Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

El Ayuntamiento soterrará el cableado aéreo de toda Tarragona

El pleno acuerda impulsar convenios con las empresas eléctricas y de telecomunicaciones para suprimir las instalaciones

Octavi Saumell

Whatsapp
Imagen de ayer del cruce entre las calles Smith y Castellarnau, de la Part Baixa, donde se aprecia el cableado aéreo. FOTO: Pere Ferré

Imagen de ayer del cruce entre las calles Smith y Castellarnau, de la Part Baixa, donde se aprecia el cableado aéreo. FOTO: Pere Ferré

El Saló de Plens del Ayuntamiento de Tarragona acordó ayer, por unanimidad, iniciar el proceso para soterrar el cableado aéreo de toda la ciudad. Todas las formaciones con representación municipal –PSC, ERC, PP, Cs, CUP, ICV, Units y el grupo no adscrito– apoyaron una moción presentada por el PDeCAT en la que la formación soberanista pide al Consistorio que «impulse la firma de un convenio con todas las compañías eléctricas y de telecomunicaciones que operan en la ciudad». 

El portavoz del Partit Demòcrata, Dídac Nadal, remarcó que el objetivo debe ser «eliminar progresivamente» las instalaciones que se encuentran en las fachadas de los edificios o en farolas, ya que representan un peligro «tanto para la seguridad como para la salud» de los peatones. «Además, debido a la lluvia, en muchos puntos se producen chispas que causan cortes de luz y que pueden originar incendios», señaló el político del PDeCAT.   

«En Tarragona vivimos debajo de un cableado aéreo. Las calles del centro de la ciudad como de Monestir de Poblet y su entorno, las vías cercanas a la Avinguda Maria Cristina, muchas urbanizaciones de Llevant, numerosos barrios de Ponent, la Part Baixa, El Serrallo... todas estas zonas conviven con lineas eléctricas, de teléfono o de fibra óptima colgadas en sus calles», resalta el documento apoyado por todo el Saló de Plens, que añade la iniciativa «debe ser una prioridad», por lo que el Ayuntamiento «debe actuar y frenar esta situación, ya que las compañías subministradoras no realizarán este trabajo por iniciativa propia». 

Por ello, el texto consensuado pide que en el documento con las firmas privadas «se fije la cantidad económica que debe aportar cada una de las partes –Ayuntamiento y empresa–»; y se insta q  que en el texto «se fije un calendario para eliminar la totalidad del cableado aéreo existente en la ciudad de Tarragona, priorizando las partes más conflictivas», como pueden ser la Part Alta, la Part Baixa y los barrios de Ponent.  

Paralelamente, la moción deja claro que «en caso de que aparezcan obstáculos por parte de las compañías para la firma del convenio, el Ayuntamiento debe abrir los correspondientes expedientes sancionadores ante los problemas de seguridad y salud que provoca el cableado». 

«Una complejidad brutal»

La propuesta fue bien vista por parte del gobierno municipal. El concejal de Urbanisme, Josep Maria Milà (PSC), considera «positivo» el acuerdo, si bien advierte de que «estamos ante una situación que presenta una complejidad brutal», ya que la mayor parte del cableado se encuentra enntre edificios que tienen varias décadas de existencia, y que la solución técnica puede ser complicada y económicamente elevada. 

«En los últimos tiempos, cuando hemos llevado a cabo intervenciones de reforma o de mejora, ya hemos actuado en este sentido, como en la Plaça Primer de Maig o en las calles Enrajolat o Comte del Casc Antic», afirmó el representante de la formación socialista, quien lamenta que «en Cala Romana no hemos llegado a un acuerdo con las compañías». El máximo responsable del área de Territori remarcó, asimismo, que «en la urbanización del Anillo Mediterráneo ya soterramos todas las linea eléctricas y de telecomunicaciones» y que en las nuevas construcciones ya se siguen estos parámetros. 

Pagaría el Ayuntamiento

De hecho, en un informe elaborado por los técnicos municipales se indica que las compañías de instalaciones de baja y media tensión «tienen la obligación de instalar y mantener» sus instalaciones para «garantizar que éstas no producirán ningún tipo de afectación hacia los vecinos». Asimismo, se cita que en el artículo 35 de la Llei del Patrimoni Cultural Català se detalla que «en los conjuntos históricos de interés nacional están prohibidas las instalaciones urbanas, eléctricas, telefónicas y cualquier otra, tanto de forma aérea como pegadas a las fachadas», ya que «deben canalizarse de forma soterrada».

Asimismo, los especialistas del Consistorio indican que en el Pla d’Ordenació Urbanística Municipal (POUM) vigente se especifica que «las lineas eléctricas que transcurran por suelos urbanos y urbanizables deberán ser soterradas», mientras que «las nuevas redes de servicios también lo serán». 

En lo que discrepan los técnicos municipales, sin embargo, es que la factura de la supresión del cableado aéreo deba pagarse a medias. «El soterramiento no sería directamente imputable a las compañías, sino que iría a cargo del Consistorio», se indica en el informe, que resalta que el coste que tendría el soterramiento del cableado sería de un precio aproximado «de entre 300 y 350 euros por metro lineal de soterramiento de cable», una inversión que, según los especialistas de Enginyeria Industrial de la administración municipal, «incluiría el cableado, la obra civil y las legalizaciones de las actuaciones». 

Temas

Comentarios

Lea También