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Condenado por realizar tocamientos a su vecino de 11 años

La pena impuesta es de 2,5 años de cárcel y asistir a un programa de educación sexual
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Sala de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Tarragona. FOTO: LLUÍS MILIÁN

Sala de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Tarragona. FOTO: LLUÍS MILIÁN

Un joven de 20 años ha sido condenado por realizar tocamientos a su vecino de once. Así lo recoge la sentencia de conformidad dictada por la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Tarragona. La pena que le ha sido impuesta al acusado es de dos años y medio de prisión por un delito continuado de abuso sexual a menor de trece años con acceso carnal. Además, durante siete años no podrá aproximarse a menos de 200 metros de la víctima ni comunicarse con ella, a la cual tendrá que indemnizar además con 24.000 euros.

Pero el acuerdo de conformidad entre el fiscal, la acusación particular y la defensa incluye también cinco años de libertad vigilada, sujetos al cumplimiento de diversas medidas: que el procesado participe en programas de educación sexual u otros similares y la prohibición de desempeñar actividades que puedan ofrecerle o facilitarle la ocasión de relacionarse con menores de edad.

La sentencia recoge que entre julio y agosto de 2014 el acusado se encontraba en el inmueble que tenía su familia para uso vacacional. El joven vino realizando sobre su vecino –que contaba con once años de edad– actos de contenido sexual. En concreto, en tres ocasiones le efectuó tocamientos en las partes íntimas y el menor habría realizado lo mismo. No fueron las únicas ocasiones en que hubo contacto sexual entre ambos.

Sentimiento de vergüenza

A consecuencia de los hechos anteriormente descritos, el menor presenta patrones evitativos, en particular acudir al lugar de los hechos denunciados. También tiene sentimiento de culpa y vergüenza, síntomas que generan un malestar leve en el menor, sin repercusiones en el funcionamiento adaptativo.

Cuando ocurrieron los hechos el acusado padecía un trastorno por déficit de atención y un trastorno de personalidad por evitación. Presentaba un nivel de inteligencia por debajo de los límites de la normalidad. Sin embargo, no ha quedado acreditado que dichos trastornos hayan afectado a sus capacidades volitiva e intelectivas.

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