal. Si se ofendió, le pediré disculpas. Lo que no haré es ponerme de rodillas porque soy el alcalde de Tarragona y tengo mi dignidad», respondió Ballesteros a la pregunta si la supuesta mala relación entre él y el presidente del CSD podía entorpecer el acuerdo.

Se trata de una semana decisiva para el futuro de los Juegos Mediterráneos de 2017. El jueves, en la localidad italiana de Pescara, el Comité Internacional de los Juegos Mediterráneos evaluará el estado del proyecto de Tarragona, incluido el financiero y, hoy en día, faltan 14,7 millones que tiene que aportar el Gobierno Central –sin contar el dinero de los patrocinadores privados–. Esta cantidad, que debe servir para la construcción del estadio desmontable, el equipamiento acuático y las reformas de los campos de atletismo y del Nàstic, no figura tan siquiera en los Presupuestos Generales del Estado para 2016 –el debate de estos presupuestos en el Congreso se desarrollará hoy mismo- y pone, por tanto, en riesgo la cita olímpica. Ante esta situación, el alcalde de Tarragona convocó de urgencia a los alcaldes de los 15 municipios que serán sede en los Juegos Mediterráneos en la Casa Canals para hacer un frente común a lo que se ha denominado «incumplimiento» por parte del Gobierno Central.

Los alcaldes –en algún caso, como Vila-seca o Reus, los máximos representantes disculparon su asistencia por problemas de agenda, enviando un representante en su lugar; en cambio, Barcelona no envió representación pero aseguró que suscribiría el manifiesto– de Altafulla, Cambrils, Castelldefels, Calafell, Constantí, El Morell, El Vendrell, La Pobla de Mafumet, Reus, Salou, Torredembarra, Valls, Vila-seca, y las instituciones citadas anteriormente firmaron un manifiesto en el que instan al Gobierno del Estado a «evidenciar su compromiso firme con los Juegos Mediterráneos e incluir en los presupuestos generales de 2016 la partida necesaria para cumplir con el presupuesto de inversiones».

«Esta es una semana clave. Hasta ahora hemos pasado todas las evaluaciones con muy buena nota y queremos que esto continúe así», dijo Ballesteros. El alcalde de Tarragona desmintió que la reunión de este jueves en Italia fuese definitiva para conocer el futuro del proyecto y tampoco quiso señalar una fecha límite para tomar una decisión en caso que la aportación económica estatal siga demorándose: «No se trata de una reunión de todo o nada. Es importante porque, por calendario, necesitamos tener concreciones, en todo caso no esperaremos a las elecciones generales. No quiero ni imaginar que los Juegos no se hagan. Fallaríamos a mucha gente».

Ballesteros aseguró que los 15 millones tienen que proceder del Estado sí o sí y no quiso precisar si había previsto un plan B y en qué consistiría: «La posibilidad de que el dinero no llegue es del 0% ¿Si hay plan B? Sí, y C, D, H, I…». El patrocinio privado, que ha aportado unos 11 millones de los 30 previstos, no preocupa al alcalde que considera que el ritmo de aportaciones por esta vía sigue el plan previsto mientras que negó que se hubiera hecho un estudio del coste económico que supondría la no realización de los Juegos.

Josep Fèlix Ballesteros admitió, en cambio, que los plazos para la ejecución de las obras son justos, sobre todo para hacer los test de funcionamiento de las instalaciones: «El tiempo del que disponemos es justo, pero perfectamente realizable. Por lo que se refiere al plazo para poder realizar las comprobaciones, es ahí donde tenemos menos margen».

Nin no comprende a Madrid

«¿Qué no entiende el Estado de los Juegos? ¿Que sean juegos, deportivos, mediterráneos? No se trata de un tema político, sino de entender que significan los Juegos en un territorio como este», dijo el delegado de la Generalitat en Tarragona, Quim Nin. Este aseguró que la Generalitat garantizaría unos buenos Juegos y destacó la implicación del presidente Artur Mas. «El compromiso de la Generalitat es firme y dentro de poco ya podremos iniciar las obras del pabellón como nos habíamos comprometido».

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