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Dolores González, la abuela de La Canonja, cumple 104 años

Su familia asegura que es «una mujer hecha y derecha» que se ha ganado la vida en el campo

Núria Riu

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Dolores González cumple hoy 104 años y lo celebrará con una calçotada con la familia, en La Canonja. FOTO: dt

Dolores González cumple hoy 104 años y lo celebrará con una calçotada con la familia, en La Canonja. FOTO: dt

La conocen como la señora Dolores o la abuela de La Canonja, y es que, por su edad y por su forma de ser, se ha convertido en la yaya de todo el pueblo. Dolores González Caparrós cumplió este domingo 104 años, una larga vida en la que ha trabajado duramente en el campo para tirar adelante con los suyos. 

Dolores nació en Beas de Segura (Jaén) y fue una de las miles de personas que decidieron emprender el viaje hacia Catalunya en busca de una vida mejor. Primero llegó su marido, que se instaló en La Canonja, y poco tiempo más tarde se sumaron Dolores y sus hermanas.

En los primeros años vivieron en las chabolas que ocuparon los inmigrantes andaluces a su llegada. «Estuvieron allí hasta que pudieron comprarse un terrenito y construirse una casa», explica uno de sus nietos. 

Para ganarse la vida ha cogido peces, vendimiado y participado en la recogida de la aceituna. Campañas en las que participaba sin olvidar los trabajos del hogar y la cría de nueve hijos, de los cuales tres todavía le acompañan. La suya no ha sido una vida fácil. Escasos meses después de nacer empezaba la Primera Guerra Mundial, aunque la más dura fue la Guerra Civil y los años de la postguerra. «A veces también les tocaba robar para sobrevivir, pero cuando metían a las mujeres en la cárcel se iban con los hijos para que estos molestaran y las dejaran salir antes», explica su nieto.

Dolores González ha trabajado duramente toda la vida. Y, pese a su avanzada edad, aún mantiene el vigor y la fuerza. «Es una mujer hecha y derecha», argumenta el nieto. Cocina, sale a recoger espárragos, a caminar y le cuesta poco estar de cháchara con los vecinos. Hoy seguro que no le faltarán motivos para comentar la jugada con sus diez nietos y los diecisiete bisnietos. Antes, no obstante, recibirá la visita del alcalde, Roc Muñoz, que por cuarto año consecutivo, como cada 25 de marzo, le regalará un ramo de rosas.

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