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Cómo mejorar la comunicación con los hijos y sus notas

El tarraconense José María Bea presenta en el Ateneu de Tarragona su nuevo libro ‘Consigue que tu hijo memorice con facilidad’

Javier Díaz

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José María Bea, antes del acto en el Ateneu de Tarragona. Foto: Alba Mariné

José María Bea, antes del acto en el Ateneu de Tarragona. Foto: Alba Mariné

«Cuántos padres nos hemos sentido perdidos en el deber de ayudar a nuestros hijos con sus estudios. Siempre hemos dicho que vienen sin manual de instrucciones pero en esta situación es peor porque lo que hay en juego es mucho. Lo que bien empieza, bien acaba. Y todos queremos que nuestros hijos lleguen muy lejos», afirma José María Bea.

El tarraconense, subcampeón de España de memoria de fondo, presentó en el Ateneu de Tarragona su nuevo libro, Consigue que tu hijo memorice con facilidad (editorial Planeta).

«Motivarles es importante, y que vean el estudio como algo que sirve para entender el mundo real y que les abre puertas. Pero eso de estudiar ahora porque dentro de 20 años lo necesitaras para un trabajo, no es muy motivador», apunta.

A veces, con un mismo ambiente, cada hermano tiene unos resultados muy dispares

Las malas notas se deben muchas veces a una mala técnica de estudio. En su libro, Bea aboga por potenciar la memoria para mejorar el rendimiento académico. Defiende que no está reñida con el razonamiento y da trucos para entrenarla.

«La memoria es una herramienta muy potente y extremadamente útil en todos los ámbitos y etapas de la vida, aunque su uso en la escuela parece estar estigmatizado. Memorizar no es repetir como un loro, sino crear castillos en la mente donde almacenar todo tipo de contenidos. Y hacerlo es tan divertido como construir con las piezas de un Lego», asegura. 

Este profesor de Informática considera, además, que los padres no deben ser ni profesor ni amigo de sus hijos: «Somos los padres y como tales les educaremos, y tendremos la suficiente confianza como para que la comunicación sea buena en ambos sentidos».

El ambiente determina o, cuanto menos, tiene mucha influencia en la educación. «A veces, con el mismo ambiente, cada hermano tiene unos resultados muy dispares. Y es que tomar situaciones como ejemplos o como antiejemplos, nacer primero, colocar etiquetas… son aspectos de los que muchas veces no somos conscientes pero que influyen mucho», concluye.

Para mejorar la comunicación de los padres con sus hijos y ayudarles a sacar mejores notas en la escuela, José María Bea plantea siete claves basadas en el acrónimo RESPIRA:

Respira: Mantengamos la calma y tomemos cierta distancia. Alterarnos cuando ya han llegado malos resultados no va a cambiar el pasado y lo único que puede traernos es que nuestros hijos pierdan la confianza en nosotros.

Ejemplo: Lo fácil que se dice y lo difícil que puede llegar a ser. Si nuestros hijos ven que leemos, que nos hacemos preguntas, que buscamos explicaciones a los fenómenos que observamos, ellos lo verán como algo normal y lo incorporarán a sus hábitos.

Sentido del humor: Relativizar algunas situaciones, quitarle hierro al asunto y tener un buen ambiente facilita mucho la comunicación. 

Positivo: Qué fácil es centrarnos en lo malo: ¿En qué has fallado? ¿Cuántas has suspendido?... Pero, ¿y si nos centramos en lo bueno? Hablemos en positivo y reforcemos los comportamientos positivos. No significa que todo valga, pero sepamos felicitarles cuando toca.

Interés: ¿Sabes cómo se llaman sus amigos? ¿Y sus profesores? ¿Y lo que le gusta hacer? Tener una buena comunicación con nuestros hijos pasa por interesarse por lo que hacen.

Responder: Las preguntas, sobre todo de los más pequeños, son geniales. Preguntas que a un adulto no se le ocurrirían nunca. Y respondiendo alimentamos su curiosidad.

¡Alto!: Saber decir: ¡Alto! En cualquier convivencia debe haber unas normas y es nuestra misión poner límites, unas normas coherentes con su edad, donde hay unas consecuencias si se rompen. Más que castigos, nuestros hijos deben entender que los actos tienen consecuencias.

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