Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Dr. Oro: 'La URV es un referente mundial'

La Universidad Rovira i Virgili acogió ayer el acto de investidura del químico zaragozano Luis Antonio Oro Giral como doctor honoris causa. Tuvieron cabida los elogios y las denuncias a la poca inversión.
Whatsapp
Momento en el que el rector de la URV, Josep Anton Ferré, pone el birrete al Dr. Luis Oro Giral.  Foto: Lluís Milián

Momento en el que el rector de la URV, Josep Anton Ferré, pone el birrete al Dr. Luis Oro Giral. Foto: Lluís Milián

La Universidad Rovira i Virgili ya cuenta con otro doctor honoris causa en su claustro. El vestíbulo del rectorado incorporará en breves otro cuadro con la fotografía del investido, uno más a los ya 34 retratos que decoran las paredes y que dan la bienvenida a los que cruzan la entrada. Y es que ayer se celebró el acto de investidura del señor Luis Antonio Oro Giral, reputado químico y de extendido currículo. La ceremonia empezó con las palabras de bienvenida del rector de la URV, Josep Anton Ferré, acompañado por el secretario general, Mario Ruiz, y el presidente el Consell Social de la universidad, Joan Pedrerol. Después de declarar que el acuerdo de investidura se había tomado por unanimidad del Consell de Govern, se daba por abierta la sesión.

En este momento la madrina del investido, Carme Claver Cabrero –que ya fue madrina el año 2009 del también químico Piet Van Leeuwen–, procedía a ir a buscar al doctorado para acompañarlo delante de los presentes. Miembros de la Coral de la URV acompañaban con unos cánticos los pasos de Luis Oro entrando en la sala, de camino a la mesa presidida por el rector Ferré.

Era momento de alabanzas y elogios, el turno de repasar su extendida carrera y su admirable experiencia: tenía la palabra la madrina Claver. Esta loaba el papel que el Doctor Oro «ha desarrollado y desarrolla a nivel español y europeo» y admitía que se considera «una discípula del doctor y que lo que he aprendido con él no lo he hecho con nadie más». Añadía a sus palabras de elogio que en sus enseñanzas no sólo «he aprendido química, sino también metodología científica y una buena actitud frente a la carrera académica». Y entre tantas adulaciones también hubo momentos para anécdotas personales o recuerdos de clases e investigaciones conjuntas. Finalizaba su intervención transmitiendo «dos de las características más identificativas del Dr. Luis Oro, su entusiasmo contagioso y su inexistente miedo al riesgo». Características que seguramente le han ayudado a tejer una dilatada, envidiada e interesante carrera científica.

 

Extendida carrera

El Dr. Luis Oro Giral se doctoró en Ciencias Químicas en 1970 y desde entonces su experiencia, conocimientos e investigaciones no han parado de crecer. Hizo sus estudios postdoctorales en la Universidad de Cambridge, ocupó varias posiciones académicas en universidades de Zaragoza, Madrid y Santander. Ha sido director del Instituto Universitario de Catálisis Homogénea de Zaragoza y profesor visitante en las universidades de Münster, Würzburg, Strasburg y Bordeaux. Es autor o coautor de unas 600 publicaciones científicas y de una veintena de capítulos de libros y revisiones científicas. Sus contribuciones científicas han alcanzado muchas referencias en la literatura internacional y ha sido distinguido como investigador altamente citado. Cuatro líneas que ni mucho menos muestran al completo su extendida carrera que ha sido merecedora de varios premios y reconocimientos. Entre ellos, la medalla de Fèlix Serratosa del ICIQ, el Premio a la Investigación y la Medalla de Oro de la Real Sociedad Española de Química, el premio de la Sociedad Japonesa por la Promoción de la Ciencia, el de la Sociedad Francesa de Química o el premio Betancourt-Perronet, entre muchos otros más. El último: la investidura como doctor honoris causa por la URV. Una distinción que Luis Oro recibió con «gran agradecimiento» y según él, aún más viniendo de una universidad «con un modelo que se ha labrado un gran reconocimiento en el ámbito científico». Recordó que el deber de las universidades es que «nuestros discípulos sean más competitivos de lo que hemos sido nosotros» y que el éxito de los procesos científicos no es fruto de «personajes aislados, sino de los equipos de investigación». Una investigación química en la que, según el Dr. Luis Oro, la URV «es referente internacional».

También hubo tiempo para las denuncias, donde el Dr. Luis Oro hizo hincapié en los recortes en la inversión científica que «pueden provocar una pérdida de jóvenes formados», aunque destacó que la contribución española en la producción científica mundial ha crecido del 0,5 (1980) al 3,3 (2013).

Una intervención que concluyó entre sonoros aplausos mientras se disfrutaba de la interpretación del Gaudeamus Igitur.

Temas

  • TARRAGONA

Comentarios

Lea También