Tarragona Deborah Barsky Roxanne, arqueóloga

Deborah Barsky: «La tecnología es una de las claves de la evolución»

Entrevista. La investigadora del Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES) analiza los utensilios de los primeros humanos para entender el desarrollo a lo largo del tiempo

GLORIA AZNAR

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La arqueóloga Deborah Barsky, en la sede del IPHES. Foto: Pere Ferré

La arqueóloga Deborah Barsky, en la sede del IPHES. Foto: Pere Ferré

Deborah Barsky es canadiense, investigadora del Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES)-CERCA desde el 2010 y profesora asociada de la Universitat Rovira i Virgili (URV). Barsky dejó su país natal, en el que no existen yacimientos antiguos de homininos, para trasladarse a Francia, donde hizo el doctorado y trabajó durante más de 15 años. Ha excavado en los yacimientos de la Caune de l’Arago (Tautavel); en Fejej (Etiopía) y en Orce (Granada), entre otros. Su especialidad es el estudio de las primeras herramientas de piedra, descifrando lo que cuentan los utensilios de los homininos sobre su comportamiento, así como sobre los paisajes donde se fraguaron.

Cuando se refiere a tecnología aplicada a herramientas de piedras, ¿Qué quiere decir?

La industria lítica es la producción de herramientas de piedra y son las primeras tecnologías conocidas en la historia humana.

¿De cuántos años estamos hablando?

La industria achelense, en el Paleolítico Inferior, tiene una larga historia, que empieza en África hace 1.750.000 de años. Pero también estudio industrias más arcaicas, como la olduvayense, de hasta 2,6 millones de años atrás. Me interesa el impacto de los cambios evolutivos en la trayectoria humana. Hay que pensar que actualmente continúa la evolución de la tecnología y esto es lo que realmente nos diferencia a los humanos de las otras especies que habitan en el planeta.

¿Qué características presentan estas herramientas?

Lo importante es que podemos ver un trabajo sistemático. Los homininos utilizaron guijarros para actividades de percusión, de talla, para obtener aristas cortantes. En este sentido, hemos podido evidenciar en algunos yacimientos actividad de carnicería, por ejemplo, para romper huesos. En Orce, en Fuente Nueva 3, hemos encontrado numerosas herramientas de percusión con diferentes tipos de marcas. Y estamos intentando diferenciarlas en función de la forma de los utensilios para conocer si en aquel momento los olduvayenses trabajaban otras materias, ya sean madera o plantas.

"Estamos en un punto de inflexión. Es posible que seamos una de las últimas generaciones que podamos escoger nuestro futuro"

¿A partir de estas herramientas se puede conocer el comportamiento del grupo?

A partir de la industria lítica podemos deconstruir lo que se llama la cadena operativa, que es toda la cadena de acción de los homininos a través de diferentes restos de lítica. Pero en Prehistoria llevamos a cabo un trabajo multidisciplinario. Es decir, también necesitamos información sobre el clima, sobre el contexto del yacimiento que estamos estudiando, cuál es la fauna asociada a la industria lítica, etc. También la metodología ha cambiado mucho.

¿Cómo lo hacen?

Antiguamente, las primeras metodologías servían para conocer y clasificar diferentes tipos de herramientas a partir de las cuales se elaboraba una línea evolutiva. Las herramientas indicaban tipos de culturas.

¿Y ahora?

No solo estudiamos la tecnología lítica, es decir, no solo las herramientas terminadas, sino también todos los productos que tenían, con el objetivo de acercarnos un poco más a su pensamiento y a sus capacidades cognitivas, porque evolucionan a través del tiempo.

¿En qué momento de la historia aparecieron?

Es difícil saber cómo aparecieron, por qué empezaron a crearlas y qué significa. Pensamos que a partir de un determinado momento, los homininos observaron que rompiendo piedras surgían aristas que podrían ser útiles y después, poco a poco y de manera diacrónica, empezaron a tallar. La mecánica de talla para extraer una astilla es muy básica. Sin embargo, se necesita un ángulo preciso, lo que va a conducir al sistema de talla que se conoce como olduvayense, en África.

¿Qué significó esto a nivel evolutivo?

Les dio unas ventajas para acceder a los recursos de carne, ya que necesitaban competir con los carnívoros. Al mismo tiempo que aumentaban la capacidad de obtener carne, les permitió ganar tiempo y también aprovisionar el cerebro con una dieta proteica. La evolución anatómica y cerebral van de la mano con la evolución tecnológica.

"La talla les dio unas ventajas para acceder a los recursos de carne. Y también aprovisionar el cerebro con una dieta proteica"

¿La tecnología es la clave de la evolución?

Es muy importante. Seguramente, una de las claves. Con la evolución de la tecnología podemos observar una tendencia hacia la complejidad. Por ejemplo, en el achelense ya nos encontramos con herramientas de piedra simétricas, lo que puede significar una simbología, pensamiento más desarrollado. Y como es una tecnología más compleja, necesitan también de un periodo de formación, lo que su vez tiene implicaciones en aspectos sociales. Creó sociedades con una organización un poco más avanzada.

¿Qué implican las bolas de piedra halladas en Orce?

Son esferoides y tienen una implicación cultural. Pero al respecto hay diferentes opiniones, un debate importante. Hay quien defiende que estas herramientas no se corresponden a formas intencionadas, sino accidentales. Estamos estudiando unas 200 de estas piezas encontradas en el yacimiento israelí de Ubeidiya, con el apoyo de fondos de la Fundación alemana Gerda Henkel. Escaneándolas, intentaremos responder a la cuestión de si son intencionadas o accidentales.

¿Cree que la tecnología en aquella época fue una fuente de desigualdad?

No me gusta hablar de desigualdad, prefiero hablar de contrastes, de diferencias culturales. Y estas diferencias son simbólicas porque todos los humanos somos iguales. De hecho, el desarrollo del pensamiento simbólico continúa siendo muy importante hoy en día. Hemos creado diferentes mundos simbólicos para establecer desigualdades y para que continúen. Por ejemplo, la religión, el capitalismo, el dinero...

¿El dinero?

En realidad no existe. Como dijo el escritor Yuval Noah Harari, el dinero realmente no tiene valor. Y esto demuestra hasta qué punto la elección de un pensamiento simbólico, que se inició en el periodo achelense, ha sido clave en nuestra historia humana. Para entender el mundo actual es vital mirar atrás, muy lejos en el pasado, para conocer cuándo empezó todo y por qué.

¿Cómo ve la evolución tecnológica actualmente?

Creo que estamos desnaturalizados. En los inicios de las nuevas tecnologías, estas avanzaban al mismo tiempo que nosotros. Era una evolución más lenta. Pero hoy en día las tecnologías están evolucionando con tanta rapidez que es como si no tuviéramos tiempo para reflexionar, para evolucionar nosotros también. Es como si hubiera dos líneas paralelas, como si hubiéramos perdido el control.

¿Hemos evolucionado bien o al final la tecnología nos ha ganado la partida?

No sé si bien o mal. Es nuestra historia. Pero lo que es seguro es que actualmente nos encontramos en un punto de inflexión en el que debemos decidir el camino a seguir. Podemos utilizar las tecnologías que tenemos para desarrollar una vida más natural, de respeto a la naturaleza porque seguro que tenemos muchas soluciones para el cambio climático. El otro camino sería utilizarlas al margen de la naturaleza. Por ejemplo, se está experimentando la agricultura submarina para cuando llegue el día en el que no tendremos más espacio en la Tierra o microdrones para polinizar. Es posible que seamos una de las últimas generaciones que podamos escoger nuestro futuro.

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