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Cuca, la perra que va a clases de primaria

Educación emocional. En la Escola Dominiques han puesto en marcha un proyecto de innovación en el que una Labrador Retriever es la protagonista

NORIÁN MUÑOZ

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Cuca en una visita a la clase de P3, todos se acercan, pero respetan su  espacio. FOTO: PERE FERRÉ

Cuca en una visita a la clase de P3, todos se acercan, pero respetan su espacio. FOTO: PERE FERRÉ

Manel va a cuarto de primaria en el Col·legi Dominiques. En su clase, desde octubre, cuentan con una presencia de lo más peculiar. Se trata de Cuca, una Labrador Retriever de 10 meses, que viene a clases de la mano de la joven maestra Júlia Llop.

Cuenta Manel que «la Cuca nos ayuda a estar en silencio y concentrados, porque queremos que ella también esté tranquila y a gusto... En todas las escuelas debería haber un perro», opina el niño.

Y es que el animal, que se ha convertido en una atracción, es mucho más que una mascota: es el centro de un proyecto de educación emocional. La intención es conseguir los mismos beneficios que han demostrado las sesiones con perros en hospitales, residencias de mayores o con personas con discapacidad, pero esta vez en un aula ordinaria.

La directora del centro, Teresa Iglesias, explica que ya tenían antecedentes de esta experiencia porque otra escuela de la red de Dominiques en Barcelona lleva adelante un proyecto similar desde hace tres años.

Pero la conjunción perfecta se dio cuando llegó Júlia a la escuela. Su trabajo de fin de grado de la carrera había sido, justamente, sobre el tema. Esto le había permitido trabajar en una escuela rural con otro perro, también de su propiedad, y los resultados fueron muy positivos, especialmente en lo que tiene que ver con las relaciones entre compañeros.

Una cachorra especial

Cuenta que pensó en introducir el perro en el aula gracias a su propia experiencia. Relata que era una niña tímida y tener un perro le aportó seguridad y estabilidad. Júlia ya había comenzado a adiestrar a Cuca desde muy pequeña para que supiera comportarse en presencia de niños.

De hecho dice que fuera de la escuela es una cachorra muy traviesa y juguetona, pero cuando le ponen el arnés y entra a la escuela se transforma. Se trata de una raza de perros que se caracterizan por ser muy inteligentes y dóciles, por lo que son, con frecuencia, usados como perros guía para personas ciegas.

Superar los miedos

En esta primera fase la idea es que los alumnos, los profesores y el animal se vayan conociendo. Ya es un pequeño triunfo que, gracias a Cuca, algunos hayan superado la animadversión y el miedo que tenían a los animales.

Posteriormente la idea es que los niños vayan adquiriendo algunas responsabilidades para con el animal. En la escuela donde Júlia hizo su investigación, los niños tenían responsabilidades como pasear, alimentar o cepillar al animal.

Cuca, con alumnos de P3. FOTO: Pere Ferré

Explica la directora que, como se trata de un proyecto piloto, se comenzó por tercero y cuarto de primaria y se ha ido ampliando a infantil. Júlia explica que el animal ha causado tanta expectación que los padres de los niños la paran por la calle para pedirle que Cuca vaya a la clase de sus hijos.

Con la perra hacen actividades específicas que obligan a trabajar valores como la cooperación, pero en otras ocasiones simplemente es una más de la clase. Se está quieta y a veces hasta se duerme, algo que hace que los niños eviten hacer ruido.

Acompañamos a la perra y su dueña a la clase de P3 Les Llunes. Varios niños comienzan a reírse de pura emoción. Unos mantienen la distancia, pero la mayoría se acerca a acariciarla. La perra se deja hacer con infinita paciencia.

Llama la atención que pese a la expectación que crea, la clase se mantiene en orden. «Lo trabajamos mucho antes de comenzar, los niños saben lo que tienen que hacer y respetan su espacio», comenta Júlia.

La directora señala que ya «estamos notando los beneficios». La perra ni se siente durante la entrevista, pero al final nos deleita con una serie de trucos. Imposible no acercarse a acariciarla.

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