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"Bola de drac es una bisagra generacional"

Entrevista a Josep M. Bunyol, guionista de radio y televisión

Jordi Cabré

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Josep M. Bunyol presenta el libro este martes día 19 en El Corte Inglés a partir de las 19 horas. Foto:cedida

Josep M. Bunyol presenta el libro este martes día 19 en El Corte Inglés a partir de las 19 horas. Foto:cedida

Josep Maria Bunyol es guionista de radio y televisión, además de ser un comentarista de cine que pretende convertirse en espectador profesional. En 290 págins hace un resumen de la memoria colectiva de la infancia de los que tenemos entre 30 y 45 años. Este martes (19h) el autor estará en El Corte Inglés presentando su libro.

-¿Si me leo su libro reuniré las siete ‘Boles de Drac’ y aparecerá el Drac Shenron?

-Ya que es imposible concederle la eterna juventud, le concedería la eterna memoria, o como mínimo, la posibilidad de rescatar de la mente algunos recuerdos de infancia compartidos por aquellos que crecimos en Catalunya entre finales de los 70 e inicios de los 90. La intención es que lo haga con una sonrisa en los labios.

-¿Por qué Bola de drac marcó a los treintañeros y cuarentañeros?

-Porque es una bisagra generacional. Se estrenó en Catalunya en febrero del 90, cuando los que ahora tenemos 40 estábamos en la adolescencia y los treintañeros eran todavía pequeños pero ya estaban frente al televisor. Creo que consiguió conectar con los que buscaban el humor surrealista marca Toriyama que ya disfrutábamos con El Doctor Slump y el personaje de Arale y también con aquellos que vibraban con la épica de los largos combates. Personalmente, me quedo con el Son Goku de la primera temporada, el más cómico y gamberro, menos solemne. Dicho esto, el libro se podría haber titulado perfectamente Jo també veia Oliana Molls, Jo també feia els deures amb Filiprim o Jo també ballava amb el Max Mix».

-¿La vio después en Antena 3?

-No la llegué a ver en castellano. Sin duda, me hubiera resultado extraño. Hubiera preferido verla antes con el doblaje valenciano de Canal 9, que también hizo mucho por la normalización de la lengua. Como comentarista de cine defiendo la versión original subtitulada, pero en cambio el doblaje forma parte de nuestra memoria de infancia. Se me hace tan raro escuchar Bola de drac en castellano como lo sería escuchar Regreso al futuro o Top secret en catalán o en inglés.

-El libro habla de nuestra adolescencia. ¿Víviamos mejor entonces?

-Pensar eso sería un error. Los que ahora estamos entre 30 y 45 años vivíamos una etapa que en general suele ser especialmente feliz. En Midnight in Paris, Woody Allen lo explicó perfectamente: en todas las épocas ha existido la tentación engañosa de mirar al pasado con un suspiro. Nosotros no suspiramos, preferimos reírnos. El libro no se estructura cronológicamente, sino a través de siete grandes bloques temáticos. Repasando cada capítulo llegamos a la conclusión de que no vivíamos mejor, pero lo pasamos muy bien.

-¿La nostalgia es sana?

-Sí, siempre que seamos conscientes de que es una trampa, un espejo deformador que nos hace recordar algunas cosas mejores de lo que eran en realidad. Por eso el libro tiene un apéndice final: El cotó no enganya. Allí aplicamos la mirada no nostálgica a algunos programas citados buscando críticas de la época en la hemeroteca.

-Ahora la tele y la radio difícilmente pueden competir ante unas redes sociales potentes. ¿Cree que las nuevas generaciones tendrán referentes como nosotros?

-Claro que sí, a pesar de la dispersión en la forma de acercarse a ellos. El consumo de los medios ha perdido parte del ritual que suponía tener a toda la audiencia enganchada el mismo día a la misma hora. Por ejemplo, cada miércoles tocaba Magnum o cada sábado Buck Rogers al segle XXV. Actualmente vemos y escuchamos productos a la carta, en el momento que nos va mejor y en formatos que no tienen por qué ser los tradicionales, como las tablets. Dentro de 30 años alguien que haya crecido en el siglo XXI sonreirá al reencontrarse en un libro con el Mic, Porca misèria o Breaking bad.

-Un test pone a prueba al lector. ¿Cuántas acertaría usted de las 15 que propone?

-Sin tener que revisar alguna fuente para confirmar la respuesta correcta, hubiera contestado 11 ó 12. El resto me hacían dudar. Tiene delito teniendo en cuenta que es un test perpetrado por mí mismo.

- Hay un libro titulado Yo fui a EGB. ¿Teme que el lector entienda su obra como una continuación de aquél?

-No ocultamos que el encargo de Ara Llibres consistía en llevar la nostalgia, que tan buenos resultados ha dado en el mercado editorial español, al terreno catalán. El libro demuestra que había suficientes recuerdos propios que no tenían libro y merecían figurar en uno. En todo caso, la nostalgia es un fenómeno extendido no sólo gracias a los libros. Se vienen haciendo secciones de radio y televisión dedicadas al revival. A quien más le debemos la inspiración es a esas conversaciones típicas de cena de amigos, cuando una sintonía o el nombre de un personaje permiten estirar el hilo del recuerdo. El libro no es un álbum de fotos ni un diccionario enciclopédico; quiere ser una conversación de amigos trasladada al papel.

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