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De Barcelona a La Nou de Gaià para espantar las secuelas de Hipercor

Marga Labad es huérfana por culpa del atentado en Hipercor. Se mudó a La Nou del Gaià por recomendación médica

Raúl Cosano

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Marga Labad. Foto:DT

Marga Labad. Foto:DT

Viene de: Las víctimas de ETA en Tarragona: "El desarme debería haberse producido hace mucho tiempo"

Hace 12 años Marga Labad dejó su bulliciosa Barcelona natal y se mudó a la paz de La Nou de Gaià (Tarragonès). No lo hizo por gusto, ni por cambiar de aires. Fue una recomendación médica. «Me creaba mucha angustia estar en espacios con mucha gente. Me dijeron que me buscara un pueblo tranquilo», cuenta. En su caso no hay alivio ni nada que se le parezca a un sentimiento de satisfacción o confort. «Tengo muchas reservas con el desarme, pero no quiero esta pantomima, sino que lo hagan a cara descubierta y responsabilizándose. No quiero esto», cuenta Marga, muy crítica con varios temas, incluido el uso partidista que las asociaciones han hecho de las víctimas: «Si ETA ha existido es porque los diferentes gobiernos lo han permitido. Todo lo que hizo el GAL lo hubieran hecho legalmente podrían haber acabado con ella».

‘Me enteré por televisión’

Marga es huérfana por culpa del atentado en Hipercor, una masacre que el 19 de junio de 1987 causó la muerte de 21 personas, incluida su madre, Luisa Ramírez, que por entonces tenía 41 años. «Sigo yendo al psiquiatra. Mi vida laboral fue un sube y baja después de aquello, con constantes bajas médicas. Me molesta que salgan cada dos por tres las imágenes del atentado, sin ninguna conciencia, porque casualmente, en las pocas que hay, aparece mi madre. Yo me enteré por televisión de su muerte. Vi un cuerpo en una camilla y la reconocí», explica, y se siente dolida: «Me molesta que no se acepte que el atentado de Hipercor fue contra el pueblo, y en concreto contra el pueblo catalán. Yo me fui a vivir al País Vasco para tener una conciencia de lo que pasaba allí. Matar en Catalunya tiene más rédito porque la sociedad catalana pide diálogo y el centralismo piensa eso de ‘ir a por ellos’. Al vivir en el País Vasco vi que todo depende de la leche que mames. Si mamas de la memoria del franquismo serás proetarra».

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