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El Ayuntamiento de Tarragona empieza a apartar actos de la Part Alta

El Aquelarre se ha trasladado al Camp de Mart y se intentará que las bandas de Setmana Santa ensayen fuera del barrio

Francisco Montoya

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Imagen de la Fira Aquelarre del pasado año 2016. Foto: Lluís Milián

Imagen de la Fira Aquelarre del pasado año 2016. Foto: Lluís Milián

Las quejas de la plataforma Farts de Soroll, formada por vecinos de la Part Alta que denuncian que la masificación del barrio y el alto volumen de actividades que acoge les genera continuas molestias, empiezan a surtir efecto. Tal como ya habían venido anunciando el alcalde, Josep Fèlix Ballesteros, y varios de sus ediles, el equipo de gobierno del Ayuntamiento ha decidido atender las demandas vecinales y ha comenzado a apartar actos del núcleo antiguo de la ciudad.

Tal como publicó Notícies TGN, hay dos gestiones recientes lo demuestran: por un lado, el consistorio ha acordado, “de mutuo acuerdo con la organización”, que El Aquelarre, la fiesta medieval que en los últimos años tenía lugar el primer fin de semana de marzo en el entorno del Pla de la Seu y la Plaça de les Cols, pase a celebrarse este 2017 en el Camp de Mart; y, por otro, se han iniciado conversaciones con las cofradías de Setmana Santa con sede en la Part Alta para que pasen a ensayar, cuando lo hacen las bandas completas, en espacios cercanos pero externos al núcleo antiguo, como el Camp de Mart o el Parc Saavedra, y que cuando el ensayo tenga que ser con el paso (y, por tanto, por las calles por las que tendrán lugar las procesiones), entonces sí se haga en la Part Alta “pero en ese caso sólo con uno o dos tambores de acompañamiento, no con la banda entera, para intentar minimizar las molestias a los vecinos”, explica el concejal de Domini Públic, Josep Acero.

Este pasado martes ya tuvo lugar una primera reunión con las cofradías, y se espera que en los próximos días tenga lugar otra en la que se terminen de concretar las posibles medidas. “Se trata de intentar buscar una solución que perjudique lo mínimo a todas las partes. Pensamos que el Camp de Mart o el Saavedra están a apenas 100 o 200 metros de la Part Alta, y que trasladar allí los ensayos puede reducir mucho las molestias. Lo hablaremos y trataremos de llegar a una solución”, justifica Acero.

Respecto al Aquelarre, el edil explica que “la solución se ha consensuado con los organizadores”. “En este caso, hay además un tema administrativo. Al haber una moratoria que impide dar nuevas licencias de hostelería, de terrazas y demás... autorizar según qué actividades podía entenderse como un agravio comparativo”, argumenta Acero. “Por eso se habló con los organizadores y entre todos llegamos a la conclusión de que el Camp de Mart era una solución ideal. Está al lado de la Part Alta, es espacioso, y si se promociona también atraerá visitantes”, asegura Acero.

Al hablar de moratoria, se refiere Acero a la suspensión de la concesión de nuevas licencias que el pleno municipal acordó en diciembre, y que tendrá una duración máxima de un año: la suspensión es vigente mientras el consistorio se replantea qué usos están permitidos en el barrio y qué usos no, así como el resto de normativa asociada. Todo ello se concretará en una modificación del POUM que, lo dicho, deberá aprobarse en como mucho un año, que es el plazo máximo que la Ley permite que dure el actual periodo de suspensión de licencias.

Todo ello no quiere decir, no obstante, que a partir de ahora todos los actos que se venían celebrando en la Part Alta vayan a ser “expulsados” del barrio. “Los actos que tengan más arraigo, y desde luego los que llevan allí toda la vida, seguirán haciéndose en la Part Alta. En los casos que se pueda se intentará negociar ajustes que reduzcan las molestias, pero se mantendrán como siempre. Pero aquellos que tenían una historia más reciente y que, por su naturaleza, se pueden celebrar en otro sitio sin que el acto en sí se vea perjudicado, intentaremos trasladarlos para descongestionar el barrio”, explica el concejal del PP. Acero concluye: “Al final se trata de que todo el mundo conviva. Vecinos y actividad en el barrio. Intentaremos garantizarlo analizando caso por caso, reuniéndonos con las partes y con mucho diálogo”.

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