Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

ERC y la CUP ignoran la lista unitaria que pedía Puigdemont

Solo el PDeCAT defiende la candidatura conjunta para las elecciones del 21-D. Los republicanos tienen la voluntad de ir solos y la CUP ni siquiera ha decidido si concurrirá

Cristina Reino

Whatsapp
Laia Estrada (CUP), Pau Ricomà (ERC) y Jordi Sendra (PDeCAT) durante el encuentro que realizaron ayer en el Mercat de TGN con el ‘Diari’.  FOTO: Pere Ferré

Laia Estrada (CUP), Pau Ricomà (ERC) y Jordi Sendra (PDeCAT) durante el encuentro que realizaron ayer en el Mercat de TGN con el ‘Diari’. FOTO: Pere Ferré

El expresident de la Generalitat, Carles Puigdemont, echó ayer toda la carne en el asador para presionar a sus socios y convencerles de formar una lista unitaria del independentismo para las elecciones del 21 de diciembre, pero Esquerra y la CUP hicieron oídos sordos a su clamor. El día en que acababa el plazo para la presentación de coaliciones no hubo fumata blanca en el secesionismo. Si en 2015 Convergència y Esquerra unieron sus fuerzas bajo la marca Junts pel Sí, en esta ocasión cada una de las formaciones concurrirá en solitario. Habrá, posiblemente, acuerdo programático y una cierta unidad de acción, pero cada uno presentará su marca y sus siglas, a la vieja usanza.

«No tenemos otra alternativa que ir todos juntos», apretó Puigdemont desde Bruselas en una entrevista concedida a Catalunya Ràdio. «Lo ideal es que haya una lista de país amplísima», expresó el exjefe del Ejecutivo catalán, acompañado por los cuatro exconsellers que están con él en Bélgica. Puigdemont, que encabezará la lista del PDeCAT, se dirigía a Esquerra, la CUP y a los sectores liderados por Albano Dante Fachín que han roto con Podemos. La «lista de país» es la mejor forma, a su  juicio, de expresar el rechazo a la aplicación del artículo 155 y al «golpe de Estado contra la democracia».

Puigdemont habló incluso de refundar el espíritu de la Asamblea de Catalunya, la plataforma que, desde la clandestinidad, unió a las formaciones catalanistas que luchaban contra la dictadura franquista. El expresident contó además con el apoyo de la ANC, que también presionó por la lista unitaria. Con el Gobierno «en la cárcel o en el exilio, el Parlamento catalán disuelto, centenares de políticos amenazados, las instituciones ocupadas, los partidos políticos debilitados» y con un «Gobierno corrupto que detesta la libertad» intentando «mandar» en Catalunya, hay que plantear una solución unitaria, afirmó la plataforma soberanista. 

Favoritos                     

Sin embargo, Esquerra y la CUP tienen otros planes y no quieren ejercer una vez más de salvadores de los convergentes. Los republicanos cuentan con Demòcrates (la escisión secesionista de Unió) y con MÉS (exdirigentes del PSC) y por primera vez desde la recuperación de la democracia se presentarán a unas elecciones autonómicas como claros favoritos a la victoria. Oriol Junqueras podría ser el cabeza de cartel, y Marta Rovira, actual número dos del partido, podría ser la candidata real a la Presidencia de la Generalitat. Rovira se ha mostrado en los últimos meses como la dirigente más radical de su partido.

La CUP decidirá el domingo su posición para el 21-D. Su militancia deberá votar entre cuatro opciones: presentarse en solitario; no concurrir; apoyar una «candidatura civil», una especie de lista ciudadana, sin políticos, para la que aún hay tiempo hasta el 17 de noviembre para registrarla; o apoyar un frente popular con ERC, Proceso Constituyente y el sector de Fachín.

Temas

Comentarios

Lea También