Clases virtuales y teledeberes para seguir el curso desde casa

Ante el alargamiento del confinamiento, Educació se plantea comenzar a avanzar materia

NORIÁN MUÑOZ/CRISTINA VALLS

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Las escuelas ponen tareas a los niños para que sigan con su formación académica durante el confinamiento.  FOTO: EFE

Las escuelas ponen tareas a los niños para que sigan con su formación académica durante el confinamiento. FOTO: EFE

«Ni todos los niños tienen un ordenador con conexión a internet ni todos los padres pueden ayudarles; algunos, porque no tienen competencias en estos temas, y muchos, porque también están trabajando desde casa», explica Belén Tascón, presidenta de la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos de Catalunya, Fapac.

Se refiere a las soluciones que han estado tomando estos últimos días escuelas e institutos para tratar de mantener cierta actividad académica entre sus alumnos y que, en la mayoría de los casos, pasan por que los niños y adolescentes cuenten con un ordenador con conexión a internet y con la colaboración de las familias.

Clases telemáticas. La Escola Arce de Reus mantiene el contacto con los alumnos gracias a una rutina basada en clases virtuales en las que se proponen repasar temario, superar retos y desarrollar la creatividad.

Aunque hay que aclarar que, al menos en lo que llevamos de confinamiento, las diferencias entre escuelas e institutos de la demarcación han sido notorias. Mientras algunos niños han estado conectados durante horas en clases presenciales o haciendo ‘teledeberes’, otros apenas han recibido algún correo de su centro y muchos han seguido con las ‘fichas’ de toda la vida.

Tascón entiende que la situación nos pilló por sorpresa, pero cree que la solución que se tome de ahora en adelante no deberá servir para aumentar la brecha, tanto digital como social, que ya existe. «Cuando regresemos a clase tendremos alumnos que irán a velocidades distintas», advierte.

No olvidar los libros. En algunas escuelas, con la premura del cierre de los centros, dieron a los alumnos el material para trabajar como si de unas vacaciones de quince días se tratara. El reto será avanzar contenidos.

Jean-Marc Segarra, director de los Serveis Territorials d’Educació de la Generalitat, quien estos días mantiene una reunión virtual diaria con los directores de todos los centros para conocer su situación «y mantener la moral», explica que justamente evitar la brecha es una de las prioridades a la hora de planificar las actividades de estos días.

Por ello, entre las soluciones por las que optan algunos centros, incluyen desde actividades con el móvil, un dispositivo que hay casi en cualquier casa, hasta la televisión y la radio. En este sentido, recuerda que el canal Super 3, de TV3, y Catalunya Ràdio están preparando programación especial para reforzar la actividad.

El Departament está trabajando también en otras herramientas tecnológicas que sirvan para facilitar el trabajo a distancia de las escuelas públicas.

Pensar en un confinamiento largo

No obstante, reconoce Segarra, la planificación cambia por momentos y si en un principio la consigna del departamento ha sido no avanzar en el temario pensando en un confinamiento corto y con un límite claro en el tiempo, ahora se está evaluando comenzar a avanzar en las asignaturas. En breve habrá que tomar una decisión al respecto, señala.

Soluciones variadas

Ante lo insólito del cierre de las escuelas, cada centro se ha reacomodado a la situación como ha podido para asegurarse de que la mayor parte de sus alumnos esté atendida. Víctor Pomerol, de la Escola Els Àngels, de Torreforta, Tarragona, explica, por ejemplo, que cuando previeron que podrían suspenderse las clases prepararon material, a toda prisa, para que los niños pudieran llevarse a casa como si se tratara de unas vacaciones de 15 días.

Cada centro busca sus fórmulas. En el Institut Antoni de Martí i Franquès hay desde profesores que dan videoconferencias o recurren a las redes sociales a los que optan por trabajos más tradicionales.

Ahora que el período de confinamiento se ha ampliado, han pensado que Instagram sería la manera más fácil de ir dando indicaciones a las familias. Lo han planteado a manera de reto para que los alumnos también puedan compartir lo que hacen.

En el caso de la Escola Pau Delclòs de Tarragona, su directora, Coloma Bartra, cuenta que ellos también entregaron material en papel y han optado por ir colgando contenidos en su web y en Twitter. El mismo jueves entregaron una circular en la que explicaron a las familias que se comunicarían por esta vía.

Los materiales que están colgando tienen que ver con los proyectos en los que trabaja la escuela, como por ejemplo el de los monumentos de la ciudad, para que los niños trabajen en la misma línea.

En el caso del Institut Antoni de Martí i Franquès, cada departamento y profesor han elegido la mejor manera de seguir trabajando y han colgado las indicaciones en la web. Jordi Satorra, su director, explica que hay desde profesores que hacen clases en videoconferencia, proponen juegos virtuales o recurren a las redes sociales, hasta los que envían materiales tradicionales por correo electrónico. La mayor preocupación, reconoce, son los alumnos de segundo de bachillerato, que deberán presentar a las pruebas de acceso a la universidad. Pese a lo que proponen algunas iniciativas, el temario de las pruebas no se podrá recortar «porque cada profesor elige por qué unidad comenzar y no necesariamente van por orden».

Diferentes experiencias en Reus

En la Salle de Reus las soluciones se adaptan a cada edad. En el caso de los niños de infantil, las tutoras se comunican con las familias pero también cuelgan vídeos para que los niños más pequeños las sigan viendo. Desde primaria a bachillerato cuentan con herramientas a las que los alumnos se conectan cada día y que incluyen desde clases virtuales a actividades que los alumnos pueden hacer por su cuenta.

Conexión emocional. En la escuela Mare de Déu del Roser, de Alcover, los profesores, desde sus casas, prepararon un emotivo vídeo para sus alumnos explicando la situación y animándoles.

El equipo directivo de la Escola Arce optó por continuar con las clases con la plataforma ‘Alexia Familia’. «Desde allí enviamos comunicados y enlaces con tareas para P3 y hasta 4º de ESO. Además, trabajamos con un libro digital, que nos permite seguir con las asignaturas. Los más pequeños, con los que tenemos una atención más personalizada, nos han sorprendido, se lo toman en serio», explica la directora, Èlia Sardà.

Irene Salvat, de la Escola Bressol El Marfull, explica que pese a no poder trabajar con los niños, «aprovechamos el teletrabajo para preparar material y sacar adelante informes de evaluación», reconoce. La conciliación es un tema en el que incide también: «Aconsejamos, en la medida de lo posible, pasar un tiempo de calidad con los hijos, jugar con ellos, trabajar la psicomotricidad».

Desde la escuela La Presentació, la coordinadora pedagógica, Roser Colea, manifiesta que activaron un proyecto educativo a distancia con la plataforma ‘Educamos’. «A partir de 5º curso, como disponen de un dispositivo electrónico propio, pueden realizar tareas con más seguimiento del profesorado», resume.

El jefe de estudios y coordinador de Tecnologies de l’Aprenentatge i el Coneixement de La Presentació, Álvaro Vargas, asegura que «intentamos que el alumno no pierda el contacto con la escuela y sus compañeros, tampoco el ritmo de trabajo». Los alumnos reciben correos diarios y tienen trabajo para unas tres horas diarias. Se les piden ejercicios, redacciones, trabajos en grupo, así como lecturas y exposiciones. «A nivel profesional se ha convertido en un reto», concluye.

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