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Denuncian la falta de personal en la unidad de cirugía sin ingreso de Joan XXIII

Los sindicatos reivindican un auxiliar de enfermería más por turno. La situación actual provoca retraso en las operaciones

Carla Pomerol

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Las renovadas instalaciones de la unidad de Cirurgia Major Ambulatòria (CMA) cuenta con cuatro quirófanos. Foto: lluis milián

Las renovadas instalaciones de la unidad de Cirurgia Major Ambulatòria (CMA) cuenta con cuatro quirófanos. Foto: lluis milián

Trabajadores y sindicatos denuncian, una vez más, la falta de auxiliares de enfermería en la unidad de Cirurgia Major Ambulatòria (CMA) del Hospital Joan XXIII, que se encarga de llevar a cabo aquellas operaciones que no necesitan el ingreso del paciente. Una intervención de juanetes, del túnel carpiano o de cataratas serían algunos de los ejemplos que atienden allí. 

Antes de las obras de remodelación de la unidad –que se llevaron a cabo antes del verano–, el espacio contaba con tres quirófanos y tres auxiliares de enfermería. Con la nueva unidad, añadieron un quirófano –o sea, cuatro– y no aumentaron el número de profesionales, lo que provocó una crisis en la CMA. Después de estropearse un montacargas, en el mes de junio, la dirección decidió contratar un celador y otro auxiliar. Pero los buenos tiempos duraron poco.
Después del descanso veraniego –ya que la unidad de CMA no está en pleno rendimiento durante los meses de julio y agosto–, el número de auxiliares vuelve a ser de tres por turno. «No hay ni un auxiliar por quirófano, lo que provoca que las operaciones se retrasen y se alargue la lista de espera», explica el responsable de la sección sindical CGT del Hospital Joan XXIII, Agustí Aragonès.

Los auxiliares de enfermería se encargan de buscar el material estéril para operar y prepararlo y de limpiar todo lo que se ha utilizado durante la intervención, ya sea cables, aspiradores u ópticas. El problema es que a los auxiliares no les da tiempo de tener los quirófanos listos inmediatamente después de acabar la operación. «No nos podemos partir en dos», explican. Las consecuencias son importantes: las operaciones se van retrasando, provocando un aumento en las listas de espera. 

En junio, la dirección contrató a un celador y a un auxiliar más. Pero duró poco

Es por eso que sindicatos y profesionales piden a gritos aumentar la plantilla con un auxiliar de enfermería por turno. «Si un auxiliar se ocupara solamente de un quirófano, podrían estar al 100%, sin necesidad de partirse por la mitad», explica Aragonès. Esta situación también afecta al resto de profesionales de la unidad de Cirurgia Major Ambulatòria, como los médicos y las enfermeras. 

Además de la tarea en el interior de los quirófanos, los auxiliares de enfermería también están pendientes de la reanimación del paciente y de reponer el material que se gaste. La falta de personal provoca «estrés e impotencia» entre los trabajadores de la unidad, «ya que no podemos llevar a cabo nuestro trabajo al cien por cien y esto es muy frustrante», explican los trabajadores, quienes denuncian que no tienen ni cinco minutos para merendar. «Somos una fabrica de pacientes», aseguran, y añaden que el ritmo de trabajo en la unidad no es fluido porque nuestras funciones son muchas y, cada vez, somos menos personal».

«Reivindicamos que las ratios sean las mismas que antes de las obras», dice Agustí Aragonès, quien añade que «es necesario que haya equipos médicos completos en los quirófanos». 

Normalmente, se llevan a cabo 60 intervenciones diarias en la CMA; en verano, diez

Pero por su parte, desde el mismo Hospital Joan XXIII han asegurado en varias ocasiones que se ha reducido el número de auxiliares, pero se ha aumentado la ratio de enfermería. «Pero esto no nos sirve, ya que las funciones de cada profesional son muy distintas», explican los trabajadores.
Por otro lado, empleados y sindicatos piden que el hospital contrate a otra persona que se ocupe de la limpieza, ya que actualmente solamente hay una y «es insuficiente».

Verano flojo

Todas estas reivindicaciones llegan después de un verano bajo mínimos en la unidad de Cirurgia Major Ambulatòria. Los sindicatos aseguran que durante los meses de julio y agosto disminuye considerablemente el número de operaciones sin ingreso. «Pasamos de 60 intervenciones diarias a unas ocho o diez», explican. Desde el mismo Hospital Joan XXIII han asegurado que la unidad de CMA ha estado abierta y en pleno rendimiento, aunque ha acogido las operaciones previstas en los quirófanos de la segunda planta, que este verano ha estado en obras. 

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