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El Ayuntamiento de Tarragona abrirá este año el jardín del Banco de España

La intervención se centrará en retirar la valla existente, cambiar la puerta y poner dos farolas y dos bancos

Octavi Saumell

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Imagen del aspecto que ofrece en la actualidad el antiguo edificio del Banco de España, situado en el número 101 de la Rambla Nova. Foto: pere ferré

Imagen del aspecto que ofrece en la actualidad el antiguo edificio del Banco de España, situado en el número 101 de la Rambla Nova. Foto: pere ferré

El Ayuntamiento de Tarragona abrirá este año al público el jardín del antiguo edificio del Banco de España, un emplazamiento que está cerrado desde el 31 de diciembre de 2003. Tras más de una década abandonado, a lo largo de los próximos meses se dará el primer paso para poder recuperar un inmueble del que, hasta el momento, aún no se ha confirmado ningún uso pese a que es titularidad del Consistorio desde el mes de febrero de 2010.

Así lo confirmó recientemente al Diari el concejal de Urbanisme, Josep Maria Milà (PSC), quien remarca que los técnicos «ya han realizado el estudio» para poder arreglar el entorno. «Cambiaremos la puerta, pondremos dos bancos, dos farolas y una valla para evitar que se pueda acceder a la rampa por donde antiguamente entraba y salía el dinero del edificio» explica el máximo responsable del área de Territori, quien destaca que esta actuación «permitirá que la gente que espera el autobús pueda sentarse en el jardín». En este sentido, cabe destacar que la parada de Pau Casals es una de las más concurridas, ya que es un nudo de conexión para la línea ‘6’ que va a Sant Pere i Sant Pau, así como para las que realizan su recorrido por la zona de Llevant, como la ‘8’.

Asimismo, Milà remarca que la intervención, que supondrá un gasto de unos 15.000 euros, se llevará a cabo de forma paralela con la adaptación de un parque infantil en la calle Yxart. Está previsto que ambas actuaciones estén listas en poco más de cien días.

El inmueble, sin uso

Lo cierto es que pasa el tiempo y el Consistorio no logra definir ningún uso de futuro para el emplazamiento situado en el número 101 de la Rambla Nova y que durante décadas albergó las dependencias del Banco de España. A principios de año, el alcalde de Tarragona, Josep Fèlix Ballesteros (PSC), aseguró que «durante el primer semestre» de 2016 convocaría una junta de portavoces específica con el resto de formaciones con representanción en la Plaça de la Font para abordar la utilidad de futuro que debe tener el inmueble. Asimismo, el líder socialista se mostró abierto a convocar tambien una consulta ciudadana para votar si la población aceptaría el hipotético acuerdo al que llegarían los siete partidos con presencia en el Saló de Plens (PSC, C’s, ERC, PP, CDC, CUP, ICV y Unió).

Pese a estas declaraciones, el máximo representante municipal no ha reunido aún a los líderes municipales del resto de partidos. Se da la circunstancia de que una de las prioridades del nuevo gobierno municipal (PSC, PP y Unió) era encontrar un salida al espacio, por lo que las relaciones con la oposición se han enfriado.

Asimismo, en una reciente entrevista con este periódico, el portavoz del PP y primer teniente de alcalde, Alejandro Fernández, se mostró reacio a convocar la consulta ciudadana sobre el Banco de España, ya que considera que «a nosotros nos pagan para tomar decisiones».

El líder de la formación conservadora remarcó en el encuentro con el Diari que el ejecutivo local «ha dado pasos hacia adelante» para definir un proyecto para el edificio, a la vez que avanzaó que «será de filosofía cultural y educativa». En la misma línea se expresó el concejal de Cultura y portavoz de Unió Democràtica de Catalunya, Josep Maria Prats, quien también se mostró «optimista» con la posibilidad de que finalmente el edificio se destine a usos culturales.

 

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