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Dos detenidos tras una peligrosa persecución de ocho kilómetros

Un tercer hombre logró escapar. Dentro de la furgoneta también iban dos mujeres y un bebé de menos de dos años
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Estado en que quedó la furgoneta tras salirse del camino asfaltado. Foto: Àngel Juanpere

Estado en que quedó la furgoneta tras salirse del camino asfaltado. Foto: Àngel Juanpere

Persecución de película ayer por la mañana de una furgoneta cuyos ocupantes estarían robando efectos en el interior de vehículos aparcados en la Platja Llarga de Tarragona. Al detectar la presencia de la Guàrdia Urbana, se inició una peligrosa fuga a lo largo de más de ocho kilómetros, primero por la carretera y después por un estrecho camino. Durante el recorrido los ocupantes tiraron objetos –supuestamente sustraídos– por la ventana e incluso hacia las patrullas de la Guàrdia Urbana. La furgoneta golpeó a varios vehículos, hasta que finalmente se accidentó en un camino de El Catllar. De su interior salieron tres hombres. Los agentes lograron detener a dos y dentro del vehículo localizaron a dos mujeres y a un bebé de menos de dos años.

Poco después de las diez de la mañana, un testigo alertó a la Guàrdia Urbana. Aseguraba que había visto cómo el ocupante de una furgoneta rompía el cristal de un turismo Renault Megane de color azul en la Platja Llarga y añadía que en la zona había otros vehículos con cristales rotos.

Acelerar

Una pareja de motoristas fue la primera en llegar al lugar. Localizó la furgoneta sospechosa –con los cristales tintados– y vio a dos ocupantes. Los agentes indicaron al conductor que parase. Éste hizo gestos con la cabeza y manos de asentir. Cuando los guardias bajaron de sus motos, el conductor puso marcha atrás, aceleró y salió del aparcamiento. Con el retrovisor golpeó a uno de los guardias, que cayó al suelo en el momento que llegaba otra patrulla al lugar.

A partir de aquí se inició una persecución, inicialmente por la antigua N-340 y posteriormente por la carretera TP-2039, hacia El Catllar. Se trata de una vía con muchas curvas y un denso tráfico. A pesar de ello, según fuentes policiales, la furgoneta efectuó una conducción temeraria. Sus ocupantes comenzaron a lanzar objetos por la ventana, algunos en dirección a los vehículos policiales, como una bombona de cámping gas –sustraída de uno de los vehículos–.

La furgoneta golpeó a diferentes vehículos y provocó maniobras evasivas de otros para evitar la colisión. Después de circular durante 6,3 kilómetros por carretera, dejaron la vía en medio de El Catllar para coger un camino asfaltado que inicialmente va paralelo por el río Gaià. Durante un kilómetro y medio circuló por una vía de un sólo carril y que los vecinos suelen utilizar para ir a pasear. Finalmente, después de una curva cerrada y con gravilla en el suelo, la furgoneta cayó por un pequeño terraplén.

A la fuga a pie

Del interior del vehículo salieron tres hombres. Los agentes pudieron detener a dos de ellos –se sospecha que el tercero se escondió entre los árboles del bosque–. Fueron identificados inicialmente como Marko H. y Benes H., ambos naturales de Bosnia. Sin embargo, el primero, cuando se le comprobaron las huellas se vio que había facilitado una identidad falsa y ya había sido arrestado anteriormente. Su nombre verdadero es Guiciano A., un ciudadano serbio. Los dos están acusados de los delitos de robo con fuerza, resistencia y desobediencia y atentado a agentes de la autoridad. Además, al conductor, Guiciano, también se le imputa conducción temeraria y conducir sin carnet. Sin embargo, no se descarta que a medida que avance la investigación el listado pueda ser mayor.

La sorpresa de los guardias fue que, al inspeccionar el interior de la furgoneta, encontraron a dos mujeres. Una de ellas estaba embarazada y la otra, al parecer, tenía menos de 17 años. Ésta estaba con su bebé, que tenía menos de dos años. Debido a la situación de ambas, los agentes decidieron no detenerlas pero sí que figuran como imputadas en la causa. Ambas fueron trasladadas a las dependencias de la Guàrdia Urbana.

Mientras, los agentes recorrieron la zona de la persecución para recuperar buena parte de los objetos que los presuntos ladrones fueron tirando por la ventana. Así, se recuperaron varios teléfonos móviles de varias marcas, bolsas de mano con cargadores, carteras, monederos, relojes, un juego para troquelar motores, documentación, etc. Ayer por la mañana dos de las víctimas de los robos acudieron a la comisaría a denunciar los hechos y reconocieron como suyos algunos de los objetos recuperados, entre ellos la bombona de cámping gas.

Por la tarde, la furgoneta estaba todavía en el campo de avellanos, a la espera de saber quién se hace cargo del importe de la grúa que tiene que extraer el vehículo. Al parecer, la factura la tendrá que pagar la compañía de seguros, si la documentación que llevaban del coche no es falsa.

Dos de los agentes que participaron en la detención resultaron heridos durante el forcejeo con los arrestados y fueron atendidos en la mutua.

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