Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

«Después de la crisis fue imposible volver a trabajar»

Dos usuarios cuentan como gracias a Creu Roja cubren necesidades básicas y, sobre todo, sienten que alguien les acompaña

N. M.

Whatsapp
José González es usuario y también voluntario.  FOTO: fabián acidres

José González es usuario y también voluntario. FOTO: fabián acidres

José González tiene 59 años y nació en Colombia, aunque ya lleva, literalmente, media vida en Tarragona, porque llegó aquí hace 30 años, cuando todavía había trabajo. 

Siempre se ganó la vida como transportista hasta que se juntaron dos situaciones adversas: perdió el empleo en plena crisis y se separó de su mujer. «Después de la crisis fue imposible volver a trabajar», reconoce.

José cobra la Renda Garantida de Ciutadania, pero sin la ayuda de Creu Roja no podría mantenerse. Le ayudan con alimentos y también con alguna factura de suministros si hace falta.

Pero su relación con la entidad no se limita a recibir ayuda. Es voluntario desde hace ya diez años en diferentes tareas y asegura que esto le hace sentirse útil. Además, asegura que le ha aportado muchos amigos y compañeros. Y no se rinde, «hay que echar para adelante».

«Si me tocara la lotería...»
Magda (prefiere no dar su nombre verdadero) tiene 72 años y vive sola. Con su pensión de 392 euros apenas le llega para pagar el alquiler, así que Creu Roja le ayuda de manera permanente con alimentos. Una parte se la llevan a casa (tiene problemas de movilidad) y otra parte, lo fresco, lo compra en el súper.

También le han ayudado alguna vez para pagar la luz «y así voy trampeando». Tiene cuatro hijos pero esos, a su vez, tienen sus propias familias y «hacen lo que pueden».

Dice que no juega a la lotería, pero si le tocara no dudaría en darle buena parte del premio a Creu Roja porque «lo que hacen por gente como yo no se paga con dinero». Se refiere a que siempre hay alguien haciendo seguimiento telefónico a ver cómo se encuentra y si le falta algo, y le acompañan al médico si es necesario. «Estoy muy agradecida», concluye.

Temas

Comentarios

Lea También