Detenido por reabrir el club cannábico que estaba clausurado en Campclar

El sospechoso es un ciudadano de Ghana que llevaba casi 98 gramos de marihuana

Àngel Juanpere

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Uno de los registros efectuados el pasado 29 de marzo por los agentes.  FOTO: dt

Uno de los registros efectuados el pasado 29 de marzo por los agentes. FOTO: dt

El responsable de una asociación cannábica asentada en Campclar ha vuelto a ser detenido por haber hecho caso omiso del precinto que los agentes pusieron en el local hace dos meses. Cuando fue interceptado por agentes de la Guàrdia Urbana y de la Guàrdia Civil llevaba en su poder casi 98 gramos de marihuana.

Al parecer, fue a finales del año pasado cuando la Asociación Cannábica la Buena Gente se instaló en los bajos de uno de los bloques de la calle Riu Llobregat, en Campclar. Los vecinos, quejosos de la actividad que se estaba llevando a cabo en dicho local, alertaron en enero a la Guàrdia Urbana, que inició una investigación. Los agentes detectaron que varias personas visitaban la sede, en cuyo interior permanecían poco tiempo, el suficiente como para realizar la compra de la sustancia estupefaciente. Así lo comprobaron los agentes de dicho cuerpo policial, que realizaron diferentes intervenciones de marihuana a personas que salían del interior. 

Finalmente, agentes de la Guàrdia Urbana y de la Guardia Civil accedieron el pasado 29 de marzo al club cannábico para proceder a su clausura porque, presuntamente, se estaba vendiendo droga en su interior. Se procedió a la detención de los dos presuntos responsables de la entidad, de 25 y 37 años. Ambos fueron acusados de tráfico de drogas y de asociación ilícita. Los policías intervinieron 830 gramos de marihuana y también un arma blanca. También se registró el domicilio de uno de los sospechosos.

El juez de guardia de Tarragona decretó libertad con cargos para los dos detenidos y se procedió a la clausura del establecimiento, por lo que se puso un precinto en la puerta de entrada, según la interlocutoria dictada por el Juzgado de Instrucción número 2 el día 28 de marzo.
Pero al parecer poco duró la tranquilidad. Durante el mes siguiente, la Guàrdia Urbana comprobó que el local donde se encontraba el club cannábico estaba abierto al público. Y además, constató que uno de los detenidos el 29 de marzo –el hombre de 37 años, natural de Ghana– había reabierto el negocio de actividades ilícitas consistentes en la venta de sustancias estupefacientes. 

Finalmente, el pasado martes día 14, agentes de los dos cuerpos realizaron un nuevo dispositivo conjunto. Sobre las diez y cuarto de la mañana vieron que el sospechoso abría el local, momento en que se procedió a su interceptación. Llevaba una bolsa colgada a la espalda. En su interior había unos botes de cristal y una bolsa de plástico con 97,9 gramos de una sustancia vegetal de color verde, presuntamente marihuana. Ante estas evidencias, el sospechoso fue detenido de nuevo, acusado de los delitos de tráfico de droga y de desobediencia grave a la autoridad judicial.

Aparte de los dos arrestos de este año, el individuo ya había sido detenido en numerosas ocasiones: cinco veces por delitos contra la seguridad del tráfico entre los años 2016 y 2018, una por requisitoria el 2015, una en 2014 por receptación –adquirir un objeto siendo consciente de su ilícita procedencia– y finalmente en otra ocasión en 2014 por falsificación de documentos de identidad.

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