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El Ayuntamiento no decidirá hasta diciembre el futuro del Jaume I

Los partidos de la oposición piden ´toda la información urbanística y jurídica´ del caso antes de tomar una decisión

Octavi Saumell

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Imagen de ayer del espacio que, inicialmente, debía albergar un aparcamiento inteligente. Foto: Pere Ferré

Imagen de ayer del espacio que, inicialmente, debía albergar un aparcamiento inteligente. Foto: Pere Ferré

El Ayuntamiento de Tarragona no tomará ninguna decisión sobre el desastre del no párking Jaume I hasta el próximo mes de diciembre. Según ha podido saber el Diari, el consejo de administración de Aparcaments Municipals debatirá la cuestión en la reunión que se llevará a cabo antes de Navidad. Así lo confirmó a este periódico la presidenta de la compañía pública, Begoña Floria (PSC), quien explicó que en el encuentro de noviembre «se explicará el proceso seguido y el concurso de ideas que se quiere convocar». Acto seguido se dará un mes de margen a las formaciones del pleno municipal para que decidan su posicionamiento sobre la obra que, inicialmente, debía costar 3,9 millones de euros para que fuera un aparcamiento inteligente y por el que ya se han gastado más de 30 sin que el agujero pueda ser utilizado para alguna cosa.

«La composición del Saló de Plens provoca que ahora la situación sea muy compleja. El gobierno considera que debe encontrarse alguna utilidad al agujero, por esto realizamos el proceso participativo del pasado mes de marzo. Así se lo explicaré en breve al resto de partidos», explica la política socialista.

¿La Casa de la Festa?

El pasado mes de marzo, los 239 ciudadanos que participaron en la encuesta ciudadana promovida por el Ayuntamiento de Tarragona determinaron que el polémico agujero en el que debía ir, inicialmente, el aparcamiento de Jaume I se destine para usos culturales y sociales. El 81% de los participantes escogió esta opción, mientras que sólo diez usuarios se decantaron por la opción del párking.

Tras valorar los resultados del proceso participativo, el equipo de gobierno anunció su intención de situar en el emplazamiento de la Part Alta la futura Casa de la Festa. De hecho, el programa electoral del PSC recogió esta voluntad y fue anunciada por el propio Josep Fèlix Ballesteros durante la campaña electoral.

La opinión de los tarraconenses se incluiría en las bases del concurso público que se convocaría en caso que así lo apruebe en diciembre el consejo de administración de Aparcaments. En ese momento, todos los interesados tendrán un mes para presentar sus propuestas, «que deberán ser técnicamente viables», según indicó la portavoz municipal, Begoña Floria. Posteriormente, se escogerá a los cinco finalistas, que recibirán una ayuda de 1.500 euros para llevar a cabo un anteproyecto, que deberá presentarse antes de final de año.

Sería entonces, a mediados de 2016, cuando se realizaría una exposición pública de los documentos de los finalistas y se llevará a cabo una nueva votación ciudadana, cuyos resultados «se tendrán en cuenta en la consideración final del tribunal», indicó en su día Floria. Posteriormente se seleccionaría el proyecto ganador, que tendría el encargo municipal de llevar a cabo el proyecto básico del futuro Jaume I.

Críticas de la oposición

Rubén Viñuales (C’s) considera que «antes de tomar una decisión primero debemos tener claros los costes y la viabilidad técnica del espacio». En este sentido, el líder de la formación naranja solicita «tener toda la información urbanística y de usos compatibles con el POUM» antes de votar en el consejo de administración.

En la misma línea crítica se expresa Pau Ricomà (ERC), quien remarca que el proceso que se llevó a cabo hace medio año «fue una maniobra electoralista que tiene muy poca credibilidad porque no contó con ningún estudio técnico». A juicio del edil independentista, el resultado de esa consulta «no es representantiva, ya que la participación fue muy baja».

Por su parte, Alejandro Fernández (PP) lamenta que «lo que están haciendo con el Jaume I es una frivolidad tras otra». A juicio del edil conservador, «allí hay que hacer un párking convencional porque ese agujero no tiene otra utilidad posible y la Part Alta necesita plazas».

Albert Abelló (CiU) considera que la consulta que se realizó «fue un fraude a la ciudadanía» y afirma que «en campaña ya dijimos que, urbanísticamente, ese agujero sólo puede ser un párking. No puede engañarse a los ciudadanos».

Igual de crítica se expresa Laia Estrada (CUP), quien destaca que «antes de pasar a la segunda pantalla, primero debe pasarse la primera, que es la deuda generada». Asimismo, la edil cupaire reclama «un estudio técnico que concrete las posibilidades reales del espacio antes de tomar una decisión».

Finalmente, Arga Sentís (ICV) calificó como de «electoralista» la consulta realizada y criticó que «este equipo de gobierno sólo hace procesos participativos cuando una cosa no le va bien». La edil ecosocialista cree que «ahora ni hay dinero para hacer nada allí y existen otras prioridades».

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