Tarragona Reivindicación

Desempolvar el feminismo

Una maratón de lecturas en Instagram Live con una veintena de escritoras del Grupo Planeta repasa joyas literarias de autoras como Virginia Woolf, Emilia Pardo Bazán o Nawal El Saadawi 

Gloria Aznar

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La escritora bilbaína Espido Freire  con su gata, en una de sus intervenciones.

La escritora bilbaína Espido Freire con su gata, en una de sus intervenciones.

Si les preguntara de quién es la frase que sigue a continuación, ¿a quién se la atribuirían? O, al menos, ¿en qué siglo la situarían? Dice así: «Os imagináis lo que significa pasar por embarazos, partos y aguantar a un señor insoportable el resto de vuestras vidas...».

Cierto que he omitido una pista clave, la palabra convento, que precedía a la afirmación, ya que la autora es santa Teresa de Ávila o, si prefieren, de Jesús. Fue esta mística del siglo XVI la que escogió Espido Freire para participar en una maratón de lecturas feministas que se celebró por las redes y que aglutinó a una veintena de escritoras de primera línea.

Espido Freire y Ángela Becerra leyeron párrafos de santa Teresa de Jesús y Virginia Woolf

El evento en Instagram Live, que se alargó por espacio de dos horas y media, estaba organizado por las editoriales del Grupo Planeta y puso de manifiesto que cualquier pensamiento pasado está hoy más vivo que nunca. De hecho, santa Teresa de Ávila era «una mujer que defendía estas ideas antes de que el feminismo tomara cuerpo», como recordó Espido Freire (@espidofreire).

La autora bilbaína tuvo de compañera de tertulia o de lectura a Ángela Becerra (@angelabecerraoficial), quien optó, por su parte, por una obra que comparó a un perfume, «en donde se concentra la esencia de lo femenino». La «joya» es Una habitación propia, de Virginia Woolf o Un cuarto propio, en la traducción de José Luis Borges.

«Napoleón y Mussolini insisten en la inferioridad de las mujeres porque si ellas no fueran inferiores ellos no serían superiores...». Esto escribía Woolf en este ensayo de 1929. Desde entonces se me vienen a la cabeza al menos una decena de políticos que pueden sustituir a los susodichos, muchos de ellos, en este pandémico 2020. ¿A ustedes no?

Joana Bonet y Care Santos hicieron referencia a la maternidad y la creación: Rosario Castellanos, Virginie Despentes, Emilia Pardo Bazán o Silvia Plath

Otras dos escritoras que compartieron pantalla, que no espacio, fueron Joana Bonet (@joana_bonet) y Care Santos (@care_santos), que no se quisieron privar de las emociones y, por ende, no privarnos a los demás. Su charla, que tuvo como protagonistas a Rosario Castellanos y Virginie Despentes, derivó por los pasadizos oscuros de la maternidad descarnada. Porque no siempre es bonita ni de obligado cumplimiento.

El feminismo incómodo pasó por Castellanos y su lucha a favor de las minorías en clave de género, atravesó los partos sin romanticismo contados por Emilia Pardo Bazán, continuó por la difícil crianza cuando existen problemas mentales de por medio, como fue el caso de la poeta estadounidense Sylvia Plath para finalizar con Teoría King Kong, la obra de referencia del feminismo, de Virginie Despentes. «Explora la experiencia de la violación y del aborto, que no quiere huir del conflicto para esconder su fuerza, para no perder lo eterno femenino», destacó Joana. 

Najat El Hachmi y Karmele Jaio dieron voz a Simone de Beauvoir y Nawal El Saadawi

Feminismo diverso, misma lucha, objetivo común. Esto fue lo que reivindicaron, por su parte, Najat El Hachmi (@najat_el_hachmi) y Karmele Jaio (@karmelejaio). Dos autoras que dieron voz a otras imprescindibles. A saber, Simone de Beauvoir -responsable de la famosa frase ‘No se nace mujer, se llega a serlo’ y Nawal El Saadawi. La primera le puso palabras al malestar de la desigualdad. La segunda acabó con sus huesos en una prisión egipcia por su lucha contra la ablación.

Fue allí donde recogió el testimonio de una prostituta que asesinó a su proxeneta. «Todos los hombres que he conocido solo me han inspirado un deseo: el de alzar la mano y dejarla caer con fuerza sobre su rostro...». Así comienza Mujer en punto cero.
Una tarde, en definitiva, en la que compartir y reivindicar entre grandes lecturas.
 

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