Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Tarragona Política

Calma tensa por el Supremo sin fotografía de unidad en Tarragona

División ERC comparece solo con su socio de gobierno –los Comuns– y no con JxTGN y CUP, que en junio avalaron la investidura de Ricomà   

Octavi Saumell

Whatsapp
Representantes municipales, ayer por la mañana, ante el Monument Rafael Casanova de la Punta del Miracle. FOTO: Pere Ferré

Representantes municipales, ayer por la mañana, ante el Monument Rafael Casanova de la Punta del Miracle. FOTO: Pere Ferré

La tormenta que ha deslucido este miércoles la ofrenda floral en el Monument Rafael Casanova de Tarragona ha sido toda una metáfora del momento por el que pasa el independentismo: las entidades, fieles a su voluntad de unidad estratégica y sin fallar a la cita pese a las inclemencias meteorológicas, pero los chubascos hiciendo acto de presencia justo en el momento en el que se han llevado a cabo las apelaciones políticas a «la unidad, la libertad y la democracia». Los paraguas han sido los grandes protagonistas de la mañana pero, sorprendentemente, cuando todos los presentes –sin miembros de Cs y PP, pero sí del PSC– han cantado Els Segadors el agua desapareció. 

Con la calma tensa por el hecho  de estar a escasas semanas de conocer la sentencia del Tribunal Supremo, en Tarragona se ha vuelto a evidenciar la división que hay entre Junts per Catalunya, ERC y la CUP. De hecho, Esquerra ha optado por ponerse el sombrero más ejecutivo e institucional, apostando por comparecer públicamente solo con su socio de gobierno –En Comú Podem–, y no con todas las formaciones que el pasado 15 de junio hicieron posible la mayoría que avaló la investidura de un Pau Ricomà (ERC) que, este miércoles, no ha podido estar presente en su primera Diada como alcalde debido a la reciente muerte de su madre, Assumpció Vallhonrat. 

El resultado de todo esto ha sido que no ha habido fotografía de unidad de Esquerra con Junts per Tarragona y la CUP, sino que Xavier Puig ha salido a la palestra ante los medios de comunicación junto a Carla Aguilar-Cunill (Comuns). «El nuestro es un proyecto de convivencia, que debe contar con todo el mundo. Solo así podremos ser lo que queremos ser: un pueblo plural, fraternal con los otros y libre para decidir su futuro», afirma el edil republicano en su condición de portavoz del equipo de gobierno.

Por su parte, la primera teniente de alcalde, Carla Aguilar-Cunill, remarca que «la Diada no debe ser una rememoración recurrente ni nostálgica de hitos heroicos pretéritos, sino una reafirmación de nuestro compromiso político con la libertad, la democracia, la convivencia, la justicia social y el bienestar».  

Con la pancarta en el horizonte
Se da la circunstancia, sin embargo, de que los Comuns podrían avalar en 18 días que la pancarta de apoyo a los políticos presos pueda retirarse del balcón municipal de la Plaça de la Font. Esto podría suceder si En Comú Podem mantiene en el pleno municipal del próximo día 30 su abstención en referencia a la presencia del cartel. Sobre ello ha centrado sus críticas Laia Estrada (CUP): «No tendría sentido de que en el Ayuntamiento pasara como en la Diputació, donde pese a que hay un gobierno soberanista, ésta no se cuelga», afirma la edil cupaire en lo que es todo un dardo contra Esquerra y Junts per Catalunya.    

Dídac Nadal (JxTGN) –que renunció a entrar en el gobierno municipal por la presencia de En Comú Podem– remarca el hecho de «volver a salir a la calle alineados con la dignidad, la democracia y la libertad, defendiendo siempre los derechos fundamentales». 

En el acto también ha estado presente el PSC, que por primera vez desde 2007 no ostenta la alcaldía. «Es difícil defender la convivencia cuando conviertes la Diada de todos en un acto reivindicativo que no representa a todo el mundo», afirma la portavoz de los socialistas, Sandra Ramos. Cs y PP tampoco han acudido, ya que denuncian que el soberanismo «se ha apropiado de la fiesta». 

En la Punta del Miracle también han estado presentes los líderes municipales de Òmnium y la ANC: Rosa Maria Codines y Òscar Hijosa, respectivamente. «Que Tarragona tenga un gobierno soberanista nos da más empatía y fuerza», destaca Codines, mientras que Hijosa reivindica que si el pleno municipal decide retirar el cartel que pide la libertad de los políticos presos, «nosotros pondremos otro». ¿Más gasolina al fuego?   
 

Temas

Comentarios

Lea También