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Convincente puesta en escena en casa (Nàstic 4-1 Atlético Levante)

El Nàstic golea al Atlético Levante en el Nou Estadi en el tercer amistoso

Juanfran Moreno

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Pol Ballesteros remata y consigue el primer gol del Nàstic ante el Atlético Levante. FOTO: PERE FERRÉ

Pol Ballesteros remata y consigue el primer gol del Nàstic ante el Atlético Levante. FOTO: PERE FERRÉ

Las pretemporadas están para hacer pruebas y sobre todo para no sacar excesivas conclusiones. El resultado importa menos que nunca y lo importante es ir cogiendo sensaciones y ritmo. Eso sí, si el Nàstic quería dar motivos para comenzar a ilusionarse en su primer partido de pretemporada con aficionados en la grada del Nou Estadi lo hizo. Buena primera mitad, pero sobre todo excelente primer cuarto de hora en el segundo tiempo. Todo apunta a que este año va a ver tortas de verdad para hacerse con un puesto en el once. Bendito problema.

Raül Agné utilizó la primera parte ante el Atlético Levante para mezclar a jóvenes con veteranos. Les dio la titularidad a noveles como Óscar Sanz, Óscar Romero y Boaz. Algunos incluirían a Pol Domingo en esta lista, pero es que el futbolista de la Pobla de Montornés ya es todo un veterano. El resto del once lo componían jugadores ya contrastados como Gonzi, Albarrán, Quintanilla, Fullana, Ballesteros y Pedro Martín. Por lo tanto, era Robert Simón el único fichaje de este verano que debutaba en el once inicial.

Compareció el Nàstic con una puesta en escena frenética en la que rozó el gol hasta en dos ocasiones. Primero fue Pedro Martín tras robar un pase al portero que arregló el desaliñado con una buena parada cuando el malagueño ya le había sorteado y había disparado a puerta y con un disparo desde más allá del centro de Pol Ballesteros que casi ve portería. Hubiese sido un gol antológico.

Aquel arreón inicial se diluyó con un Atlético Levante que le dio pausa al partido a través del cuero. Quiso bajar las revoluciones al partido. Da la sensación de que, si este año los encuentros navegan en un ritmo frenético, el Nàstic puede salir beneficiado por su concepción de juego. En una de estas jugadas en las que el Atlético Levante amansó el balón encontró el filial el gol. El equipo azulgrana encontró el pasillo izquierdo liberado y el carrilero izquierdo puso un centro tenso que Jiménez aprovechó para rematar de primeras y superar a Gonzi.

El Nàstic andaba algo precipitado. Sin balón la presión no terminaba de funcionar y con él se le estaba dando un ritmo excesivo que no permitía al equipo circular. Eso sucedió hasta que Óscar Sanz se incrustó entre los centrales y el conjunto grana comenzó a tener más pausa en su juego. La mejoría tuvo premio. Robert Simón conectó un centro medido al segundo palo en el que apareció Pol Ballesteros para conectar un cabezazo en boca de gol. Era el tanto del empate y el segundo en su cuenta particular esta pretemporada. La mejora goleadora que exhibió la pasada temporada sigue vigente, ahora solo falta que encuentre un técnico que confíe de verdad en él, algo que el año pasado no logró pese a merecerlo en muchas ocasiones.

El propio futbolista de Vilassar de Mar también fue determinante en el segundo tanto. Robó y filtró un pase al espacio que dejó a Pedro Martín mano a mano frente al defensa. El malagueño jugó con él. Dos quiebros en plena aceleración terminaron por romper al rival y con el hueco ya hecho disparó seco y tenso por debajo de las piernas del portero. Gol para un futbolista que sabe que es su año. Lució brazalete y confianza. El Nàstic trabaja en su renovación y él quiere seguir por lo que todo apunta a un final feliz.

Gran segunda mitad

En la segunda mitad, Agné dio entrada a nueve nuevos protagonistas. Era el turno para Gonzi, Caro, Aythami, Trilles, Joan Oriol, Ribelles, Buyla, Pedro del Campo, Karim, Pol Prats y Pablo Fernández. El once cambió en gran medida y con ello las características de los jugadores que lo componían. El rostro grana varió y se vio un Nàstic más pausado con Aythami en la retaguardia y Pedro del Campo en la medular. Sin balón mordía de manera más organizada. Fruto de una de esas presiones nació el tercer gol. Del Campo recuperó en plena emboscada y el de Paüls marcaba un golazo tras un gran derechazo.

El gol no fue excusa para que el Nàstic bajara el pistón. Siguió ascendiendo en su juego y ofreciendo unas sensaciones muy positivas. Da la sensación de que este año la plantilla es más extensa y tiene más variantes que otros años y eso que faltaron la zurda de Javier Bonilla, la calidad de Édgar Hernández y el olfato de Fran Caria. Sí que estuvo un Pablo Fernández que ofreció minutos de mucha calidad, bajando balones y presentando mordiente en los metros finales.

Con el paso de los minutos, el ritmo de encuentro del Nàstic bajó Lo más lógico, puesto que era imposible mantenerlo tratándose del tercer partido del verano. Todavía tuvo tiempo de hacer el cuarto tras una buena jugada de Cirkovic que remató Buyla. Gol de debutantes. Buen estreno.

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