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Dos años de cárcel por atracar un hotel de Tarragona a punta de jeringuilla

Amenazó a la recepcionista y después la encerró en la cocina, amenazándola con matarla si llamaba a la Policía

Àngel Juanpere

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Un hombre que atracó un hotel de Tarragona a punta de jeringuilla, amenazando a la recepcionista, a la que posteriormente encerró en la cocina, ha sido condenado a dos años de prisión por un delito de robo con intimidación con uso de instrumento peligroso. Se ha tenido en cuenta las atenuantes de dilaciones indebidas y drogadicción.

Además, el procesado tendrá que indemnizar a la propietaria del establecimiento con 200 euros por la recaudación sustraída. También tendrá que abonar el importe del teléfono móvil sustraído así como por las llaves de acceso al hotel.

Así se recoge en la sentencia dictada inicialmente por el Juzgado de lo Penal número 4 y ahora confirmada por la Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Tarragona.

El atraco fue cometido a las cinco de la madrugada del 2 de febrero de 2014. El acusado, con antecedentes penales, se dirigió a un hotel de la ciudad de Tarragona. Tras interesarse por una habitación, la recepcionista procedió a la apertura de la puerta de acceso.

Cuando la mujer se dirigió hacia el interior del mostrador y se disponía a iniciar los trámites para facilitar las llaves de la habitación, el acusado sacó una jeringuilla con aguja. La exhibió y, en actitud amenazante hacia la empleada, se dirigió a ella con expresiones como «dame todo lo que tengas, no grites, no te muevas, porque sino te pincho y te mueres, estoy muy mal».

Acto seguido, el encausado accedió al interior del mostrador y, tras colocar la jeringuilla a la altura del abdomen de la mujer, ésta procedió a abrir la caja. El hombre se apoderó del dinero que había en el interior –unos 200 euros en efectivo– así como el teléfono móvil que portaba.

Cerrado con llave

Tras conseguir el botín, el hombre obligó a la recepcionista a introducirse en la cocina, cerrando seguidamente la puerta y amenazándola nuevamente con «matar a su familia» si salía o llamaba a la Policía. Abandonó el establecimiento cerrando con llave la puerta de acceso para evitar que la mujer pudiera salir.

En el recurso de apelación, el procesado aseguraba que la persona que aparecía en las grabaciones de las cámaras de videovigilancia del hotel no se parecía a él. Pero los magistrados recuerdan que la mujer, cinco días después de los hechos, reconoció fotográficamente al ahora condenado 

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