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El Ayuntamiento sacará de la Part Alta los conciertos de Santa Tecla

También se pondrá freno a los actos gastronómicos que tienen lugar junto a los elementos patrimoniales

Núria Riu

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La degustación de arroces en el Pla de la Seu es otro de los actos de Santa Tecla que se limitará. Foto: Alba Mariné

La degustación de arroces en el Pla de la Seu es otro de los actos de Santa Tecla que se limitará. Foto: Alba Mariné

La irrupción de la plataforma Farts de Soroll y las críticas por el incivismo que generaron algunos actos de las fiestas patronales del año pasado llevarán a cambios en los programas tanto de Sant Magí como de Santa Tecla. El Ayuntamiento aún los está acabando de hablar con las entidades y vecinos. Sin embargo, ya está decidido que los conciertos entre semana que se celebran coincidiendo con la Tecla van a hacerse en el exterior del recinto fortificado. Así lo ha confirmado la concejal de Festes, Begoña Floria, quien apunta que «se están buscando alternativas para que en la medida de lo posible puedan hacerse fuera».

La edil socialista no ha avanzado los espacios que se están estudiando. Hace unos días el concejal de Cultura, Josep Maria Prats, fue rotundo: «Mientras yo sea concejal, el Ayuntamiento no programará ningún concierto» en el Camp de Mart, puede descartarse esta opción. La Avinguda Vidal i Barraquer o el Parc Francolí son otras de las opciones que se han considerado en algún momento. Y lo que se descarta son los barrios. «Defiendo un modelo compacto de fiestas en el centro de la ciudad, en el que se pueda ir a los actos caminando», argumenta Floria, quien confirma que estos se mantendrán «en espacios alternativos en el perímetro de la Part Alta».

La medida tan solo afectará a los conciertos entre semana, de forma que el Ayuntamiento no contempla mover las verbenas ni los actos tradicionales, entre los que se incluye La Baixada de l’Àliga.

En todo caso, la responsable de Festes de la ciudad asegura que la propuesta definitiva «no está cerrada», ya que se ha hecho «un proceso largo de deliberación» . En éste han participado asociaciones de vecinos de la Part Alta, Avinguda Maria Cristina, las entidades del Seguici, las collas castelleras del centro, la plataforma Farts de Soroll, restauradores, las cofradías de la Setmana Santa que tienen su sede en el barrio y los partidos políticos, entre otros organismos.

Floria reconoce que «es un tema muy difícil». El año pasado ya se prohibieron los vermuts electrónicos, se buscará que los actos acaben «a una hora más prudencial» y, con el objetivo de descentralizar las fiestas, tal y como aprobó el pleno municipal de septiembre, se invitará a las entidades a que organicen sus actos también en otras zonas de la ciudad. «No será una imposición, sino una recomendación», puntualiza la teniente de alcalde.

Más allá de los conciertos y de los actos de las entidades, en las fiestas de 2017 también quieren evitarse las críticas por los «desperfectos» en el patrimonio. La Reial Societat Arqueològica de Tarragona (RSAT) fue especialmente dura en este sentido y el año pasado hicieron una carta poniendo de manifiesto algunas malas prácticas que calificaron de «inadmisibles». En este sentido, la responsable consistorial apunta que ya se ha hablado con la Associació de Restaurants de la Part Alta (ARPA) en relación a la degustación de arroces en el Pla de la Seu. «Es muy difícil que pueda repetirse cualquier evento gastronómico en la calle, en espacios patrimoniales, debemos ser muy precavidos», argumenta. Con todo, concluye que las propuestas que se están haciendo van en la línea de «conseguir que el impacto de las fiestas sea más razonable».

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