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Decenas de afectados por el cierre de una inmobiliaria en Tarragona

Al menos dos clientes han denunciado al dueño por la vía penal y otras cuatro han presentado demandas. Los empleados despedidos también han llevado sus casos al Juzgado

Àngel Juanpere

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La oficina de la calle Jaume I de Tarragona estaba ayer cerrada. El administrador de la sociedad afirma que se reabrirá mañana miércoles.  FOTO: Lluís Milián

La oficina de la calle Jaume I de Tarragona estaba ayer cerrada. El administrador de la sociedad afirma que se reabrirá mañana miércoles. FOTO: Lluís Milián

El cierre de algunas oficinas de Finques Pallaresos –en la demarcación de Tarragona hay cuatro– ha hecho saltar las alarmas de los clientes, algunos de los cuales han presentado denuncias penales y cuatro demandas civiles, según reconocía al Diari el propio administrador, Jonatan Sánchez. Asegura que los problemas de liquidez comenzaron hace aproximadamente medio año cuando algunos empleados abrieron sus propias inmobiliarias y se apropiaron tanto de clientes como de viviendas en venta. Sánchez afirma que en la página web de la administración de fincas hay su teléfono móvil personal para que todos los afectados puedan hablar directamente con él. 

Los problemas económicos que atravesaba la sociedad ha provocado que sólo una de las oficinas –la de Els Pallaresos, aparte de la de Palma de Mallorca, que Sánchez tiene abierta con otro socio– se encuentre abierta con una sola persona. Jonatan Sánchez asegura que mañana reabrirá la de la calle Jaume I de Tarragona. La de Salou permanece cerrada desde hace tres meses –sólo se dedicaba a apartamentos turísticos–, mientras que las de Valls y Sant Pere i Sant Pau seguirán el mismo camino.

Los problemas económicos del Grupo Finques Pallaresos 2013 SL no son nuevos sino que se vienen arrastrando desde hace meses, según comentan los empleados, que ahora han visto como las sospechas que tenían se han cumplido con el cierre de prácticamente todas las oficinas. Algunos decidieron dejar la empresa cuando les adeudaba cuatro y cinco mensualidades, según afirman. De los que quedaban la semana pasada, a algunos les debían entre dos y tres pagas. Por ello, algunos de los empleados han presentado demandas ante los Juzgados de loSocial de Tarragona para reclamar la parte que les corresponde.

La sociedad ha ido cambiando de nombre desde su constitución. Inicialmente fue Azzertia District SL, con domicilio en Viladecans. Se constituyó el 9 de mayo de 2014 y se dedicaba al sector de la construcción. Posteriormente, el 22 de enero de 2016, pasó a denominarse Indalter Forum SL, con domicilio en Sant Pere i Sant Pau y cuya actividad era «construcción de edificios». 

Finalmente, el 9 de junio del año pasado se creó Grupo Finques Pallaresos 2013 Sociedad Limitada, con sede en Els Pallaresos, también con un capital social también inferior a 3.500 euros y su actividad era «compraventa de bienes inmobiliarios por cuenta propia».

Denuncia penal

Una de las clientes de la inmobiliaria ha decidido finalmente presentar una denuncia en la comisaría de los Mossos d’Esquadra de la calle Doctor Mallafré de Tarragona. Lo hizo el pasado jueves por un delito de apropiación indebida o estafa.

La afectada, según relata al Diari, le interesó uno de los pisos de que disponía la inmobiliaria en la urbanización Torrenova. «Ofrecía incluso la financiación del 100 por 100 de la hipoteca. Y por mi situación económica me interesaba la oferta», asegura la mujer. Añade que vio el piso, «me gustó y el precio era asequible: 70.000 euros». El 22 de agosto dio mil euros en concepto de arras. 

Al cabo de tres días le contestaron que el asunto seguía adelante, «porque yo no tenía ningún perfil de riesgo –en referencia al préstamo–». Y el 25 de agosto dio 7.000 euros más. Y se comenzó a tramitar la hipoteca.

Después de un tiempo esperando, llamaron a la mujer para que acudiera a la oficina de la calle Jaume I. «Me dijeron que aparecía en una lista de riesgo del BBVA, que era el banco que me daba la hipoteca». Supuestamente, adeudaba 321.000 euros por un local de Salamanca, «pero no es cierto. No tengo ninguna deuda ni en Salamanca ni en otro lugar. La única deuda que tengo son los 7.300 euros de un préstamo personal por la compra de un coche. Y estoy al corriente de pago».

La afectada intentó hablar con el banco. «No pude reclamar y decir que aquella persona de la deuda no era yo». Añade que como no le dieron la hipoteca, reclamó a la inmobiliaria que le devolviese el dinero, como así indicaba una cláusula del contrato, «Y desde el 12 de octubre estoy intentando que me devuelva el dinero».

Después de varios meses dándole largas, el pasado miércoles acudió a la oficina de Jaume I y estaba cerrada. Al día siguiente presentó denuncia ante los Mossos d’Esquadra.

Sobre este caso, Jonatan Sánchez asegura que él no se ha quedado con los 8.000 euros, «la afectada a mí no me ha dado nada, se los dio a una extrabajadora. Pero claro, la imagen de la empresa y el máximo responsable soy yo». Ya ha ido a declarar en dos ocasiones a la comisaría de los Mossos d’Esquadra «y así se lo he dicho. Yo no he firmado ningún documento ni a mí se me ha pagado nada». 

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