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Desalojado un bloque tras la caída de parte de dos balcones en Tarragona

El arquitecto municipal determinó que como medida preventiva los inquilinos de los siete apartamentos no volvieran a sus hogares

Àngel Joanpere

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Aspecto que ofrecían los dos balcones dañados. En el suelo, los cascotes caídos. foto: ÀNGEL JUANPERE

Aspecto que ofrecían los dos balcones dañados. En el suelo, los cascotes caídos. foto: ÀNGEL JUANPERE

Nuevo susto ayer por la tarde en Bonavista después de la caída a la vía pública de parte de dos balcones. Los cascotes cayeron en la acera, por la que en aquellos momentos no pasaba nadie. Los bomberos hicieron caer las partes que amenazaban con desprenderse y después el arquitecto municipal inspeccionó el edificio. Determinó que, como medida preventiva, fueran desalojados los siete pisos y también los dos bajos comerciales. Los afectados se trasladaron a casas de familiares.

El derrumbe de parte de los balcones no cogió por sorpresa a los vecinos. Precisamente para la próxima semana habían convocado una reunión para tratar la problemática de los voladizos, que se encuentran en mal estado. Es el número 27 de la calle Deu, situado en medio del núcleo urbano de Bonavista.

Minutos después de las tres de la tarde, la parte derecha de unos de los balcones de la segunda planta se desprendió. En su caída, los cascotes arrastraron el balcón situado en la primera planta, precipitándose sobre la acera. 

Algunos de los inquilinos de los pisos –en algunos no había nadie cuando ocurrieron los hechos–, asustados, llamaron al teléfono 112. Dos dotaciones de bomberos acudieron al lugar, junto con patrullas de la Guàrdia Urbana.

Los bomberos, con la ayuda de la autoescalera, comenzaron a retirar el resto de balcón que amenazaba con caer e incluso parte del voladizo superior, que también estaba dañado. Por su parte, la Guàrdia Urbana comenzó a comprobar los pisos por si en aquellos aquellos momentos estaban ocupados. Paralelamente, el arquitecto municipal acudió al lugar e inspeccionó el inmueble, determinando que se encontraba en mal estado y había peligro de derrumbe. Por ello, aconsejó el desalojo preventivo de los siete pisos –uno en la planta baja, tres en la primera y otros tres en la segunda– así como de las dos peluquerías –una canina y la otra humana– de la planta baja. 

Uno de los pisos estaba vacío porque es propiedad de una entidad bancaria. A las seis de la tarde faltaba todavía por contactar con una de las familias. En total fueron desalojadas nueve personas. No fue necesario trasladar a ninguna a un hotel porque encontraron alojamiento en casa de familiares, incluso un hombre que tenía varios perros. 
La Brigada d’Intervenció Ràpida retiró los cascotes de la vía pública y puso una valla alrededor del bloque para que nadie pase por debajo.

Toldo peligroso
Unos diez minutos antes de la intervención de Bonavista, los bomberos y la Guàrdia Urbana acudieron a la calle Riu Ter, donde el soporte de un toldo estaba enganchado en la terraza. El dueño temía que pudiera caer a la calle. Con la ayuda de la autoescalera los bomberos lo retiraron.

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