El 22% de los ciudadanos cree que deberá recurrir a Serveis Socials en los próximos meses

La crisis derivada de la Covid-19 hace prever que se doblará el número de usuarios. Un estudio muestra que el 36% de la población de la ciudad tiene un estado de ánimo negativo

NORIÁN MUÑOZ

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La pandemia podría doblar el porcentaje de usuarios de Serveis Socials. FOTO:PERE FERRÉ

La pandemia podría doblar el porcentaje de usuarios de Serveis Socials. FOTO:PERE FERRÉ

La pandemia de la Covid-19 no ha dejado indemne a ningún sector de la población. Esa es la gran conclusión de un estudio realizado conjuntamente por el Institut Municipal de Serveis Socials de Tarragona y el Departament d’Antropologia, Filosofia i Treball Social de la URV.

Según el informe, un 22% de los ciudadanos menores de 64 años de la ciudad cree que deberá recurrir a Serveis Socials en los próximos seis meses. Si esta necesidad se materializa, implicará doblar el número de personas atendidas, que se encuentra actualmente en torno al 10%.

Entre los encuestados llama la atención que hay más hombres que refieren esta necesidad de ayuda; algo poco frecuente en Servicios Sociales donde suele haber más mujeres usuarias. Además, un 8,7% de tarraconenses reconoce que no recurriría a estos servicios pese a necesitarlo.

El estudio se basa en una encuesta realizada entre abril y julio del año pasado a más de 600 personas de dos grupos diferenciados: de 16 a 64 años y de 64 años o más. La previsión, además, es hacer una segunda encuesta el próximo mes de marzo que permitirá completar la visión del impacto de la situación sanitaria en la ciudad.

Desigualdades económicas

En la muestra de la población general (16 a 64 años) destaca el hecho de que el 28% de los encuestados trabajaba, en ese momento, en la empresa privada; el 22% en la pública, el 24,1% estaba en el paro y un 13,9% en un ERTE.

Por franjas de edad, los jóvenes eran los que habían sufrido más ERTES y los de más de 45 años tenían más riesgo de quedarse sin trabajo. Además, un 22,6% de los que tenían empleo habían cambiado el trabajo presencial por el teletrabajo.

Una de las peculiaridades de la ciudad está, ademas, en que hay grandes desigualdades entre quienes tienen más y menos ingresos. Así pues, hay un 27,5% de personas que viven en núcleos familiares donde disponen de más de 30.000€ de ingresos anuales, mi mientras que el 26,3% no llega a los 10.981€.

De los datos también se desprende que un 27% de los encuestados tiene privaciones severas para cubrir sus necesidades básicas, mientras que un 19,1% directamente se encuentra en el índice de pobreza económica. El 18,9% sufre pobreza energética.

Pero la pobreza no es exclusivamente económica; los investigadores calculan que un 6% de las personas con las que hablaron sufren las consecuencias de la brecha digital y un 11,5% tiene privaciones en el acceso a la educación.

El estudio también evaluó el estado emocional de los ciudadanos y, pese a que un 55,6% dice tener un estado positivo, también hay un 35,8% que reconoció estar un estado negativo especialmente marcado por la intranquilidad y los nervios. Así lo explica Jéssica Cantos, técnica del Pla Local d’Inclusió y encargada de presentar los datos. Las mujeres con menor nivel de estudios y de ingresos son las que peor estado de ánimo tienen.

Los investigadores encontraron, no obstante, lo que consideran un aspecto positivo: el 79,5% de la población general dispone de una red de relaciones familiares y de amistades fuerte, un aspecto que se ha demostrado clave en situaciones de crisis, tal como refiere la doctora en antropología Ramona Torrens, una de las autoras del estudio. Esto ayudaría a explicar, en parte, que algunas personas, pese a necesitarlo, no piensen en acudir a Serveis Socials algo que, asegura, hay que ayudar a desmitificar. «Cuando alguien necesita acudir al sistema de salud nadie se lo cuestiona», ejemplifica.

Sentimiento de soledad

En cuanto a la encuesta realizada a las personas mayores, se encontró que su nivel de ingresos es moderado (la mitad percibe menos de 14.276 euros anuales) y, pese a todo, el 97% dice no tener problemas para cubrir sus necesidades básicas, mientras que el 98% dice no sufrir pobreza energética.

En lo que se refiere al estado emocional, los datos en este grupo de edad son peores que en la población general: un 31,9% dice estar en un estado positivo mientras que el 28,7% está en un estado negativo.

En cuanto a las relaciones un 77,5% tiene una red de relaciones sólida pero destaca, sobre todo, que un 28.7% dice tener un sentimiento de soledad y un 11,4% sufre maltrato.

Herramienta para planificar

La concejal de Serveis Socials del Ayuntamiento de Tarragona, Carla Aguilar Cunill, explicaba que esta investigación permitirá adecuar las previsiones al aumento de peticiones que se avecina. «Pensamos que con los resultados del estudio podemos reorientar las políticas públicas y establecer las medidas y recursos económicos más adecuados para paliar la situación».

En este sentido señaló que, además de aumentar el presupuesto de Serveis Socials para este año, desde que comenzó la pandemia se ha reforzado el servicio con nueve nuevos técnicos, pero la plantilla irá creciendo en función de las necesidades.

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