Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Tarragona Política

ERC se abre a negociar las cuentas con todos los partidos

El gobierno no descarta acordar el presupuesto con una mayoría alternativa a la de la investidura. La CUP critica la «desidia» de Ricomà por no haber iniciado las conversaciones

Octavi Saumell

Whatsapp
Imagen del pleno municipal que se celebró el pasado 30 de septiembre, con las ediles cupaires a la derecha. FOTO: ALBA MARINÉ

Imagen del pleno municipal que se celebró el pasado 30 de septiembre, con las ediles cupaires a la derecha. FOTO: ALBA MARINÉ

El alcalde Pau Ricomà (ERC) ya empieza a valorar planes B para tirar hacia adelante el presupuesto municipal del próximo año. Ayer, el portavoz del equipo de gobierno, Xavier Puig (ERC), reiteró que la formación republicana y En Comú Podem mantienen «toda la intención» de negociar las cuentas con la CUP, pero ya no descarta públicamente buscar alternativas.

«El apoyo a la investidura llevaba implícito el intento para entendernos. Valoramos positivamente la voluntad de la CUP para llegar a un entendimiento», afirmó ayer Puig en declaraciones a este periódico. Sin embargo, el edil tiró pelotas fuera y, por primera vez, confirmó que el ejecutivo podría mirar más allá del bloque del 15 de junio. «Reafirmamos nuestra voluntad de negociar las cuentas con todos los grupos», indicó.

Las declaraciones del portavoz municipal llegaron poco después de que la CUP volviera a apretar a Pau Ricomà (ERC). La formación anticapitalista acusó ayer al alcalde de actuar con «desidia» o «inoperancia» por no haber iniciado aún las negociaciones con las cupaires para aprobar, o no, el presupuesto municipal del próximo año.

«La realidad es que estamos en noviembre y aún ni se nos ha hecho llegar ninguna propuesta para empezar a debatir las cuentas», expuso ayer la portavoz, Laia Estrada, quien recordó a la formación republicana que «no tiene mayoría y necesita tejer alianzas» para poder tirar hacia adelante las previsiones para 2020, que está previsto que se debatan y voten en el pleno municipal el próximo mes de diciembre.

La CUP exige que ERC ponga por escrito en el presupuesto las cinco exigencias que se pusieron sobre la mesa para avalar la investidura de Ricomà el pasado 15 de junio. Así, piden 300.000 euros para el estudio de la calidad del aire, y partida para llevar a cabo el censo de pisos vacíos y la internalización del servicio de la basura. Asimismo, también solicitan que el 1% de las cuentas sean para participación ciudadana, así como aumentar en 1,7 millones de euros la dotación en el área de Educació, de forma que llegue hasta el 6% del total del presupuesto.

El PSC no descarta nada

La pasada semana, el exalcalde de Tarragona Josep Fèlix Ballesteros (PSC) se ofreció para negociar «por responsabilidad» el presupuesto para 2020. Ayer, la portavoz socialista, Sandra Ramos, tampoco descartó ningún escenario, si bien reconoció que «de momento, ni nos hemos sentado para hablar. La realidad es que aún no tenemos nada para estudiar ni para hacer propuestas», detalló la edil.

Finalmente, Rubén Viñuales (Ciutadans), declaró ayer que «tuvimos una reunión informal con Jordi Fortuny. Ahí le expusimos nuestro modelo, basado en el plan de choque de barrios y el aumento de la partida destinada a jardinería y a la mejora de la lucha contra la incivismo», indicó el representante de la formación naranja, quien añadió que, entre sus propuestas, también están «las ayudas a los comercios y el aumento de partida patrimonio para la contratación de nuevo de la plantilla de museos», eso sí, «sin aumentar la presión fiscal a los ciudadanos».

Temas

Comentarios

Lea También