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El 60% de los municipios tarraconenses ya están libres de Covid

Más de la mitad de localidades de la provincia están totalmente limpias de Covid. Hay comarcas enteras sin contagios, como la Terra Alta o el Priorat. La costa concentra la mayor incidencia

Raúl Cosano

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Imagen de un paciente de Covid, abrazándose a su hijo tras pasar tres meses ingresado en Tarragona por Covid. Pere Ferré

Imagen de un paciente de Covid, abrazándose a su hijo tras pasar tres meses ingresado en Tarragona por Covid. Pere Ferré

La provincia va librándose del virus. La Covid-19 remite en los indicadores epidemiológicos y sanitarios globales y también lo hace a nivel municipal. Conforme avanza la vacunación y bajan los contagios, el mapa provincial se va tiñendo de verde de una manera más clara. Del total de 152 municipios tarraconenses de los que se publican datos oficiales, 86 de ellos, casi el 60%, no tienen ni un solo contagio activo actualmente. En el otro lado, hay 66 que sí, aunque ahí entran también poblaciones con un solo positivo, caso de La Sènia, Altafulla, La Pobla de Montornès, Ulldecona, L’Aldea, Alcover o El Morell.

Del resto, hasta completar los 184 pueblos, el Departament de Salut no publica estadísticas por secreto de datos y confidencialidad, aunque es de suponer que una parte de esos núcleos pequeños también estén, a estas alturas, limpios del SARS-CoV-2. La comparativa temporal es contundente e ilustradora: a mediados de enero, en plena tercera ola, solo 18 poblaciones no tenían casos registrados. Todos estos datos se extraen del nuevo mapa del Departament de Salut, que recoge los casos activos, esto es, aquellos positivos registrados en los últimos 14 días.

La radiografía actual del coronavirus muestra una tendencia que ha sido habitual en estos meses de pandemia: las mayores complicaciones aparecen en las zonas más densamente pobladas y, en este caso, costeras, mientras que el interior rural muestra, por lo general y salvo brotes concretos, una situación más propicia. Por eso, hallamos a comarcas enteras sin un solo contagiado. Es el caso de la Terra Alta y el Priorat, que por otro lado están entre las más vacunadas, con un 50,2% la primera (ayer superó a la mitad de la población) y un 46,7% la segunda. El Baix Ebre y la Ribera d’Ebre tienen más municipios sin contagios que con algún infectado. Un ejemplo de que la situación está cada vez más bajo control: en la Ribera d’Ebre, las dos poblaciones con una situación más complicada son Ascó, con dos casos activos, y Móra La Nova, con cinco; nada que no se solucione con el debido aislamiento domiciliario de los infectados, siempre que el cuadro no revista gravedad.

Vacunación

Hay que tener en cuenta, además, que una buena parte de los pueblos pequeños tienen amplias coberturas vacunales, lo que puede repercutir en la mejoría que se percibe. Els Guiamets (67%), La Fatarella (59%), La Palma d’Ebre (57%) o Flix (55%) lideran la lista provincial de pueblos con una mayor protección censal de los antídotos, lo que permite generar una mayor defensa y mantener al virus alejado.

En un momento positivo y esperanzador parece estar también la Conca de Barberà: seis municipios sin casos y cuatro con, pero de incidencia leve: un positivo en Pira, otro en Santa Coloma de Queralt, tres en Montblanc y siete en L’Espluga de Francolí, que tiene la coyuntura más complicada.

También el Alt Camp transita por una evolución positiva: hay 13 localidades limpias de coronavirus y ocho con positivos activos, pero algunos con cifras reducidas como Alió (1), Vallmoll (1), Vilabella (1), Bràfim (2) o el Pla de Santa Maria (2).

Densidad y movilidad

En el otro lado, las comarcas con más habitantes son las que más dificultades suelen tener para controlar al virus, porque son también las que asumen más movilidad. En el Baix Camp, el Tarragonès y el Baix Penedès, los municipios con contagios superan a los que no tienen casos. Poblaciones como Cunit, Vila-seca o Cambrils tienen las mayores incidencias, más allá de que en pueblos muy pequeños un número reducido de casos puede disparar las tasas y distorsionarlas de forma irreal. De hecho, de entre los 10 principales municipios de la provincia, Vila-seca, con una tasa de 208 contagios por 100.000 habitantes, es la ciudad con peores datos, por delante de Cambrils (189). A diferencia de otros momentos de la pandemia, Tarragona, con una tasa proporcional de 112 casos, está peor que Reus (103).

Otros datos irrebatibles para los optimistas tienen que ver con la existencia de algunas poblaciones con un número significativo de vecinos que no tienen ni siquiera un contagiado. Es el caso de Creixell (3.500 habitantes), Camarles (3.200), Roda de Berà (6.200), Santa Oliva (3.000), Sant Jaume d’Enveja (3.200), Llorenç del Penedès (2.400) o Els Pallaresos (4.400). Todas ellas destacan por sus dimensiones y no notifican actualmente ningún caso.

El hecho de ser un pueblo pequeño otorga unas ciertas garantías, aunque no siempre es así. Los estragos del SARS-CoV-2 han sido tales que incluso en algunos momentos han arrasado con pueblos del interior. En la tercera ola, a partir de diciembre, la zona más golpeada por la pandemia en la provincia fue el área básica de salud de Les Borges del Camp, que incluye poblaciones como L’Aleixar, Maspujols o Vilaplana; pero, en concreto, hubo un triángulo especialmente maltratado por los brotes y los contagios que fue el que formaron en el mapa Alforja, Riudecols y Les Borges del Camp.

En los últimos dos meses, la franja que aglutina estos contagios activos es principalmente la de 40 a 49 años, por delante de los de 10 a 19. La situación, a pesar del progreso, aún es inestable. En ocho de los diez principales municipios, el riesgo de rebrote es alto. Solo se salvan Amposta y Valls, según los datos de Salut.

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