Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Cáritas: Oportunidades que cambian vidas en Tarragona

Con el apoyo de Fundación Endesa, ofrece cursos a personas sin trabajo que, de otra forma, lo tendrían difícil para acceder a cualquier formación

Norián Muñoz

Whatsapp
El curso de auxiliar de montaje de instalaciones electrotécnicas llegó este año a su sexta edición. FOTO: Cedida

El curso de auxiliar de montaje de instalaciones electrotécnicas llegó este año a su sexta edición. FOTO: Cedida

Elena es mexicana y lleva un año y diez meses en España. Está en proceso de regularizar su situación y, de momento, de poco le sirve la experiencia que tenía en su país como mánager en una empresa de importación y exportación. A sus 55 años cuenta que «la homologación de los títulos es un proceso largo y difícil... Y yo sé que cuando emigras te tienes que adaptar».

Es una de las alumnas del Curso Básico de Atención Domiciliaria que este año ha organizado Cáritas Diocesana de Tarragona con el apoyo de Fundación Endesa buscando mejorar las capacidades de empleo de personas como Elena, que lo tienen muy difícil para incorporarse al mercado laboral.

Agradecidísima, Elena cuenta que le parece «una bendición haber tenido acceso a esta formación en la que me dieron todas las facilidades y sólo necesitaba tener el pasaporte».

De momento su situación no es sencilla, va saliendo adelante con algún trabajito aquí y otro allá, pero confía en que, cuando haya conseguido arreglar su situación legal, tendrá buenas opciones para encontrar un empleo.

En el curso de 265 horas en el que participaron 20 personas, estudiaron temas como limpieza y organización del hogar, dietética y cocina (algunos ya han encontrado trabajo en restauración), habilidades para la atención a personas dependientes, así como conocimientos de informática y orientación laboral, entre otros.

Sobre el futuro, cuenta que «esto me ha hecho sentirme cobijada, tengo la tranquilidad de ir pasito a pasito». Ella cree que faltan más iniciativas de este tipo porque sus efectos se verán a largo plazo. «Parece algo pequeño, pero puede llegar a tener mucho impacto».

«La realidad nos interpela»

Teresa Jordán, coordinadora de Economía Social de Cáritas, dice que Elena no podría haber explicado mejor el sentido del proyecto. Cuenta que, como entidad, Cáritas se encarga de analizar la situación de las personas más vulnerables y denunciarla, pero su deber es ir más allá porque «tenemos una realidad que nos interpela y no podemos mirar a otra parte».

Se refiere a que, según los últimos datos, el 71% de las personas a quienes atienden se encuentran en paro y, de ellas, el 66% no tiene la preparación necesaria para entrar en el mercado laboral.

Justo pensando en este colectivo con dificultades económicas (los cursos son gratuitos) y con poca formación o con dificultades para acreditarla, comenzaron otro curso que ya va por su sexta edición, el de Auxiliar de montaje de instalaciones electrotécnicas y de telecomunicaciones en edificios. Este año participaron 17 personas, una de ellas una mujer.

Uno de los alumnos de este año ha sido Andy Querales, de 32 años, venezolano que emigró a Tarragona con su mujer y su hija hace un año y cuatro meses. En su país trabajaba como técnico de refrigeración, pero homologar sus títulos se antoja prácticamente imposible.

En su caso, antes de acabar el curso, ya había encontrado trabajo. La empresa Moncobra contactó con Cáritas y le eligieron para trabajar. Está con ellos desde el 1 de abril. Está muy agradecido. «Ha sido una oportunidad excelente, un alivio», reconoce.

Cuenta Jordán que, una vez acabados los cursos, las personas participantes cuentan con el seguimiento de técnicos de la entidad para ayudarles a encontrar empleo. «No dejamos de acompañarles», comenta.

Temas

Comentarios

Lea También