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ERC sondea hoy a la CUP sin los Comuns

Primer contacto con las cupaires. Los de Ricomà buscan cerrar un acuerdo a cuatro que pase por la asamblea de ECP

Octavi Saumell

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Carla Aguilar (En Comú Podem) y el alcalde Pau Ricomà (ERC), en una imagen de ayer en el Saló de Plens de la Plaça de la Font. FOTO: ACN

Carla Aguilar (En Comú Podem) y el alcalde Pau Ricomà (ERC), en una imagen de ayer en el Saló de Plens de la Plaça de la Font. FOTO: ACN

No habrá decretazo «con noctunidad y alevosía» del alcalde Pau Ricomà (ERC) para ampliar el gobierno municipal. Pese a que la tensión entre ERC y En Comú Podem se ha recrudecido durante los últimos días, la voluntad de ambos socios aún es la de mantener la colaboración que se inició hace hoy justo 22 meses... pero con ópticas y ritmos diferentes, y quien sabe si incompatibles.

Esquerra, el socio mayoritario, lo tiene claro: en el gobierno municipal más pequeño de la historia faltan manos y «toca ser generosos», según indican fuentes de ERC, que reivindican que trabajan para tejer un acuerdo a cuatro con Junts y CUP que, en las próximas semanas, pueda ser votado por la asamblea de En Comú Podem, descartando de esta forma un decreto unilateral del alcalde y manteniendo la puerta abierta para evitar un divorcio que cada día parece coger más forma. «Queremos seguir trabajando con los Comuns», afirmó ayer el portavoz del gobierno local, Manel Castaño (ERC), en una entrevista en Tarragona Ràdio, en la que desgranó que su formación «hará todos los esfuerzos» para mantener a los Comuns en el ejecutivo.

Asimismo, fuentes de Esquerra detallan que «el acuerdo con Junts per Tarragona se cerró con el aval y el trabajo conjunto de los dos socios y de Junts, y ahora con la CUP iniciaremos la negociación sobre las bases que establecimos con los Comuns en las conversaciones de verano de 2019». Por ello, la formación independentista –reforzada tras el aval de la militancia en la asamblea del pasado lunes– mantendrá hoy un primer contacto con las cupaires Eva Miguel e Inés Solé para abordar su posible incorporación en el cartapacio municipal. La voluntad de ERC es la de no empezar las conversaciones desde cero, sino retomar la propuesta de 59 puntos que la CUP presentó hace casi dos años, así como abordar un posible reparto de responsabilidades en base al pacto acordado con Junts. «Vamos a escuchar. Estamos muy tranquilas porque la CUP no necesita sillas. Si es posible el acuerdo en base al programa, fantástico. Y si no, no hay problema porque seguiremos siendo aliadas desde fuera», afirmó ayer la portavoz de las anticapitalistas, Eva Miguel.

Desde hace semanas, la posibilidad de pactar con la CUP ha sido avalada por En Comú Podem, una formación que apuesta por «ampliar el gobierno por la izquierda» con las cupaires pero que, en cambio, hoy no estará en la reunión entre ERC y CUP. «No estarán presentes, pero partimos de las bases de ampliación que acordamos con ellos», afirman desde Esquerra, que apuesta por «sumar» y «apostar» por las «fuerzas del cambio» que durante dos años han hecho posible la investidura de Ricomà, los dos presupuestos, el acuerdo del superávit de 12 millones y que han evitado la moción de censura.

«Pacto estrictamente local»

Por todo lo expuesto, el Pla Ricomà pasa por incorporar ahora a la CUP al pacto «que ha sido consensuado con los Comuns y con Junts en clave estrictamente local y sin interferencias nacionales» y llevar posteriormente este «acuerdo amplio» a las asambleas de ERC, En Comú Podem y la CUP, ya que formalmente los de Nadal no deben rendir cuentas a ningún partido.

Pero... ¿qué pasaría si la militancia de los Comuns rechaza la propuesta? Con toda probabilidad se produciría el cambio de marcha y el divorcio por el que parecen apostar ahora las direcciones nacionales de Catalunya en Comú y Podem. Ayer, el portavoz de Podem Catalunya, Lucas Ferro, aseguró públicamente que los Comuns saldrán del gobierno municipal si entra Junts, y avisó que «Tarragona no se merece ser moneda de cambio en ninguna negociación que se esté haciendo en el Palau de la Generalitat».

El también diputado de los Comuns en el Parlament cree que la apuesta de ERC por que Junts entre en el ejecutivo de la Plaça de la Font «no se ha promovido pensando en la ciudad», y detalló que los de Carla Aguilar abandonarán el gabinete municipal si entran los postconvergentes porque su incorporación «se ha gestado de espaldas» a su formación y «va en contra» del acuerdo de gobierno: «Integrar a Junts es romper la alianza de progreso que se ha construido en Tarragona, y nos resitúa», añadió Ferro. Un comunicado enviado a primera hora de la mañana por parte de Catalunya en Comú y Podem recalcaba que la decisión «unilateral y arbitraria» de Esquerra «rompe el pacto de gobierno», un hecho que es rechazado por completo por ERC, que reitera que «Aguilar estuvo presente en un mínimo de diez reuniones perfilando el gobierno con Junts» y que «hasta avaló un documento».

Pese al anuncio de las direcciones nacionales, lo cierto es que ayer no se rompió nada y los dos concejales con carteras de gobierno de En Comú Podem –Carla Aguilar y Hermán Pinedo– trabajaron con normalidad. Sin embargo, fuentes de los Comuns afirmaron al Diari que exigen a ERC que «se decida este mes de abril por nosotros o por Junts» y ya prevén la convocatoria de una asamblea urgente en la que «se explicará todo el proceso que ha llevado hasta la situación actual» y «se preguntará a la militancia sobre cuales deben ser los planes de futuro de nuestro espacio en la ciudad». El desenlace del House of Cards de la Plaça de la Font parece cada vez más cerca. ¿Apuestan por una sorpresa final?

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