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El Ayuntamiento prevé introducir el pienso esterilizador para reducir la plaga de palomas en 2018

El 80% de las aves que se captura son sacrificadas porque están enfermas

Núria Riu

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Además de mantener las capturas, la administración quiere evitar que se sigan reproduciendo. Foto: dt

Además de mantener las capturas, la administración quiere evitar que se sigan reproduciendo. Foto: dt

El Ayuntamiento de Tarragona asegura que, cuando finalice el contrato plurianual con la empresa que se encarga del control de plagas (previsto para marzo de 2018), no va a prorrogarlo y que va a trabajar con entidades animalistas para controlar la presencia de palomas en la ciudad. De hecho, la concejal de Medi Ambient i Neteja, Ivana Martínez, explica que ya ha iniciado los primeros contactos con la asociación Libera para diseñar una nueva estrategia en la que se pondrá a prueba la utilización de pienso esterilizador. «Ellos también defienden que las palomas deberían estar fuera de las ciudades y les preocupa que enfermen», puntualiza.

Algunos ayuntamientos ya están utilizando este producto. Se esparce en espacios en los que previamente se ha detectado que van a comer y, con la ingesta continua, se consigue reducir su capacidad reproductora.

Paralelamente a esta acción, el consistorio mantendrá en el nuevo contrato las actuaciones destinadas a reducir esta población, que se están haciendo y que según la concejal están consiguiendo resultados. «No es cierto que haya más palomas», dice Martínez. El presupuesto anual que el Ayuntamiento dedica al control de esta plaga es de 74.847,60 euros.

Las medidas que lleva a cabo la empresa Sedesa para controlar la presencia de aves consisten en un palomar en Tabacalera. En éste se detienen las aves que hacen el giro subiendo del puerto de forma que se cambian los huevos, por otros de plástico, facilicando el control de nacimientos. Además se instalaron jaulas fijas y móviles, y periódicamente, hay capturas masivas.

El conjunto de los animales cazados son revisados por una veterinaria que determina si están enfermos, y por tanto deben ser sacrificados, o pueden liberarse de nuevos. La edil socialista asegura que el 80% de los ejemplares tiene algún tipo de enfermedad. Tan solo durante el año pasado se sacrificaron 14.455 palomas, según datos del Ayuntamiento.

Sobre la cifra de ejemplares, el último censo disponible dispone es de 2014, cuando se determinó que había alrededor de 20.700 aves.

El Ayuntamiento también prevé instalar un nuevo palomar. El espacio no está definido. «Libera nos ha dicho que ahora es mejor en un sito en alto, posiblemente en una terraza», sentencia Ivana Martínez.

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